Afirmaciones positivas para sus problemas cotidianos

¿Le parece que no encuentra la salida? ¿Que los problemas que lo acosan se repiten una y otra vez? le mostramos cómo puede comenzar a solucionarlos. No podemos dejar que los problemas tomen el mando de nuestra vida.
Muchas veces nos sucede que parecen no tener solución. Probablemente, porque les concedemos demasiada energía, demasiada atención. El problema se agrava cuando nos acostumbramos a vivir en medio de problemas sin resolver. Pasan entonces a formar parte de nuestras vidas, como el trabajo, las costumbres, los gustos…
Si usted quiere dejar las cosas como están, su vida puede verse afectada por la negatividad. Pero, si desea enfrentar su situación y cambiarla, no todo está perdido. Le brindamos los recursos para encontrar soluciones: las autoafirmaciones positivas.

Programa de ejercicios

Todos tenemos hábitos o tendencias negativos que funcionan como posibles causas de nuestros problemas a un nivel inconsciente. Cuando comprendemos  cómo trabajan las Palabras de Poder en nuestro beneficio, estamos en condiciones de modificar esta situación de forma profunda. Este Programa de Ejercicios está basado en el poder de algunas afirmaciones para enfrentar conflictos y darles una solución definitiva.

1) Asumir nuestra  responsabilidad

El primer paso es aceptar la responsabilidad, es decir, aceptar que nosotros tenemos relación con el problema, lo cual no significa pensar en términos de culpabilidad. Por lo tanto, es necesario tratar de crear el hábito de hacerse cargo de las circunstancias de la vida que nos toca vivir. Lo cual, no quiere decir, hacerse cargo de todo tipo de responsabilidades, incluyendo la de otras personas. Si alguien más está involucrado en el problema, acepte sólo su parte en el conflicto. Estas son las palabras que debe pronunciar: Hay un solo Poder y ese Poder es la completa aceptación de mi propia responsabilidad en mi vida, sin culpas, rabia o reproches. Y yo (su nombre), soy una perfecta manifestación de ese Poder. Para el bien de todos. Y de acuerdo con la libre voluntad. Así será.

Cumplido este paso, le será más fácil detectar el origen de los conflictos y vislumbrar soluciones posibles.

2) Visiones pesimistas

Algunas veces, el problema puede estar enturbiado por la percepción que uno tiene de él. De hecho, ese punto de vista puede ser el problema mismo. La forma más común de percepción negativa hace que el problema parezca más importante de lo que en realidad es, con lo que se bloquea cualquier solución. Por lo tanto, se trata de mantener una perspectiva correcta del conflicto, darle la dimensión que tiene y no exagerarla.
Pronuncie estas palabras: Aun cuando el problema parezca llenar mi horizonte, esto es sólo porque yo lo percibo así. Ahora lo contemplo en la perspectiva correcta, como un conflicto que yo mismo puedo resolver.

3) Causas posibles

Usted debe averiguar las causas que originaron el problema y, para ello, en lugar de concentrarse en las formas que asume el conflicto, lo mejor es detectar cuáles son las emociones que genera. Examine los sentimientos que lo afectan cuando piensa en el problema. Eso lo ayudará a conocerlo mejor y a no confundir su verdadera naturaleza. Sus palabras de poder deben tomar, entonces, la forma de una pregunta. Eso lo ayudará a aclarar las cosas. Diga, por ejemplo:  ¿De qué manera pudo generarse este conflicto?

4) Otros involucrados

Cuando un problema involucra a otra persona, puede parecer como si el otro fuera el culpable del conflicto y usted, una víctima inocente. Ahora, ya puede ver que le cabe una parte de responsabilidad, es decir, la de ser víctima o la de posicionarse como tal. Porque el sufrimiento implica también participación en el conflicto.

La clave para encarar las cosas de forma adecuada es considerar que todos tenemos el mismo poder. No se desentienda del problema, porque, si no, creerá que la solución depende de otros y nunca se librará de él. Si usted experimenta un conflicto vinculado a otras personas, pregúntese: ¿De qué modo pude haber participado en este problema?

5) La duración del conflicto

Esto significa preguntarse si uno está activando mecanismos para que el problema, en lugar de terminar, persista y dure más allá de lo que corresponde. Tal actitud puede deberse a la dificultad para reconocer el conflicto, a que se ha vuelto parte de nuestra rutina o a nuestra resignación. Estas actitudes deben corregirse. Lo que debe hacer es preguntarse: ¿Estoy perpetuando el problema? En caso afirmativo, habrá que asumirlo.

6) Una actitud distinta

Afrontar nuestros problemas es aceptar que somos capaces de hacernos cargo de nuestras circunstancias. Afirme lo siguiente: Hay un Solo Poder y ese Poder es la profunda transformación que opera para encontrar lo positivo en lo negativo. Y yo (su nombre) soy una perfecta manifestación de ese poder. Para el bien de todos y de acuerdo con la libre voluntad.  Así será.

¿Qué Afirmaciones positivas usas tú?

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Recuerda: ¡Sonríe, agradece y abraza lavida!