Biodecodificación: Consecuencias del fallecimiento de los ancestros

- Parece Usted decir que la existencia de los vivos está influenciada por la naturaleza y las circunstancias del fallecimiento de los miembros de la familia cercana…
 Sí, noté que los fallecimientos por accidente, suicidios o enfermedades graves y repentinas pueden conllevar efectos psicológicos en los descendientes. Cuanto más repentina e inesperada es la muerte, más importante es el traumatismo en los descendientes.

Elementos quedan sin resolver, tanto en la existencia del o de la que acaba de desaparecer como también en el nexo que los miembros de la familia entretenían con la persona.

- ¿Contará, supongo, el modo en que los padres fallecieron, verdad?
Sí, esto me hace pensar en el caso de una mujer que nunca había cambiado de peinado. Me entero que su madre murió volcada por un camión cuando volvía de la peluquería…

El inconsciente asoció inmediatamente el fallecimiento y la peluquería. Para los descendientes, no cambiar el peinado, es evitar morir.

Más allá de esta anécdota, es verdad que el modo en que los antepasados han muerto es muy a menudo un misterio.

Cuando interrogó a los consultantes sobre las circunstancias del fallecimiento de sus antepasados, las respuestas son frecuentemente aproximadas.

Se sabe por ejemplo que tal o cual antepasado murió de enfermedad, pero no se sabe exactamente de qué enfermedad, lo mismo que se ignora la naturaleza de los tratamientos, las circunstancias exactas del fallecimiento y de las fechas del entierro.

- ¿Sigue siendo el caso más dramático el caso en que se piensa saber que tal o cual antepasado ha muerto pero nunca pudo ser localizado su cuerpo?
Es un caso que se encuentra frecuentemente cuando uno de nuestros antepasados participó en la guerra de 1914-1918, en la guerra de 1939-1945 o en las guerras de Indochina y de Argelia. Uno de los antepasados estuvo considerado desaparecido, pero el cuerpo no pudo estar identificado, repatriado y enterrado.

Síntomas pueden aparecer cuando ciertos descendientes alcanzan la edad supuesta del desaparecido en el momento de su fallecimiento.

- ¿Cuáles síntomas?

Cada caso es particular, pero de modo general, diría que los descendientes llevan en sí una imagen perturbada de su cuerpo. Esta imagen perturbada halla un corolario en las dificultades financieras. Inseguridad personal e inseguridad financiera están íntimamente ligadas. En este caso, una terapia corporal (masajes, bioenergía.) es necesaria así como un trabajo específico en Psicogenealogía.

- ¿Cuál es este trabajo específico?

Se trata de un ejercicio que consiste en hacer un relato en el cual se deja que un miembro de la familia fallecido se exprese a través de uno mismo. Por ejemplo, si mi bisabuelo falleció en la guerra de 1914-1918 y que su cuerpo no haya sido encontrado, voy a empezar un relato sobre papel, evocándolo, pero no voy a decir “hizo esto o ello”, voy a hablar en nombre suyo, es decir voy a empezar escribiendo “me marché a la guerra en 1914, etc.”.

- Sí, pero si ignoro todo lo que le sucedió, ¿cómo podré hablar en nombre suyo?

Conscientemente, Usted lo ignora, pero el inconsciente para el cual no existe el tiempo posee más recursos.

Se trata simplemente de empezar a escribir y luego la pluma corre sobre el papel, damos entonces a otra parte de nosotros – mismos la posibilidad de expresarse. Es un ejercicio muy extraño, se descubre que somos llevadores de sucesos ancestrales que sólo piden ser restituidos, volverse conscientes. Extraemos luego del relato imágenes que pueden ser materializadas, concretizadas.

- Dice usted también que cuando uno de nuestros ascendentes fallece, se debería ver el signo de que acaba de terminar un ciclo para uno mismo…
Sí, precisamente.

Cuando fallece un ascendente, padre o abuelo, pienso que se debería ver el final de un ciclo para sí. Este ciclo puede ser sentimental, profesional, material, intelectual o incluso geográfico. En ciertos casos, es incluso la señal de que debe parar lo que había inducido el antepasado.

- En el libro anterior, recuerdo que usted cita el caso de una mujer joven cuyo abuelo acababa de morir, me gustaría que lo recordara…

Este abuelo había tenido un hermano muerto siendo joven, en un accidente de avión. Al mes siguiente al fallecimiento de este abuelo, la consultante entraba a trabajar en una compañía aérea. La muerte de este abuelo había al mismo tiempo hecho brotar el destino inacabado de su propio hermano, destino que la consultante se encargaba entonces de seguir. En este caso, hubiese sido necesario rehusar trabajar en una compañía aérea, dado que contenidos genealógicos estaban subiendo en superficie.

- Usted dice que hay que ser muy vigilante después del fallecimiento de un ascendente para no perpetuar algo que le pertenecía en propio.

Sí, es exacto, hay que ser muy vigilante a cualquier situación que se presente del exterior y que sería susceptible volvernos a una identificación con la familia de origen. En el caso que acabamos de citar, se trata de un proceso regresivo. En lugar y sitio de una actividad personal, la consultante está llevada a ejercer el oficio del hermano de su abuelo.

Reflexionando, se hubiese tenido que rehusar esta proposición de trabajo por poco que se medite sobre la historia de los abuelos y de su fratría. Así se hubiese podido identificar la repetición que se anunciaba y evitar pasar varios años inútiles en el seno de un empleo que no nos convenía.

- Si bien entiendo, se trata de vigilar cualquier situación que se presente como por casualidad en el momento oportuno después del fallecimiento de un ascendente, abuelo, padre, tío o tía…

Antes de comprometerse, hay que analizar en qué la situación que se presenta puede parecerse o tener analogías con el pasado. Y si es el caso, se tendría que tener la energía de perseverar en esta vía pero sabiendo que quizás sea ilusoria dado que salió de la emergencia de elementos genealógicos, o bien apartarse de ella.

Si se logra, se puede presagiar un cambio feliz, un progreso en lo que es realmente personal y fuente de desarrollo y realización personal.

- Pensaba en el caso de una persona que conozco que tuvo un extraordinario golpe de suerte en el trabajo exactamente en el momento en que su prima fallecía; es precisamente esta prima la que le había mencionado este proyecto algunos días antes de su muerte…

Sí, ya me habló Usted de esta historia.

Es maravillosa, pero cuidado sin embargo con una cosa, el programa instalado es el siguiente: el éxito está vinculado con el fallecimiento, y esto, el cerebro lo registró. Éxito y fallecimiento funcionan ahora juntos.

Una vez que se conoció el éxito, se busca otra vez. Lo que es más delicado, es el mantenerlo, incluso renovarlo, porque sería necesario que haya en el mismo tiempo un fallecimiento. Según lo que creo saber, la persona de quien me está Usted hablando acaba de desarrollar un cáncer, su hermano y uno de sus amigos próximos acaban de morir.
Ve usted en qué manera el árbol genealógico puede encerrarnos dentro de una doble coacción. La coacción del fallecimiento para mantener el éxito.

- ¿Entonces, qué hubiese debido hacer la persona en este caso?

Hubiese tenido que aprovechar la oportunidad sin intentar hacerla durar, sin intentar mantenerla porque esta oportunidad es valedera únicamente en cierto período de tiempo y tiene un tiempo de vida que le es propio.

La trampa sería mantenerse ahí artificialmente durante más tiempo.

En este caso, se tenía que hacer fortuna e inmediatamente pasar a otra cosa, para evitar caer enferma a su vez.

Se puede morir de desesperación después de la muerte de un padre…

- Sí, pero recordé en el capítulo anterior dedicado a la enfermedad que era necesario estar construido interiormente para no ceder al pánico causado por la pérdida de las imágenes de los padres.

Repito que esta noción me parece esencial.

Por cierto no es su pérdida lo que es grave, sino el hecho que dichas imágenes no hayan existido realmente nunca. La pérdida definitiva de los padres quita toda esperanza de ver un día encarnarse una función paternal/maternal real, y estamos confrontados con este vacío.

Si aún se tuviera la esperanza de apoyarse sobre ellos para existir, entonces puede que desaparezcamos con ellos.
- “Si aún se tuviera la esperanza de apoyarse sobre ellos para existir, entonces puede que desaparezcamos con ellos…”

Esta frase me parece fundamental…

Sí, no se debe olvidar de ella.

Y para no estar llevado con ellos, hay que cesar absolutamente y en prioridad, cualquier actividad relacionada con ellos”.

Elisabeth Horowitz y Pascale Reynaud
Así las cosas…

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Extracto del libro: “Liberarse del Tiempo Genealógico”
Autor: Elisabeth Horowitz y Pascale Reynaud
Editorial: Planeta
Tomado de: Akasha Sanación Integral
Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco