Déjese llevar


Paso Cinco:

Déjese llevar

Hace años descubrí que a la mayoría de nosotros, incluyéndome a mí, no nos gusta dejarnos llevar porque no hay ninguna lucha. No hay drama. Muchos de nosotros sentimos que si no estamos peleando y batallando, no sentimos que estamos logrando nada o yendo a ningún lugar. La batalla nos da un sentido de logro. Cuando menos podemos decir, “Bueno, lo intenté.”

El ego recibe una carga en el esfuerzo. El ego siente que está haciendo algo que vale la pena. Pues está bien. Si su ego necesita esa palmadita en la espalda, déjelo que se esfuerce por algunas de las cosas que desea. Pero la verdad es que no tiene que batallar. Repito, puede ser de otra manera... una manera más fácil. Solía enseñar una clase titulada “El juego interno de la redacción”. Lo que descubrí fue que tenemos cuando menos dos seres distintos dentro de nosotros, no dos personalidades, más bien dos aspectos de nuestra mente. Los llamó el Ser Uno y el Ser Dos.

El Ser Uno se puede comparar con su ego, la parte de su ser que quiere controlar.

El Ser Dos se puede comparar al maestro interno dentro de usted, la parte de su ser que está conectada a todas las cosas.  La labor del Ser Uno es seleccionar lo que usted desea y dejarse llevar. La labor del Ser Dos es traérselo a usted.

Cuando la gente aprende a dejarse llevar y a confiar, casi siempre consiguen lo que quieren, y venía mucho más fácil que si peleaban por ello. El mismo concepto funciona en su vida. Escoja lo que quiere y deje que Dios o el Universo (sea lo que sea para usted) se lo traiga. Deje que organice los eventos que manifestarán su deseo. Abandone la necesidad de saber cómo usted manifestará algo. Saber cómo puede ser una limitación. Si usted desea manifestar algo pero no puede ver conscientemente cómo crearlo, podría darse por vencido. La mente consciente no puede ver todas las posibilidades. Abandone el control y usted liberal la universo para que le traiga lo que desea.

¿Difícil de tragar? Déjeme contarle este relato…

Cuando estaba escribiendo mi libro, Los siete secretos perdidos del éxito, estaba obsesionado. Pasé dos años de mi vida en una misión para hacer tributo a Bruce Barton, un hombre que influyó en nuestro país, pero que de alguna manera pasó desapercibido en la historia. Un día recibí una llamada de un doctor en el oeste de Texas. Quería contratarme para que le escribiera un libro. Aunque estaba renuente, ir a verlo parecía ser lo más acertado. Volé hacia su ciudad, platiqué con él, negociamos un contrato y regresé a Houston con un buen cheque en mis manos, una iguala no reembolsable para contratarme para escribir su libro.

Pasaron semanas. Luego meses. Durante este tiempo concentré la mayor parte de mi energía en escribir mi libro sobre Barton. Casi no trabajé en el libro del doctor, y nunca supe de él. Por fin decidí que debería ir a verlo, y debería presentarle parte del material. Así que hice una reservación de vuelo y empecé a escribir su libro. Pero sucedió algo muy raro. Siempre que llamaba a la oficina del doctor, nadie contestaba el teléfono. Sucedió así por varios días.

Luego, un día antes de mi partida, alguien contestó el teléfono. Era el gerente del doctor.

“Hola Bill, comencé. 

“Hola ” Su voz sonaba avergonzada.

“¿Qué sucede? Nadie ha contestado el teléfono por varios días.”

“Bueno, ha habido un cambio de planes.” “¿Qué?” 

No podía dar crédito a lo que escuché.

“El doctor está en la cárcel,” dijo. Mentiría si digo que estaba atónito. Estaba en shock.

Estupefacto. “¿¡¿El doctor está en la cárcel?!?” Espeté. “Bill, ¿qué está pasando?”

“Bueno, el doctor infringió su libertad condicional.” “¿Quieres decir que ha estado en la cárcel ANTES?” “Bueno, el doctor le envió una bomba a su ex esposa y lo pescaron y lo mandaron a la cárcel,” explicó Bill.   “Luego le permitieron salir y ser doctor otra vez, pero no podía jugar con armas ni bombas.” “No me digas,” dije.

“Sí, encontraron bombas en su escritorio.”

Me tomó tiempo recuperarme de este evento. Pero quiero que advierta el milagro aquí. Cuando firmé un contrato con el doctor, él me dio una cifra grande de dinero.

Dinero no reembolsable. Dinero que me permitió trabajar en mi libro sobre Barton. Y luego, cuando el doctor fue a la cárcel, fui librado de su contrato. Después de todo no tuve que escribir su libro.

De alguna manera Dios o el Universo (o como quiera que usted llame a los entes invisibles que detentan el poder) creó el marco para este evento fenomenal. ¿Podría yo haber organizado tal evento? Es muy improbable. ¿Cómo hubiera escrito el anuncio?

“Se solicita doctor: Debe ser un ex convicto, que quiera escribir un libro, y que esté dispuesto a regresar a la cárcel en seis meses para que yo pueda quedarme con su dinero.” No lo creo.

Repito, cuando usted sabe lo que quiere y tiene claridad, será atraído a lo que desea y los eventos se lo traerán a usted. Vi este efecto cuando mi esposa y yo queríamos comprar una casa. Si está tratando de manifestar algo que tiene que ver con otra persona, los dos deben tener claridad antes de que puedan manifestar el evento. Había trabajado conmigo mismo para comprar la casa que quería.

Pero aún así las cosas no salían bien. Por fin mi esposa fue a ver a Douglas. Ella pudo aclarar algunas creencias viejas acerca de su autoestima y el dinero. Al día siguiente llamaron las personas de bienes raíces. Tres días más tarde nos mudamos a nuestra casa. ¡Y esto fue después de casi doce meses de tardanzas!

¿Quiere un ejemplo del mundo de los negocios? Dan Poynter es un buen amigo y un experto internacional en el mundo auto editorial. Él ha escrito varios libros. Dan también conduce seminarios sobre cómo auto publicar y promover su propio libro. Él ha estado ofreciendo este seminario por más de diez años, pero siempre se le ha hecho difícil que la gente se inscriba para el evento. Un día Dan me llamó y me pidió ayuda.

“Quiero que me escribas un folleto que sea tan potente que la gente se inscriba para mi seminario sin que yo tenga que hacer nada.”

Vea lo que Dan estaba haciendo. El sabía lo que no quería (casi forzar a la gente para que venga a su seminario) y sabía lo que sí quería (que la gente llame y se registre fácil y naturalmente). De estos dos pasos fue guiado a llamarme. Cuando accedí a crear un folleto para Dan, ¿qué fue lo que él tuvo que hacer? Dejarse llevar.

Tenía que dejarse llevar. Tenía que confiar que había contratado a la persona indicada y que todo saldría bien.

Aunque él no lo sabía, “dejarse llevar” es un paso clave en el proceso de manifestación. Él lo estaba siguiendo de manera intuitiva. Diseñé un volante para Dan; le encantó, y lo imprimió.  Unas semanas después le llamé y él dijo, “Mi seminario ya está agotado.”
“¿De verdad?” grité contento. Pero Dan me puso el alto.

“Pero no fue debido a tu volante,” dijo. “O, ¿No?”

“El seminario se agotó hace dos semanas y apenas envié el volante nuevo la semana pasada. Hubo un retraso en el envío.”

“Pues, ¿qué pasó?” pregunté. “¿Cómo es que se agotó?”

Dan no lo sabía. Pero creo que fue así: Como usted ya sabe, la energía que uno proyecta trae los resultados que uno obtiene. Cuando Dan expresó su intención nueva, y permitió que yo creara su volante nuevo, él estaba cambiando la señal interna que estaba enviando. Una vez que usted cambia la manera en que es por dentro, su mundo externo cambia. Dan ni siquiera tuvo que enviar su volante.

La gente percibió las señales en el aire y respondió. ¿Deschavetado? Puede ser. Pero como he señalado durante este libro, la energía que proyecta atrae y crea los resultados que obtiene. Cambie su energía interna y cambiará sus resultados. (Y que quede claro: después vi a Dan en Chicago, donde me dijo que debido a mi nuevo volante, su seminario de agosto se agotó el JUNIO anterior.)

El siguiente relato revela cómo es que mi último sueño (y en muchos sentidos el más grande de mis sueños) se hizo realidad. Lo comparto con usted con la esperanza de que le inspire a ir en pos de sus propios sueños. Tiene mucho que ver con el poder de tener una intención y dejarse llevar... Si nunca ha visto el gran catálogo famoso de Nightingale-Conant de audio casetes sobre negocios, motivación, autoayuda, relaciones, salud y espiritualidad, visité su página en http://www.nightingale.com. Pida el catálogo. Es gratis y vale la pena echarle un vistazo. Por muchos años había querido tener mi propio programa de casetes en el catálogo de Nightingale-Conant.

Lo quería por el prestigio, al igual que las utilidades. Quería estar en la lista de los grandes: Tony Robbins, Tom Peters, Deepak Chopra, Bob Proctor, Joe Vitale, Brian
Tracy y Wayne Dyer.  Pero hasta el otoño de 1998, este deseo había sido sólo un sueño. A pesar de que siempre le había enviado a Nightingale-Conant mis libros nuevos tan pronto como habían sido publicados, parece ser que nunca pude despertar su interés acerca de mi trabajo. Pero nunca me di por vencido. Simplemente tenía presente ese sueño, confiaba que algo sucedería tarde o temprano y seguí haciendo lo mío: escribir lo que esperaba que fuesen libros informativos e inspiradores.

Y luego sucedió algo sorprendente. Un día una persona comenzó a mandarme correo electrónico, haciéndome preguntas acerca de mercadotecnia en general y P.T. Barnum en particular. Era un aficionado de Barnum y le encantó mi libro, Los clientes nacen cada minuto. Contesté a todas sus preguntas, encantado de ayudar. Luego un día recibí una sorpresa. La persona me envió un correo diciendo, “Si alguna vez quieres que tu material sea considerado por Nightingale-Conant, nada más dilo.

Soy su Gerente de Proyectos de Promoción.” Imagínese mi sorpresa. O mi gozo.

De inmediato envié por correo de entrega inmediata todos mis libros, mi video y mi curso por correspondencia (seis casetes y un cuaderno de trabajo) a mi amigo nuevo en Nightingale-Conant. No le gustó nada de lo que le mandé. Más bien, le ENCANTÓ todo lo que mandé. Después de once meses de llamadas, faxes y muchos envíos de Fed-Ex, me complace anunciar que Nightingale- Conant tiene mi primer producto. Se llama, “El poder de la mercadotecnia extravagante”.

Este relato increíble ilustra muchas lecciones: … El poder de un sueño (por años conservé en mente lo que quería).

… El gran poder relacional de Internet (Mi amigo de Nightingale-Conant me encontró mediante mi página).

… El milagro de tener a alguien que crea en usted. (Mi contacto creyó en mí en gran medida, y me lo dijo una y otra vez por once meses.)

… La verdadera magia que ocurre cuando se está alineado con el propósito de su vida y haciendo lo que le trae gozo a su corazón…

… Y el poder de dejarse llevar. Y estoy seguro que hay otras lecciones de este relato, lecciones que usted ve y yo no. Sólo estoy compartiendo esto con usted con la esperanza de prenderle fuego su corazón, de despertar algo en su alma y de animarlo a que vaya en pos de---y consiga--- sus propios sueños.

Y he aquí algo más qué considerar: De acuerdo a investigaciones realizadas en la Fundación Spindrift acerca del poder de la oración, una oración de “Que se haga Tu voluntad” obtiene más del doble de los resultados que una oración específica de “dame esto”. Por eso es que es tan importante terminar su petición de lo que desea con las palabras mágicas, “Esto, o algo mejor”.
Cuando estaba escribiendo mi libro acerca de P.T. Barnum, fui a la sepultura del famoso empresario en Bridgeport, Connecticut. Allí tuve una experiencia conmovedora, sobre la cual escribí en mi libro. Pero lo que quiero compartir con usted aquí es lo que vi escrito en la lápida de Barnum. Para mi sorpresa, grabado en la lápida estaban estas palabras mágicas, palabras en las que Barnum confió a través de toda su colorida vida:

“No se haga mi voluntad, sino la tuya.” Esas palabras mágicas funcionaron para Barnum, ayudándole a sobrevivir catástrofes personales y profesionales, y ayudándole a convertirse en uno de los primeros millonarios de Estados Unidos, y esas palabras pueden funcionar para usted también.

En otras palabras, confíe en el universo. Puede pedir lo que desee hacer, ser o tener, pero también esté dispuesto a que el universo le dé algo mejor. 

Termine todas sus peticiones con la frase, “Esto, o algo mejor” y estará diciéndole al universo que “Hágase Tu voluntad” es de suma importancia.

¿Por qué es así? Porque el universo puede ver el cuadro amplio mientras que su ego no. Su único trabajo es pedir lo que desea, y después moverse según el codeo interno para hacer las cosas, como hacer llamadas telefónicas, escribir cartas, visitar alguna persona en particular o lo que sea. “Aprende a seguir la susurrante voz que habla mediante sentimientos, no palabras; sigue lo que ‘oyes’ por dentro, en vez de lo que otros puedan decirte que hagas.”

El universo mismo se moverá para llevarlo hacia lo que desea, y moverá las cosas que desea hacia usted. Lo único que tiene que hacer es dejarse llevar, al mismo tiempo que realiza las sugerencias internas. Abandone el miedo, la duda, la preocupación, la desilusión y cualquier otro sentimiento negativo que pueda hacerle sentir decaído.

El famoso poeta y sabio Rumi escribió algo que quizá le ayude aquí:

“Algunas cosas que no suceden, evitan desastres.”

Considérelo. Lo que le estoy pidiendo que haga es que confíe. Confíe que cuando algo sucede, es bueno; y confíe en que cuando algo que desea no sucede, también es bueno.

“He aquí un relato final acerca de dejarse llevar.”

 “Todo lo que te sucede en la vida te está moviendo en la dirección de tus metas.”

Considere esto. Esta cita dice que todo, sin falta, sin excepción, le está moviendo hacia sus sueños. Así que si le sucede algo que piensa que es malo, recuerde que sucedió para hacerlo avanzar. Su labor es encontrar lo positivo dentro de lo negativo, o cuando menos confiar que hay un positivo por ahí, aunque no pueda verlo en ese momento. Esto puede ser difícil de aceptar, al principio. Pero la verdad es que es una manera iluminada de vivir su vida. Lo que me está diciendo es que debo dejarme llevar y confiar que la vida misma me está llevando hacia mis deseos. Y a medida que me dejo llevar, confío y doy gracias por mi vida, me siento diferente e irradio una vibración diferente al mundo, y vienen a mí mejores cosas y mejores experiencias. Repito, el secreto es aprender a dejarse llevar.

Continuará...

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Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 188 Volumén 2: Crear Riqueza Desde Tú Interior