Los maestros espirituales tienen sentido en este mundo moderno

Nuestro mundo físico está en toda marcha,  corriendo de un descubrimiento sorprendente al otro muy velozmente. Los resultados de todo este cambio pueden afectar nuestras vidas de acuerdo con el poder que le damos para hacerlo. Mientras el mundo material corre y cambia, la ley universal no. Se aplican los mismos principios, sin importar el aspecto del mundo exterior y el plan de estudios sigue siendo el mismo.

La ley del potencial . Cada nuevo descubrimiento es esa ley en funcionamiento: lo no manifiesto se convierte en manifiesto. Y estos descubrimientos deberían ser una lección para cada individuo, que él / ella también es puro potencial.
Nos damos cuenta de ese potencial a través del acceso diario a la mente, tomándonos el tiempo para ser silenciosos, en lugar de hacer o pensar. Es en esos espacios vacíos, entre pensamientos, donde la mente puede comenzar a operar.

La ley de dar. El universo no conoce la falta. Aceptamos que cuando damos de nosotros mismos y de nuestro bien material, la ley opera para continuar proporcionando abundancia en nuestras propias vidas.
La ley de ningún esfuerzo. Practicamos la aceptación de todo lo que es y todo lo que sucede. Cuando el cambio llega a nuestras vidas, lo aceptamos sin resistencia, porque la mente universal, está trabajando siempre solo para nuestro bien. Una vez que aceptamos honestamente eso, lo bueno comienza a fluir, sin lucha, solo calma la aceptación.

La ley del karma. Continuamos sabiendo y enseñando que todo pensamiento y acción emite energía al Universo y nos devuelve esa misma energía. Si, por ejemplo, tenemos pensamientos de éxito profesional, eso es lo que nos vuelve; si tenemos pensamientos de falta, eso es lo que obtendremos.
La ley del desapego. Hay libertad en ausencia de necesidad, para insertarnos en la vida de los demás con nuestras ideas y opiniones. Una vez que dominamos esta ley, ya no juzgamos. Hay muchas lecciones importantes que solo podemos aprender fuera de nuestra zona de confort . Y cuando nos separamos de nuestras propias opiniones y creencias limitadas, el universo de todas las posibilidades se nos abre

La ley de la intención. Una intención es una fuerza poderosa que siempre opera de manera consistente. Cuando identificamos nuestros deseos, los mantenemos en primer lugar en nuestras mentes y durante la meditación, los liberamos a la mente. Es todo lo que se necesita para cumplir nuestros deseos. Cuando no se manifiestan, sabemos que la mente todavía está trabajando para nuestro mejor bien y que se proporcionará más de lo que deseamos.

La ley del Dharma . Sabemos y enseñamos a otros que, en cada encarnación, tenemos habilidades y talentos que debemos usar para el bien de los demás. Tenemos que preguntarnos diariamente cómo podemos usar nuestras habilidades y talentos al servicio de los demás, y  seguimos adelante con la acción. Mientras hacemos esto, el Universo nos brinda un suministro creciente de lo que necesitamos y deseamos para que podamos continuar sirviendo a los demás y a nosotros mismos.
"... estamos aquí para servir a nuestros semejantes con nuestro talento ... combinamos la expresión de nuestro talento único con el servicio a la humanidad y hacemos pleno uso de la Ley del Dharma". - Deepak Chopra, Las Siete Leyes Espirituales del Éxito

La ley universal es la constante en nuestras vidas y en la de aquellos a quienes enseñamos. Los cambios rápidos y profundos en nuestro mundo físico nos dan opciones: abrazarlos y usarlos para el bien de nosotros mismos y de los demás, o luchar contra ellos. La lucha impide que la ley opere en nuestras vidas y bloquea nuestro mejor bien.

Practicar estas leyes consistentemente y con convicción resulta en experimentar la belleza y abundancia que la Ley dominante (Ley de Atracción) nos brinda.

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