¿Cómo es el amor en las personas “muy inteligentes”? ¿Crees que pueden ser felices?


En materia de amor, queda claro que cada persona y que cada relación es un mundo.

No podemos por ello concluir con rotundidad con el hecho de que todo aquel con altas capacidades va a ser infeliz en sus relaciones afectivas.

Ahora bien, psiquiatras como Igor Grossmann, nos sugieren, gracias a sus estudiosque las personas con un CI muy alto no siempre consiguen mantener parejas estables, tampoco encuentran ese equilibrio sutil en su día a día con el cual, ser verdaderamente felices.

Grossmann enfatiza la necesidad de “ser sabios” por encima de la alta inteligencia. La sabiduría de saber priorizar, de tener una alta autoestima y de una buena empatía, de apreciar las cosas sencillas de la vida…

Incidimos una vez más, en que esta teoría no puede aplicarse al 100% y en todos los casos, pero digamos, que las relaciones afectivas son un poco complejas para todo aquel que cuenta con un cerebro brillante.

¿Cómo es el amor en las personas muy inteligentes? ¿Crees que pueden ser felices?

Algo que debemos tener en cuenta sobre este tipo de estudios como el del profesor Grossman, es que parten del hecho de que las personas con un CI alto, suelen tener en contraposición, una inteligencia emocional baja. Sería pues una especie de disincronía afectiva e intelectual.

Ahora bien, en caso de que el desarrollo emocional no vaya siempre de la mano de esas capacidades intelectuales, lo más probable, es que esa “infelicidad” no sea característica solo de las relaciones afectivas, sino en muchas más áreas de nuestro día a día.

No obstante, lo que hoy nos interesa es la combinación “alta inteligencia y amor”. 

¿Qué es lo más común que nos puede ocurrir en estos casos?

1- Siempre tienen la sensación de no haber llegado a sus propias expectativas. Esa constante insatisfacción de que “siempre deben ir más allá” provoca a sus parejas la sensación de que “nunca están a la altura”, de que sus necesidades son otras y que el amor, es algo secundario.

2- Otro aspecto curioso es que muchas personas con un CI alto no son tan receptivos a esas cuestiones emocionales que pueden presentar sus parejas. Si un día, por ejemplo, durante una cena la pareja está preocupada por algo, es posible que la persona con altas capacidades no perciba su molestia, que no la vea en su rostro, y se centre más en un aspecto puntual de la comida o el entorno como algo “increíblemente importante”.

3- Las personas con un CI  elevado pueden pasar épocas con una alta sensación de estrés y ansiedad, sufren a menudo grandes vacíos existenciales, ganas de iniciar proyectos nuevos, de cambiar el mundo. El enfado, la ilusión a la vez que la desesperación hace que vean a sus parejas como personas que “no llegan a entender” su mundo interior, con lo cual, se sienten incomprendidos. Lo curioso, es que la otra persona siente lo mismo.

4- A modo de curiosidad te recomendamos el libro “The Tao of Dating” donde Alex Bencer nos explica que las personas muy inteligentes tienen muchas más citas “fallidas” que el resto. Como decimos, se enfoca desde un punto de vista algo irónico, pero a modo de ejemplo, te dejamos alguna de sus ideas.
  • El resto de gente suele pensar que “por ser listos” tenemos la vida resuelta y nunca nos faltan parejas. Que tener un CI alto va de la mano de un gran trabajo y un súper modelo como pareja, pero esta relación no siempre se cumple.

  • La gente muy inteligente “tiene un arte especial” para frustrar sus citas. Suelen ser muy exigentes, no encuentran esa conexión especial, o aún peor, acaban aburriendo a la otra persona porque se pasan todo el tiempo hablando de ellos mismos.

  • El amor no atiende a fórmulas matemáticas ni a lógica, “escapa de nuestro control” y eso es algo que suele desesperar a las personas con una alta inteligencia.

  • Hay otra idea que a menudo suele tenerse: las personas muy inteligentes solo pueden ser felices con personas igual de brillantes. Si tal y como dicen la gente brillante representa el 5% de la población, es realmente complicado poder encontrar a alguien.
Si te interesa profundizar en este tema, te recomendamos sin duda el libro “El Tao de las citas”, aunque está claro que cada persona es diferente y que este tipo de conclusiones no pueden describir a cada una de las personas con altas capacidades.

Por  Valeria Sabater - Escritora-Psicóloga
Fuente: Supercurioso.com