Dime dónde tienes el lunar y te diré...


La Metoposcopia o Adivinación mediante los Lunares

Según la filosofía china la posición de las pecas y lunares en relación a tu sol y luna en el cuerpo dibujan un destino que influye en la vida y nos permite conocernos mejor, definir los gustos e incluso orientar la vocación.
Contienen información sobre nuestro carácter y también como las líneas de la mano, los lunares nos hablan del futuro que nos deparan los astros.
Precisamente se llaman lunares por la influencia de la luna en su aparición.
La melanomancia, es la técnica que interpreta el significado de los lunares.
Desde hace bastante tiempo, los astrólogos y los adivinos se fijan en el color, la forma, el tamaño y el lugar de estas pigmentaciones para hablar sobre los caracteres que podemos tener y sobre nuestro destino.
Así, los lunares redondos y los más claros se relacionan con las cualidades positivas de quien los tiene, mientras que los oscuros son menos favorables.

Dependiendo de su sitio, pueden traernos suerte y tener un significado positivo.

Los lunares en el rostro de la mujer

Los lunares pueden compararse con las estrellas fijas de nuestro rostro y nuestro cuerpo: revelan nuestro carácter y nuestro destino.

De la misma manera que podemos descifrar los signos inscritos en el cielo o revelados por ciertos fenómenos naturales, podemos también leer como un libro abierto nuestro rostro, nuestro cuerpo, nuestras palmas de las manos, nuestras plantas de los pies, así como nuestras actitudes, gestos y forma de caminar. Todo lo que somos se trasluce en el menor de nuestros rasgos y comportamiento.

Si supiésemos utilizar estas técnicas ancestrales conscientemente, a buen seguro que no nos dejaríamos engañar tan fácilmente por nosotros mismos y por los demás. Así, por ejemplo, sabríamos distinguir de un vistazo la impostura y la incoherencia que prevalecen en muchas campañas publicitarias, donde un producto de consumo se asocia a una persona de una belleza plástica innegable, pero cuyo rasgos denotan una indiferencia, desinterés, e incluso desprecio por el producto que ella misma presenta.

Entre todas las técnicas empíricas que se refieren a observaciones minuciosas y seculares, la metoposcopia (o adivinación mediante los lunares) es una de las más antiguas y metódicas que existen. Se utilizaba en Mesopotamia, Egipto y China, luego, como muchas de las artes adivinatorias y prácticas esotéricas, recuperó su interés en el Renacimiento. He aquí algunas de las lecciones que pueden sacarse de este arte adivinatorio, sin duda una de las fuentes de inspiración de la morfopsicología moderna.

LOS LUNARES EN EL ROSTRO
Cada una de las zonas del rostro tienen un significado particular, tanto en lo que se refiere a la caracterología y al comportamiento como al destino de la persona.
En el rostro de la mujer, hemos seleccionado 30 de ellos que nos han parecido dignos de interés. Evidentemente, según la dimensión del lunar, la adivinación atribuida a su presencia en una u otra zona será más o menos evidente.

Así, consultando el mapa de tu rostro, deberás matizar las informaciones que revela, es decir, dar tu propia interpretación.

Además, el número de lunares que cubren tu rostro aportarán informaciones complementarias o contradictorias. Anota pues estas informaciones y haz una hábil síntesis.

INTERPRETACIONES DE LOS LUNARES EN EL ROSTRO DE LA MUJER

En la Frente
  • A la izquierda: profundo apego a la madre, gran feminidad y sentimiento de rivalidad femenina.
  • A la derecha: gran amor por el padre, carácter firme y necesidad de admirar al hombre amado.
  • En la raíz del cabello: fuerte influencia del medio familiar, profundo arraigo hacia sus padres, dificultad de separarse de ellos y afirmar su independencia.
  • En el medio: carácter inestable, vacilación, comportamiento indeciso, dificultades ante las decisiones de la vida.
  • Arriba a la izquierda: fuerte deseo de ser amada y admirada.
  • Sobre la ceja izquierda: vida interior intensa, naturaleza soñadora, gran imaginación.
  • Sobre la ceja derecha: gran capacidad de discernimiento, lucidez, realismo, juicios objetivos.
  • Entre las cejas: dotes de clarividencia, tendencia a sublimar los sentimientos, grandes aspiraciones.
Alrededor de los ojos
  • Sobre el ojo izquierdo: ingenuidad, tendencia a refugiarse en los sueños, falta de realismo y espíritu práctico.
  • Sobre el ojo derecho: aumento de lucidez que le hace demasiado realista, pesimista y puntillosa.
  • Bajo el ojo izquierdo: falta de equilibrio interior, buena salud.
Sobre la nariz
  • En la base de la nariz: don de saber escuchar y tendencia a alimentar ideas artísticas.
  • En la ventana izquierda de la nariz o al lado: prodigalidad y nefasta tendencia a vivir por encima de sus posibilidades.
  • En la ventana derecha de la nariz o al lado: sensatez, prudencia, previsión, necesidad de sentirse segura
Alrededor de la boca
  • Entre la nariz y la boca: carácter brillante, éxito, a nivel material.
  • En el labio superior: gran tendencia a fiarse de las apariencias, dulzura, templanza y moderación. Carácter superficial y vanidoso.
  • En el labio inferior: gran sensualidad, glotonería, tendencia al abandono y la pereza.
En las mejillas
  • En la mejilla izquierda: prestigio, cumplimiento de sus ambiciones.
  • En la mejilla derecha: modestia, reserva, obsequiosidad, carácter dulce.
En las orejas
  • En el borde de la oreja izquierda o arriba: carácter generoso, simpático, naturaleza comunicativa.
  • En el borde de la oreja derecha o arriba: carácter de naturaleza sumisa, pasiva, recia, fiada.
  • Encima o debajo del lóbulo de la oreja izquierda: gusto por los misterios, secretos, enigmas y la soledad.
  • Encima o debajo del lóbulo de la oreja derecha: naturaleza que tiende a la simu lación o carácter cambiante, lunático.
  • En el extremo de la oreja derecha o al lado: dificultades y decepciones
  • En el agujero de la oreja izquierda: suerte, protecrelaciones serenas, agración providencial, dotes dables, gran sociabilidad.
  • En el agujero de la oreja derecha: poder de concentración, disponibilidad, generosidad, de flexibilidad, de comprensión.

Los lunares en el cuerpo de la mujer

En cuerpo de la mujer igual que en su rostro, la posición de cada uno de los lunares posee un significado concreto.

En la parte frontal del cuerpo
  • En el hombro derecho: una mujer de carácter seguro, un puntal real para los suyos.
  • En el hombro izquierdo: mujer de corazón, que tiene necesidad de apoyo, afecto, confianza.
  • Bajo la clavícula derecha: sociabilidad, nunca totalmente desinteresada.
  • Bajo la clavícula izquierda: naturaleza introvertida, en espera de mostrarse más sociable y abrirse a los demás.
  • En el seno derecho: gran sensualidad , tendencia a la pereza o a la dejadez.
  • En el seno izquierdo: gran necesidad de amor, ternura y afecto recíprocos.
  • Entre los senos: felicidad en la unión , naturaleza expresiva y simpática.
  • Entre los senos y el ombligo: gran poder de seducción;
  • En torno al ombligo: vida amorosa y afectiva feliz.
  • En el codo derecho: tendencia a la charla , dificultad para estarse callada.
  • En la sangría del brazo derecho: mujer llena de encanto, pero de carácter infantil.
  • En la muñeca derecha: tendencia a actuar a su antojo, a la intransigencia y a la obstinación.
  • En la muñeca izquierda: dificultades familiares, problemas de relación con miembros de su familia.
  • En la mano izquierda: gran habilidad manual y muy buenos reflejos intelectuales.
  • En la mano derecha: sutil capacidad de adaptación y seducción que le permite zafarse de las dificultades.
  • Sobre el muslo derecho: impaciencia, nerviosismo, ansiedad.
  • Sobre el muslo izquierdo: carácter reservado, paciente, delicado, comprensivo y bueno.
  • En el pliegue de la ingle derecha: fuerte sensualidad, temperamento ardiente y apasionado.
  • En el pliegue de la ingle izquierda: naturaleza dulce, afectuosa, fiel, posesiva.
  • Cerca del pubis: igual interpretación que para el pliegue de la ingle derecha.
  • En el muslo derecho: mujer de carácter determinado, entregada, simpática.
  • En el muslo izquierdo: tendencia a la discersión, a malgastar sus fuerzas o indecisa.
  • En la rodilla derecha: modestia, humildad, mujer de carácter servicial.
  • En la rodilla izquierda: consciente de su valor, sus cualidades, necesidad de reconocimiento y consideración.
  • En la espinilla derecha: fuerte tendencia a no saber frenar sus impulsos, impaciente, nerviosa.
  • En la espinilla izquierda: incertidumbres, dificultad para elegir o tomar decisiones e implicarse.
  • En la zona interior del tobillo derecho: fuertes tensiones emocionales que puede llegar a controlar.
  • En la zona interior del tobillo izquierdo: fuertes tensiones emocionales incontrolables.
  • En el pie derecho: desidia, glotonería, exceso, sensualidad desenfrenada.
  • En el pie izquierdo: gusto por los placeres refinados y tendencia a idealizar sus sentimientos.
En la parte posterior del cuerpo
  • En la base de la nuca: carácter influenciable, vanidad, inconstancia.
  • En el hombro derecho: carácter recto, fiable, sentido del deber, conciencia profesional, amor a la justicia.
  • En el hombro izquierdo: carácter inestable, indomable, indisciplinado, imprevisible, impulsivo.
  • Bajo el omóplato derecho: naturaleza amable, sociable, simpática, conciliadora, sabe obtener lo que desea con habilidad.
  • Bajo el omóplato izquierdo: amabilidad aparente que esconde un carácter intolerante, intransigente y calculador.
  • Entre los omóplatos: complejo de virilidad, gusto por la lucha y enfrentamiento, carácter arisco, a la defensiva.
  • En medio de la espalda: carácter enérgico, espíritu penetrante, pero al mismo tiempo tendencia a dispersarse o falta de perseverancia.
  • En la zona interior de la muñeca derecha: naturaleza fundamentalmente buena y comprensiva, atenta a los demás, llena de sabiduría.
  • En la zona interior de la muñeca izquierda: naturaleza impresionable, falta de dominio de sí misma, no sabe decir que no.
  • En la palma de la mano derecha: mujer hábil, capaz de procurarse todo lo que necesita, de satisfacer sus deseos, de obtener de otros lo que le interesa.
  • En la palma de la mano izquierda: gran ingenuidad, tendencia a dejarse engañar, a fiarse demasiado de las apariencias.
  • En el coxis: carácter puntilloso, falta de generosidad.
  • En la nalga derecha: mujer atractiva, con una mágica sensualidad, que ejerce fascinación en los hombres, provista de cierto magnetismo.
  • En la nalga izquierda: mujer de carácter equilibrado, de sentimientos estables y profundos, llena de buen sentido y naturalidad.
  • En la parte superior del muslo derecho: inhibiciones, fuerte sensualidad escondida que le puede conducir en ciertas ocasiones, a excesos.
  • En la parte superior del muslo izquierdo: tendencia a subestimarse, a anularse, a recogerse en sí misma.
  • En la corva derecha: carácter indeciso, temperamento fiable, falta de energía y de tacto.
  • En la corva izquierda: tendencia a alimentar el complejo de ser mirado con malos ojos, falta de discernimiento en la elección de la pareja.
  • En la pantorrilla derecha: suerte en las transacciones financieras y asuntos de dinero.
  • En la pantorrilla izquierda: tendencia a vivir por encima de sus posibilidades, a la prodigalidad, al despilfarro.
  • En el talón derecho: mujer que sabe forzar la suerte y el destino, que obtiene todo lo que quiere gracias a su voluntad.
  • En el talón izquierdo: mujer que sabe lo que quiere pero que tiene necesidad de la ayuda y la aprobación de los demás para obtenerlo.

Los lunares en el cuerpo de hombre

Tanto en el cuerpo del hombre como en el de la mujer, el emplazamiento de cada lunar posee un significado determinado.

En la parte frontal del cuerpo
  • Cerca del hombro izquierdo: falta de organización, continuidad y perseverancia en las empresas.
  • Cerca del hombro derecho: sensibilidad muy femenina, para él las mujeres son valiosas aliadas en todos los campos.
  • En el pecho izquierdo: hombre de gran corazón, entregado, de sentimientos nobles y generoso.
  • En el pecho derecho: fuerte sensualidad, refinamiento, gusto por los juegos eróticos, los placeres, el bienestar, el buen vivir.
  • Bajo el brazo izquierdo: traiciones, posible víctima de rumores si se muestra demasiado confiado, sobre todo en el marco social o familiar.
  • Bajo el brazo derecho: tendencia a esconderse, falta de franqueza y confianza en sí mismo.
  • A la altura del plexo: carácter autoritario, dominante, hombre respetado y temido que, por la misma razón, tiene pocos amigos y relaciones.
  • Cerca del ombligo: gran deseo de seducir, de gustar a las mujeres, de amar y admirar y, del mismo modo, de ser amado y admirado.
  • En el antebrazo izquierdo: hombre de carácter sutil, lleno de matices y de encanto, de sensualidad refinada, pero que a veces da demasiados rodeos para conseguir sus objetivos.
  • En el antebrazo derecho: hombre impaciente, impulsivo, decidido a obtener lo que quiere, pero un poco primario o brusco en algunas ocasiones.
  • En la mano izquierda: habilidad para relacionarse que favorecerá todas sus empresas.
  • En la mano derecha: temperamento posesivo, carácter interesado, ambicioso, de gran avidez, dispuesto a satisfacer sus deseos.
  • Encima o en la parte superior del muslo izquierdo: naturaleza sociable, le gustan las relaciones múltiples y variadas y esconde un espíritu profundo y elevadas aspiraciones.
  • Encima o en la parte superior del muslo derecho: carácter sentimental, fiel, muestra gran voluntad de crear una unión estable.
  • En el muslo izquierdo: carácter simpático muy atractivo encantador, un tanto superficial, pero siempre muy sincero y fiel en sus relaciones.
  • En el muslo derecho: hombre con dificultad para expresar sus sentimientos y para hacerse querer.
  • En la rodilla izquierda: humildad, pero con tendencia a subestimarse, y orgullo disimulado bajo cierta obsequiosidad o falsa modestia.
  • En la rodilla derecha: mucha abnegación, carácter entregado a sus allegados, servicial, comprensivo, benévolo e indulgente.
  • En el pie izquierdo: duda, carácter influenciable, tendencia a quedarse rezagado, falta de autonomía.
  • En el pie derecho: carácter que da más importancia a las relaciones sociales y amistosas que a su vida sentimental.
En la parte posterior del cuerpo
  • En la nuca: carácter firme y decidido , auténtica fuerza de carácter capaz de volver a un hombre hermético frente a las influencias exteriores.
  • En el hombro izquierdo: tendencia a meterse en los asuntos de los demás o asumir responsabilidades que no son de su incumbencia.
  • En el hombro derecho: voluntad de sobresalir y de destacar en su entorno social, temperamento vivo y activo.
  • En el omóplato izquierdo: naturaleza de tendencia a dramatizar, falta de objetividad, incapaz de juzgarse a sí mismo o tomar cierta distancia.
  • En el omóplato derecho: hombre capaz de demostrar gran capacidad para discernir y que sólo se fía de su propio juicio.
  • Entre los omóplatos: carácter lleno de buena voluntad, que no retrocede ante el esfuerzo, pero que peca de ingenuidad, entusiasmo o exceso de confianza.
  • En medio de la espalda: gran sociabilidad, brillantez, necesidad de admiración y reconocimiento.
  • En el coxis: hombre provisto de gran confianza en sí mismo, consciente de sus cualidades y posibilidades y que sabe perfectamente cómo aprovecharlas.
  • En la nalga izquierda: temperamento apasionado e impaciente, deseos o impulsos a veces descontrolados.
  • En la nalga derecha: temperamento muy sensual, dulce o pasivo, que necesita que le motiven para actuar.
  • Cerca del codo izquierdo: flexibilidad , gran capacidad de adaptación, carácter
  • Cerca del codo derecho: falta de madurez, de flexibilidad, de espíritu de adaptación y rechazo del cambio.
  • Bajo el antebrazo izquierdo: tendencia a sobrestimar sus posibilidades, falta de prudencia y de clarividencia.
  • Bajo el antebrazo derecho: hombre que ama la lucha, la competición, la emulación, los riesgos, los desafíos.
  • En la mano izquierda: naturaleza dispendiosa, le gusta lo fácil, sabe aprovechar las ocasiones, pero le falta previsión.
  • En la mano derecha: sentido innato para el comercio, los beneficios y la economía, buenas predisposiciones para satisfacer sus deseos y ambiciones.
  • Detrás del muslo izquierdo: templanzas moderación, mucha reflexión antes de actuar, carácter generoso, justo y recto.
  • Detrás del muslo derecho: carácter complicado y desordenado, que actúa según sus impulsos, muchas veces confrontado a situaciones complejas.
  • En la pantorrilla izquierda: hombre que no actúa sin pedir la opinión a los que le rodean, atento a las necesidades de los demás.
  • En la pantorrilla derecha: hombre provisto de múltiples talentos, que se entrega a numerosas actividades, pero que debe tomar decisiones importantes con regularidad.
  • En el talón izquierdo: carácter dubitativo e indeciso, deseo inconstante de independencia y tendencia a malgastar sus energías.
  • En el talón derecho: carácter recto, franco, directo, optimista, hombre que mira hacia delante, decididamente orientado

Algunos lunares complementarios

Si tienes algún lunar que no se corresponde con ninguno de los que te hemos presentado, no es que carezca de significado, ni tampoco que lo hallarnos excluido. Para ser lo más exhaustivos posible, te proponemos algunos significados complementarios de lunares, habituales en el rostro de una mujer o un hombre:
  • En la raíz de la nariz: evolución de la personalidad lenta pero senares con significado es tan variado que podría realizarse una obra segura, así como de la situación que, con el tiempo, será próspera entera dedicada a dicha compilación.
  • En la comisura de los labios, a la derecha: persona que sabe discernir los más característicos disfrutar con intensidad de los pequeños placeres, gozar mucho de las pequeñas cosas y que, gracias a ello, no le faltará nada, ni deseo , conocerá la felicidad.
  • En la comisura de los labios, a la izquierda: capacidad de reprimir sus deseos, lucidez, sangre fría, sexualidad controlada.
  • Bajo la barbilla, en la parte superior del cuello. Gusto refinado, don para apreciar y discernir lo más raros.

Los lunares en el rostro del Hombre

Los lunares tienen significados distintos según estén en el rostro de una mujer o en el de un hombre.

En la mujer, la sensibilidad, revelada en astrología por la posición de la Luna en la carta astral, se exterioriza, mientras que la voluntad, indicada por la situación del Sol, se interioriza.

En el hombre es a la inversa. Al menos es así como se presentan las cosas habitualmente. Sin embargo sabemos que, tanto en la vida como en la naturaleza, nada es totalmente blanco o absolutamente negro, sino que todo es mucho más sutil y matizado.

Así pues, puede suceder que una mujer tenga la parte de voluntad muy fuerte, más fuerte que su sensibilidad natural, a veces incluso más que la de un hombre.

Y a la inversa, ciertos hombres poseen una intensa sensibilidad que merma, filtra, modera, transforma o inhibe su voluntad, según los casos. Evidentemente, estamos en condiciones de leer, comprender e integrar estas características específicas en la interpretación de una carta astral.

Sin embargo, existen otros medios de hacerlo, como por ejemplo la metoposcopia. Se trata ciertamente de un código mucho menos elaborado que el de los símbolos astrológicos, un arte adivinatorio que ofrece menos posibilidades de interpretación que una carta astral, pero se basa en el mismo principio analógico y, sobre todo, nos permite comprender cómo se estableció el sistema original de interpretación de los astros y los signos del zodíaco que, en un principio, se inspiró en la "ciencia" de los presagios utilizada en las civilizaciones antiguas.

INTERPRETACIONES DE LOS LUNARES EN EL ROSTRO DEL HOMBRE

En la frente
  • En la parte izquierda de la frente: fuerte unión o gran identificación con el padre.
  • En la parte derecha de la frente: profunda unión con su madre o con el pape
  • En la sien izquierda: tendencia a idealizar sus sentimientos, búsqueda del absoluto o desequilibrio afectivo.
  • En la sien derecha: frialdad, indiferencia ante los sentimientos.
  • En lo alto y en medio de la frente, bajo la raíz de los cabellos: reivindicación de independencia, espíritu de rebeldía, indisciplina, lo que se conoce comúnmente como "cabezón".
  • En medio de la frente: lucidez, gran facultad de discernimiento, espíritu penetrante, que se muestra exigente y puntilloso con los demás.
Alrededor de los ojos
  • Sobre el ojo izquierdo: distracción, falta de concentración, desatención y también deficiencia en el ojo izquierdo.
  • Sobre el ojo derecho: gran capacidad de concentración, vista aguda, pero también, paradójicamente, ojo derecho frágil.
  • Entre las cejas: clarividencia o lucidez, buena vista, facilidad de comprensión y de asimilación, aceptación, éxito obtenido gracias a sus cualidades.
  • Cerca del ojo izquierdo: sentimientos inconstantes, incertidumbre afectiva, dificultad para amar.
  • Cerca del ojo derecho: debilidad, carácter influenciable, dudoso, indeciso, falta de lealtad o fidelidad.
  • Encima o sobre el párpado del ojo izquierdo: ausencia de espíritu familiar, decepciones debidas a sus padres.
  • Encima o sobre el párpado del ojo derecho: profundo apego a su familia, su pasado, sus raíces, respeto a los padres, gusto pronunciado por todo lo que es antiguo.
En la nariz
  • En la ventana izquierda o al lado: naturaleza malgastadora y dispendiosa , fuerte tendencia a vivir por encima de sus posibilidades.
  • En la ventana derecha o al lado: sentido innato del ahorro y la gestión prudente de sus bienes.
  • En la punta de la nariz: fuerte sensualidad, temperamento ardiente, gran necesidad de una fusión carnal y sentimental desbordante, pero también tendencia a dejarse llevar por sus deseos o amores.
En las mejillas
  • En la mejilla izquierda: cambios voluntarios en la existencia que siempre serán un factor de evolución, y facultad innata para reponerse, salirse con la suya, sean cuales sean las circunstancias.
  • En la mejilla derecha: desestimo irregular, inestabilidad en la actividad profesional, cambios importantes durante su vida en este campo.
  • En el pómulo izquierdo: orgullo, presunción, tendencia a sobrestimar los medios de que dispone o sus capacidades, o incluso ausencia de condiciones de sí mismo.
  • En el pómulo derecho: falta de confianza en sí mismo, tendencia a subestimar a los demás, carácter pesimista o fatalista, además de no ser objetivo consigo mismo.
En las orejas
  • Cerca de la oreja izquierda o detrás: falta de escrúpulos, determinación secreta, segundas intenciones.
  • Cerca de la oreja derecha o detrás: auténtica suerte, arte de saber disimular y para conseguir sus objetivos, sobre todo si el lunar se encuentra tras la oreja.


Alrededor de la boca

  • Sobre el labio superior: ausencia de timidez, tendencia a la charla, vida social inestable, a menudo decepcionante a causa de la falta de discreción.
  • Bajo el labio inferior: carácter ingenuo, jovial buen chico, pero es fácil tomarle el pelo o engañarle.
  • En el extremo o en medio de la barbilla: carácter tozudo, rigidez intelectual y moral, pero también con una determinación más débil de lo que aparenta. 

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