Sabías que hablar con tu mascota es un signo de inteligencia, según la ciencia

La gran mayoría de dueños de mascotas mantienen conversaciones cotidianas con ellas, de la misma manera en que hablarían con los seres humanos.

Desean buenos días a sus engreídos, les consultan si tienen hambre y si quieren salir a caminar como si ellas mascotas les entendieran y respondieran en cualquier momento.

¿Hablas con tu mascota, ya sea un perro, un gato, un ave  o un conejillo de la misma manera en que le hablas a tus amigos? Si es así, estamos seguros de que has escuchado cosas como "¿¡Estás loco!?" y has notado que otras personas se asustan por tu comportamiento.
Quizás tú también te preguntes a veces por qué estás actuando así. Pero ¿qué pasa si te aseguramos que tu hábito de hablar con tus mascotas o incluso con las plantas es un signo de inteligencia? No eres una orate o la loca de gatos (o perros); eres simplemente inteligente. Eso se llama antropomorfizar, lo que significa la atribución de rasgos, sentimientos o intenciones humanas a entidades no humanas.

Citando a Nicholas Epley, un instructor de la Universidad de Chicago en el área de ciencias del comportamiento, “Históricamente, la antropomorfización ha sido tratada como un signo de infantilismo o estupidez, pero es un subproducto natural de la tendencia que hace a los humanos excepcionalmente inteligentes en este planeta”
La capacidad de percibir cosas no humanas como humanos se llama antropomorfismo. Por lo general, cuando los niños lo hacen, lo encontramos adorable, pero cuando los adultos lo hacen, está mal visto y se lo ve como algo extraño. Los expertos en antropología piensan que percibir los rasgos humanos en un animal, una planta o incluso un objeto es un signo de inteligencia.

Según un estudio realizado en Harvard, en 2011, a un grupo de personas se les mostraron fotos de pequeños animales bebés y animales adultos, a los que la mayoría de los sujetos seleccionaron los animales bebés, y acordaron que les darían nombres humanos y se referirían a ellos mientras usan términos de género.
No solo eso; si pudieran tener un pequeño animalito, lo nombrarían y hablarían con él, como si hablaran con seres humanos. Ninguna otra criatura viviente además de los humanos tiene la capacidad de identificar el comportamiento humano en objetos inanimados.

Aunque nombrar a sus mascotas y objetos inanimados es la forma más popular de antropomorfizar, no es la única. Darle a tus mascotas rasgos de carácter también viene bajo antropomorfismo. Llamar a tu perro tu "bebé" o tu gato como un "viejo gruñón" no es que seas raro, es la inteligencia que habla.

Nuestros cerebros son complicados más allá de la explicación de nadie. Años de investigación y estudios científicos y aún no estamos seguros de lo que toda nuestra mente es capaz de hacer. Intentar encontrar características humanas en objetos inanimados como automóviles, bolígrafos, juguetes o cualquier cosa es un signo de la creatividad de tu cerebro.

El antropomorfismo no solo afecta a los humanos, sino que también afecta a nuestras mascotas. Los estudios han demostrado que, si sigues hablando con tu cachorro, aprende a diferenciar entre palabras y tus gestos. Los perros han sido compañeros de los humanos durante años y por lo tanto, han evolucionado en consecuencia.
Cuando hablas con tu perro, puede entender tus palabras y tus sentimientos. Los gatos no entienden tus palabras, tanto como los perros. Sin embargo, también pueden reconocer la voz y los comandos de su propietario. Los gatos, de hecho, usan más de 16 formas diferentes de comunicarse. (Te escuchan, simplemente no les importa).

Hay tres razones principales por las que los humanos intentarán antropomorfizar un objeto: el objeto inanimado parece tener una cara, por lo que nos gustaría ser amigos de él, o no podemos explicar su comportamiento impredecible y tenemos curiosidad. Al verificar cómo funciona cada uno de estos desencadenantes, podemos entender por qué esta tendencia es esencial tanto para la supervivencia humana como para la inteligencia.

Nuestro cerebro se confunde cuando ve un objeto con ojos e intenta percibirlo como humano. ¡Pon los ojos de juguete en una nevera y querrás hablar con él, o al menos nombrarlo! No, no eres un psicópata delirante; es ciencia básica y como animales sociales, los humanos desean hablar con todos los que pueden y hacerse amigos de ellos: está en nuestra naturaleza.

La próxima vez que alguien te llame bicho raro porque estás hablando con un perro en la calle, diles que aclaren sus hechos.

¿Hablas con tus mascotas?. Nosotras sí 😊

Lo que otros están leyendo...

👉Déjanos tu comentario y comparte con tus amigos en tu red social favorita

Referencia: Thedailynet
Este artículo (Talking to your Pet is a Sign of Intelligence, According to Science)  fue publicado por Thinking Humanity y se publica aquí bajo una licencia Creative Commons con atribución a thinkinghumanity.com.