Agotamiento emocional: la consecuencia de ser demasiado fuerte durante mucho tiempo


Cuando nos obligamos a ser demasiado fuertes durante demasiado tiempo, corremos el riesgo de sufrir agotamiento emocional.

La falta de reciprocidad como motor del agotamiento emocional
La principal fuente de agotamiento emocional es la falta de reciprocidad. Las personas que sufren este trastorno suelen ser aquellas que siempre se preocupan por dar lo mejor de sí mismas en todas sus relaciones, pero nunca son correspondidas con la misma intensidad.

La falta de reconocimiento unida a la constante renuncia a uno mismo, a sus prioridades, sueños y necesidades, provoca una gran herida en el corazón de estas personas que crece día a día, sin cura esperada.

Agotamiento emocional: la consecuencia de ser demasiado fuerte durante mucho tiempo

Los primeros síntomas del agotamiento
Como en todas las condiciones de la vida, cuando se trata de agotamiento emocional, primero tenemos síntomas de que algo va mal. Si no somos capaces de identificar estas señales, no sabremos cómo tratarlas y, por lo tanto, no podremos prevenir los efectos del agotamiento en nuestras vidas.

Para ayudarte a identificar si puedes estar abocado al agotamiento emocional, a continuación se enumeran los principales síntomas de esta afección. Si experimentas estos síntomas en tu vida diaria, busca medidas preventivas lo antes posible.

Primeros síntomas del agotamiento emocional
Cansancio físico: levantarte cada día te parece muy difícil y ya esperas que tu nuevo día esté lleno de tareas agotadoras y no encuentras motivación.

Falta de motivación: no te sientes realmente inspirado para realizar las tareas diarias. En lugar de eso, te limitas a hacer lo que tienes que hacer sin ninguna alegría real ni interés por mejorar.

Irritabilidad: todo lo que te rodea parece irritarte y tu autocontrol disminuye un poco cada día, lo que te hace más susceptible a los malentendidos con las personas que te rodean. Además, hasta la más mínima crítica y desacuerdo parece ofenderte.

Insomnio: con muchas cosas en la cabeza, estas personas tienen dificultades para dormir.

Desapego emocional: sus emociones se vuelven cada vez más distantes.

Problemas de memoria: la memoria se deteriora y resulta difícil recordar incluso las cosas más pequeñas.

Dificultades para elaborar pensamientos: el cansancio ralentiza el pensamiento. Como resultado, empiezas a necesitar más tiempo para realizar tus actividades diarias.

Cómo afrontar el agotamiento emocional
Por supuesto, la mejor forma de afrontar el agotamiento emocional es darnos tiempo para descansar. Debemos aprender a priorizar, comprendiendo que sólo cuando estamos dentro y fuera podemos mejorar nuestras vidas y ayudar a las personas que nos rodean.

En su búsqueda de paz y tranquilidad, muchas personas sacan tiempo de sus responsabilidades para irse de vacaciones o viajar a algún lugar que les proporcione el descanso y la inspiración que necesitan.

Si viajar no es una opción para ti en este momento, dedícate a incluir en tu rutina actividades que te aporten felicidad y gratificación.

👍  COMPARTE lo positivo {+} en tu red social favorita 💡 ¡Asegúrate de guardarlo en tu tablero de Pinterest! Aprende a expandir tu consciencia y observar los cambios positivos en tu vida! Si llegaste hasta aquí, muchas gracias por leernos.


Únete a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas publicaciones...

Siguenos en Telegram