Reflexiones que dan vida: Tú y los demás

Tu relación con los demás debe de ser cada día de igual forma, sin carácter diferente, sin caras diferentes, sin actitudes diferentes, sin mentiras, con sinceridad, con cariño.

Pero los demás incluye a todo el mundo , el que este cercano, el que este lejano, aunque estés enojado siempre muestra una actitud de igual comportamiento con los demás, debes de saber que nadie, sin acepción de persona tienen la culpa de las cosas que te suceden, ni tus amigos, ni tus familiares, ni siquiera las personas más cercanas a ti, esto incluye, tus mejores amigos, tu novio/a, tu esposo/a, aunque estos sean el motivo de tu enojo siempre hay y habrá una forma y manera para tratar a las personas en las que tú le des a entender que lo que paso te molesto, te hirió, te hizo daño y que no te gustaría que se repitiera.

Pero recuerda siempre algo, nunca hay un motivo para intentar hacerle la vida miserable a ningún ser humano, por daño que te haya causado, por grande que hay sido la herida que haya producido en tu corazón, nunca lo utilices como motivo, total, al final el único que saldrá herido emocionalmente serás tú, y sabes por qué, porque tu conciencia será la que no te dejara vivir en absoluta tranquilidad, si lo que hiciste no estuvo bien.


Debes pensar que los humanos, tú, yo, todos, somos seres emocionales, sensibles, y esto es por naturaleza, aunque esta en algunos humanos se vea a afectada por duras circunstancias de la vida y que no supieron ser bien manejadas por cualquier motivo, es por ello que causa trauma en ese ser que luego reflejara su comportamiento condicionado desafortunadamente en otros seres, quizá sea transmitido y se convierta en una cadena de conformidad, difícil de identificar, por ende difícil para ayudar.

Por la sensibilidad que tenemos como seres humanos hay cosas en nosotros que son muy difíciles de recuperar, e incluso otras que no se olvidan fácil, y otras que no se recuperan, estas cosas las citare a continuación por orden de valor, y efecto:


1- La ignorancia.

Cuando ignoras a un ser humano, a sus acciones a sabiendas tuya que te corresponden, cuando no das valor a sus palabras, cuando te comportas como si tuvieses el control y dominio total del mundo, cuando te da igual las cosas que le afectan, cuando te da igual lo que sucede con su vida, como si fueses único en el mundo, no te imaginas la semilla que vas sembrando, una semilla de dolor, de llanto, de sufrir, y a veces de desesperación, esa semilla que luego se puede convertir en un árbol, un árbol que no olvida sus orígenes.


2- La palabra.

La palabra es un verbo divino que nos dio el señor, pero debemos de tener cautela al utilizarla, ya que, esta puede producir tantos efectos sean estos deseados o no. La palabra puede causar daños internos y los más profundos en el ser humano que son difíciles de reparar, es más podríamos decir que más difícil que todo, con la palabra se gana un ser humano, pero con ella también se puede perder para toda la vida, casi como si ese ser hubiese fallecido, a través de la palabra se pueden causar heridas tan profundas que quizás nunca cicatricen.

Hay veces que las palabras hieren tanto que terminan por cambiar la personalidad, el carácter, la forma de ser y hasta de sentir de un ser humano, aunque algunos creen un ciento por ciento en la frase, "Nadie se deja influenciar por nadie, cuestión que no puede ser generalizada, ya que la misma no se aplica en todos los casos, hay individuos sociales y otros antisociales, pero por causas ajena a su voluntad, estos segundo son individuos fácil de persuadir , muy sumisos y con una debilidad emocional casi extrema, de la cual se aprovechan otros individuos y hacen con ellos su voluntad.


Lástima que estos individuos se valgan del conocimiento que poseen, ya sea por experiencia o por estudios académicos, estos son seres que se consideran inalcanzables, y que se enorgullecen con el súper-ego que poseen. Consideran incapaz de alcanzar grandes logros a otros individuos. Son seres que al final y en lo más profundo de su corazón tienen que lidiar con la más dura y cruel realidad, sumidos en el mundo de la vanidad, el orgullo, cegados por placeres materiales, pero vació en el ámbito espiritual, donde la soledad, la inconformidad, la avaricia y el arrepentimiento son los protagonistas.

Ahora, pues es tiempo de que razones si este es el mundo en el que queremos vivir, y de esa forma, una vida que al final resulte sin sentido, un tiempo perdido, todo esto sucede porque no reconocemos que somos seres humanos, que cometemos errores, que nos equivocamos, y saben que es lo peor de todo, que esa autodefensa que tenemos no nos permite, ni nos permitirá ver las cosas como son, con objetividad, si lo conquistáramos sería una maravilla y si queremos podemos, pues saber reconocer es de sabios, nos hace grandes seres , valiosos y más humanos.


Confió en que podemos hacer ese gran cambio, y me atrevo a asegurar que serás uno de los individuos más feliz del mundo, y por ende también tu entorno, recuerda que somos seres iguales en importancia, nos necesitamos el uno para del otro, no somos auto suficiente, es decir, no podemos suplir todas las necesidades no solo materiales, sino de cariño y afecto, siempre bríndalo con sinceridad, no te quedes a esperar que otro lo haga por ti, o te pasara como la parábola de Todos, Aquel ,Ellos y Nada, estos tenían que realizar un trabajo de suma importancia, pero Aquel pensó en que Ellos lo harían, Ellos pensó que Todos lo harían así paso el tiempo hasta que nadie hizo nada, es hora de que actúes no esperes que te pase igual a los de la parábola que solo le quedaron las lamentaciones del tiempo perdido.


Ama a todo el que rodea, a todo el que este en tu contorno, no dudes en invertir en este proyecto porque es la mejor inversión y a corto plazo.


Piensa también que no solo debes de ser gentil con tus amigos, debes de serlo también con tu familia, tus hijos/as, esposo/a, además estos contigo siempre estarán.


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Por: Gisell Rubiera Vargas
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