Mantén la distancia y nada te afectará, nada te desviará de tu camino. Facundo Cabral

Las viejas voces de tu interior, no te dejan oír las voces nuevas que te llegan del exterior en el presente que es todo lo que hay. Y solo cuando hay silencio interior, se pueden oír las voces del exterior. Solo en la quietud se puede sentir al eterno movimiento que nos rodea, solo en la quietud comprobarás que la hierba, es decir la vida, crece constantemente, y tú eres parte de esa evolución, aunque no hagas nada... y solo tienes que entregarte para tener conciencia de este hacer sin hacedor, entonces te refrescará la espontaneidad.
El ego es el pasado, por eso es viejo y te hace que todo sea pesado. El ego es la memoria de lo que ya no es, por eso te priva de la espontaneidad, es decir, de la audacia, es decir, del niño. El ego te hace sentir la ilusión suicida de que eres algo aparte, es decir, te ciega, te empobrece, te enfría, y en ese estado sufres a la soledad, en lugar de gozarla, y en cuanto más sepas estarás más paralizado, no vivirás, solo responderás desde tu conocimiento, es decir, mecánicamente y responderás solo al que tienes enfrente, no a la vida, y solo por la razón, no por la claridad.
Tranquilízate, sálvate de planes porque la vida te llevará a donde te tenga que llevar. La vida que tiene sentido en sí misma. Por eso no tiene por qué coincidir con tus conclusiones. La vida sobre la que no tienes derecho porque le perteneces. La vida que solo es inexplicable para los que creen que saben, que solo es confusa para los que se confunden con las explicaciones que te alejan de la vida, que es acción constante, por lo tanto, inapresable, sorpresiva, excitante.

Los eruditos tienen todas las respuestas, pero no les sirven porque la vida es dinámica, por eso constantemente cambian las preguntas, por eso hay que detenerse y quedarse en silencio para poder entrar en su acción, o como dice el Taoísmo: “El no hacer es el único capaz de hacer todas las cosas”
Libérate de la periferia donde muchos reaccionan y pocos accionan, reaccionar es mecánico, compulsivo, y accionar es un movimiento gracioso, fácil, natural.

Libérate del entorno, donde señorea la obligación, no el amor, donde todos manipulan, por lo tanto, son manipulados, donde cualquiera enciende y apaga a cualquiera.

Los críticos no llegan a mí con sus halagos o dudas porque hace muchos años que estoy a salvo de las manipulaciones de los otros, solo atento a lo que soy, es decir a lo que amo, que es lo que hago por lo tanto tampoco existen para mí el éxito y el fracaso por eso me ves tan liviano y tan tranquilo es decir soy mi espejo, mi maestro, el resumen de lo mejor que encontré cuando aprendí que la vida es lo que es no lo que debería.

Mantén la distancia y nada te afectará, nada te desviará de tu camino. Ni los golpes, ni los aplausos. Tú debes ser la medida de lo que haces. Agua, donde muere el fuego que te tiran, y tu tranquilidad transformará en flores las espinas que ponen en tu camino y esto sucederá espontánea, naturalmente. Contempla primero, pero para actuar después.
Esto es cerrar el círculo, que es cada instante y hay que cerrarlo, para poder pasar al próximo. Siempre estamos saliendo de un útero para entrar a otro mayor, pero tómalo con tranquilidad porque transitamos la eternidad y el infinito... y en la eternidad siempre estamos recomenzando, y en un infinito, podemos tomar cualquier dirección.

Ahora mismo puedes cambiar hasta tu nombre, es más... ya que no te sientes bien, cámbialo todo y empieza de nuevo ahora mismo, sin perder un solo segundo con el pasado, ni un solo instante planeando el futuro y menos haciéndote cargo de nadie.

No olvides que solo eres responsable de ti mismo, por eso todo lo que hagas fuera de ti, es una fuga. Desnúdate como Francisco. Entonces comprobarás que solo necesitas lo que te fue dado al nacer

Autor: Facundo Cabral

Lo que otros están leyendo...


👍  COMPARTE lo positivo {+} en tu red social favorita 💡