18 usos alternativos del agua oxigenada


El peróxido de hidrógeno es un desinfectante natural y el más seguro del mundo. ¿Quieres descubrir algo más?. Echa un vistazo a todas las formas en que podrías utilizar el agua oxigenada en casa:

1. Lavar frutas y verduras
Todos sabemos que un simple enjuague con agua no sirve de mucho para limpiar realmente las verduras. Solo tienes que añadir 1/4 de taza de peróxido de hidrógeno a un balde lleno de agua fría. Evita hacerlo con alimentos que absorban, como los champiñones. Para este tipo de alimentos utiliza un paño humedecido con agua y un poco de agua oxigenada.
2. Dar un impulso a tu lavavajillas
Solo tendrás que añadir un chorrito  de peróxido de hidrógeno al compartimiento de lavado.


3. Desinfectar heridas
Probablemente el uso más común y por lo que conocemos este producto. Aplicada dos veces al día sobre las heridas, ayuda a evitar infecciones y facilita la cicatrización.

Conviene enseguida de hacerse una herida honda, abrirla y echar agua oxigenada, eso sirve para prevenir el tétanos.


4. Blanquear la ropa, como alternativa a la lejía
Solo tendrás que añadir una taza de agua oxigenada a la ropa blanca que quieras blanquear. Blanquea, elimina las manchas y limpia el lavarropas al mismo tiempo..


5. Refresca el aliento
Pueden  hacer  el propio enjuague bucal natural, mezclando porciones iguales de peróxido de hidrógeno y agua en un vaso. Como cualquier enjuague bucal, nunca deberá ser tragado. 


6. Crea tu propia pasta de dientes
Combina el bicarbonato de sodio y el peróxido de hidrógeno para hacer una pasta de dientes casera. Te ayudará a eliminar las manchas si la usas regularmente.



7. Tratar infecciones de pies y uñas
Poniendo los pies en la noche con agua tibia y un poco de agua oxigenada durante 20 minutos, te ayudará a prevenir los hongos en pies y uñas, además de combatir el mal olor. 


8. Haz tu propio limpiador del hogar
Este limpiador funciona con todo, desde la tapicería hasta la limpieza del suelo. Solo tienes que añadir dos partes de peróxido de hidrógeno a una parte de gel limpiador y esparcir por el área que necesita ser limpiada..


9. Aclara tu cabello en casa
El peróxido de hidrógeno es genial si quieres aclarar un poco tu cabello. Diluye agua oxigenada al 3% en agua, para ir aclarando el cabello poco a poco. Es mejor que comiences en una zona o con mechita, para asegurarte un buen resultado. 


10. Limpieza del inodoro
Simplemente tienes que verter media taza de agua oxigenada, uniformemente, en la parte interior del inodoro y deja reposar durante 20 minutos. Después limpia con un cepillo y tira agua.


11. Revive tu vieja cortina de ducha
Dormir Quizás haga mucho tiempo que no limpias la cortina de la ducha y estabas pensando en reemplazarla. Vierte un poco de peróxido de hidrógeno y agua sobre las partes amarillentas y sucias y verás con qué facilidad se limpia.


12. Limpia y desinfecta tu humificador
Solo necesitas que medio litro de peróxido de hidrógeno al 3% y un cuarto de litro de agua corran por la máquina para limpiarla. De forma alternativa, también puedes limpiar las piezas por separado. 


13. Eliminar malos olores
Fabrica esta sencilla solución: 440 ml de peróxido de hidrógeno, 2 cucharadas de bicarbonato de sodio, un buen chorro de detergente 


14. Desinfectar los juguetes de los niños
Simplemente tienes que rociarlos con peróxido de hidrógeno y secarlos  bien.


15. Limpiar espejos.
Utiliza la mezcla de peróxido de hidrógeno y agua a partes iguales para dejar los espejos impecables.
16. Ayuda a tus plantas a crecer mejor
Muchos jardineros optan por la adición de una solución sencilla de peróxido de hidrógeno al suelo para ayudar a transportar oxígeno a las raíces . La solución es la siguiente: 32 partes de agua para una parte de peróxido de hidrógeno.

17. Aerosol anti-hongos para el jardín
Echa media taza de agua oxigenada en 4 litros de agua para evitar que las raíces se pudran y se formen hongos.


18. Revive viejas cacerolas o sartenes
Si te quedaron restos de comida pegada o quemada en las ollas y sartenes, puedes preparar una pasta con agua oxigenada y bicarbonato de sodio. Frota la mezcla sobre la suciedad y deja reposar unos minutos. Luego remueve con esponja y agua caliente.


Fuente: Diply