Conéctate al Motivo - Intento


“Fuerzas latentes, facultades y talentos cobran vida y te descubres por ti mismo como una grandiosa persona  mucho más allá de lo que alguna vez hayas podido imaginar  llegar a ser”.  
- Patanjali


¿Por qué hago lo que hago? Si respondo a esa pregunta, en ese preciso instante puedo conectarme al motivo y sentir la energía que me mantiene realizando lo necesario para lograr mi objetivo. Eso es a lo que yo llamo “El Poder del Motivo”. El diccionario de la real academia española define la palabra ‘poder’ como capacidad para actuar. Y sí, eso es precisamente lo que se necesita para generar un resultado, ¡acción! Necesitamos hacer algo para producir determinado resultado, pero para hacer ese algo, necesitamos a su vez la energía que nos impulse y mantenga para hacerlo, y esa energía proviene de “El Poder del Motivo”. ¿Cómo hago para que surja ese poder con su energía que me impulsa? Simple y mágicamente, mediante una pregunta que recomiendo hacerse con frecuencia: ¿Por qué hago lo que hago? Y al responderla, ¡Waaaam! Surge automáticamente el flujo de energía necesario para actuar. Por eso te quiero recomendar algo tremendamente poderoso: descubre tu misión, conéctate al motivo y disfrutarás.

No sé lo que quieras lograr en tu vida, pero de que necesitarás energía para realizarlo, sin duda. Podrás tener acceso a toda la energía que necesites mediante tu capacidad para conectarte con la Fuente. Lo primero que debes saber es que la Fuente de esa energía es inconmensurablemente abundante, es infinita y está disponible para ti en todo momento. Lo único que necesitas es conectarte. La forma para conectarnos con esa Fuente es mediante un sincero deseo de corazón, y los deseos del corazón se llaman motivos. Los motivos son las causas que surgen dentro de nosotros mismos, directamente a través de nuestro corazón. Cuando te preguntas “¿Por qué hago lo que hago?”, pueden surgir dos clases de respuestas, motivos o razones.

Distingo tremendas diferencias entre ambas causas del comportamiento humano. Los motivos, como ya te dije, son los deseos de tu corazón, mientras que las razones son causas ajenas a ti que haces obedeciendo lo que alguien más te pide que hagas. Todos nosotros hacemos cosas por ambas causas, motivos y razones. Sin embargo, solo la gente más feliz y realizada hace más cosas por motivos que por razones. Se trata de que inclines la balanza más hacia tu corazón y entonces el poder para emprender la acción con toda la energía necesaria, surgirá como hermosa consecuencia a través de ti.

Es hasta entonces que comprendes que hacer las cosas obedeciendo razones hace que quizá logres terminar tareas útiles y productivas, pero solo hasta que haces las cosas responsabilizándote por tus motivos, descubres que estarás haciendo la tarea más importante de tu vida. La más. Y esa tarea, la más importante de tu vida, jamás te será asignada. El surgimiento de la tarea más trascendente de tu vida es privilegio de la Fuente interior, tus motivos, tus deseos de corazón. En las razones por las cuales haces lo que haces pueden existir errores en los resultados, pero en los motivos por los cuales actúas, cuando obedeces sinceramente los deseos de tu corazón, no existe índice de error; ahí todos tus resultados, sean como sean, son parte de la perfección hacia la cual estamos destinados todos. Cuando te conectas al motivo no hay error, cuando te conectas al motivo tus acciones tienen la hermosura que la perfección confiere y por ello lógicamente se te admira. Hace muchos años yo creía en esto, hoy lo sé, hoy vivo en la certeza de lo aquí expuesto.

Las razones por las cuales haces lo que haces siempre te las dirá alguien. En cambio, tus motivos nadie te los podrá decir, tú solo los debes encontrar. Y esa búsqueda es apasionante. Por supuesto que es mucho más fácil y cómodo hacer las cosas porque alguien nos dice que las hagamos, ahí hay comodidad, ahí podemos endosar responsabilidad y sentirnos exentos de ella, pero también ahí hay posible fuente de aburrimiento, ahí puede existir la cuna de la apatía con su máxima consecuencia: el vacío existencial. En cambio, la búsqueda y el encuentro de un motivo hace que tu vida tenga sentido, sientes que vives inmerso en un propósito, es cuando la energía que fluye a través de ti hace que quieras hacer las cosas, surge el poder de un deseo de corazón. “Surge”, esto es, pasa a través de ti.
Cuando te conectas al motivo, la emoción por existir es lógica y hermosa consecuencia. Y no, no te estoy pintando un cuento de hadas, te estoy diciendo que esto existe en verdad. Hoy sé que existe otra realidad a la que nuestros 5 sentidos nos acostumbraron, hoy sé perfectamente que existe un campo de influencia y energía presente en todo de forma invisible como una realidad muy superior y a la que se puede acceder o llamar en tiempos de necesidad.

Desde hace muchos años que vengo manifestando lo que hoy te he vuelto a exponer, pero en esta ocasión quiero ir contigo más allá, hoy sé que hay algo más. Hasta hace años yo enseñaba que el motivo viene de dentro de ti, pero hoy he descubierto que el motivo surge a través de ti. Y esto es distinto. Hoy he descubierto que existe una fuerza, una energía universal (¿pleonasmo?) a la que llamaré “El poder de un deseo de corazón”. Esta energía es infinitamente creadora. Incluso, el afamado escritor Wayne Dyer, tuvo el mismo hallazgo y le ha llamado a esta misma energía “The power of Intention” (El poder de la Intención). Él se inspiró, y yo también, en la sabiduría de indios yaqui de México.

El primer libro que leo en mi vida donde se nombra “El intento” como la fuente a la que los chamanes se conectaban para crear aparentemente de la nada, es el formidable libro “El lado activo del infinito” de Carlos Castaneda, que sirva de paso recomendarles que lo lean. El gran maestro chamán de Castaneda, Don Juan Matus, le enseña esto: “Los chamanes llaman alintento cuando pronuncian la palabra intento en voz fuerte y clara. El intento es una fuerza que existe en el universo. Cuando los chamanes llaman al intento, les llega y les prepara el camino para sus logros, lo cual quiere decir que los chamanes siempre logran lo que se proponen”.

En nuestra primitiva cultura, cuando alguien habla de un intento se suele entender como el esfuerzo por realizar algo en virtud de lo que queremos, es tratar de hacer algo. Pero hoy, aquí y ahora, quiero invitarte a una total y rotunda Nueva Conciencia del “Intento”, quiero que hoy aprendas que el intento es verdaderamente una energía del universo así llamada y que puede fluir a través de nosotros tan solo si conectamos con ella. Algo importante es que podemos lograr cosas conectándonos al intento y así lograrlas sin el más mínimo esfuerzo. Sé que esto es muy difícil de aceptar para la abrumadora mayoría de las personas (como lo fue para mi en su momento), todas acostumbradas al paradigma del ego: luchar para obtener, sufrir para merecer. En Nueva Conciencia el paradigma cambia: conectarse para obtener, disfrutar para merecer. Esa es la gran transformación más reciente de mi vida. Lo único que tuve que hacer es conectarme al intento, comprender el poder de un deseo de corazón, vivir mi motivo y quitarme de en medio. Así las cosas empezaron a fluir en mi vida de una manera inexplicablemente mágica al principio, pero luego descubres la fuerza del intento chamánico aplicable a nuestros días. Es importante que entendamos cómo conectarnos al motivo, para atraer la poderosa fuerza chamánica del intento: desprenderse del ego.

El ego es lo que el mismo Juan Matus llama: “la instalación foránea”. Algo que no somos en verdad, sino que creemos o nos han hecho creer que somos desde afuera. Cuando el ser humano se desprende de las trampas del ego empieza a vivir quien verdaderamente es, de lo contrario viviría como lo que Carlos Castaneda concluyó en un diálogo que tuvo con su maestro: “…un ser que vive su vida de forma indirecta en términos de lo que debería ser”. Y no, no se trata de vivir así, de cómo debería ser, sino de ser simplemente quien en verdad somos, ahí es cuando uno se conecta con el motivo, se conecta uno al intento. Y es precisamente por esta razón que no todos tienen acceso a esta fuerza del universo. En el esfuerzo que hacen las personas por defender la idea que tienen de sí mismos es por lo que no se dan el tiempo y la inclinación para darse cuenta de nada. Tal vez por eso, los que empezamos a tener acceso a una Nueva Conciencia somos tan criticados por aquellos que están tan dedicados a defender su propio ego.

Continuará...

Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capitulo 57 - Volumén 2