Crear Riqueza Desde Tú Interior: Escoja lo que quisiera tener, hacer o Ser.


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Paso Uno:

Sepa lo que no quiere.

¿Es necesario que explique esto?

La mayoría de la gente con la que converso a diario sabe lo que no quiere. “No quiero este dolor de espalda.” “No quiero esta jaqueca.” “No quiero estas cuentas.” “No quiero batallar en mi negocio.” Usted conoce la letanía.  Usted mismo tiene una. Desgraciadamente, la mayoría de nosotros dejamos la cosa allí. La naturaleza de nuestras conversaciones, nuestros reportes noticiosos, nuestros programas de radio y televisión, y los programas de radio hablada se enfocan en la idea de lo que no queremos. Se siente bien quejarse. No nos sentimos tan solos. Nos sentimos escuchados. Nos sentimos aliviados. 


A veces hasta recibimos respuestas que aminoran nuestros problemas. Rara es la persona que deja de quejarse o pelear lo suficiente para enfocarse en lo contrario de lo que está experimentando. Deberíamos pasar al nivel dos, donde comienza a realizarse los milagros y manifestaciones que queremos. Saber lo que no quiere es el trampolín de sus milagros. Saber lo que no quiere es simplemente su realidad actual. Y la realidad actual puede cambiar. “El hombre es un imán, y cada línea y punto y detalle de sus experiencias vienen a él de su propia atracción.”

Paso Dos:

Escoja lo que quisiera tener, hacer o ser.

Si usted se da cuenta de que puede tener cualquier cosa, ser cualquier cosa o hacer cualquier cosa, la pregunta es: ¿Qué es lo que quiere? El secreto es cambiar cada una de sus quejas en algo que  quiere. Comience a enfocarse en dónde quiere ir, no en donde estaba o donde está. No quiero esta jaqueca pasa a ser “quiero una cabeza despejada”.
No quiero este dolor de espalda pasa a ser “quiero una espalda fuerte”. “No quiero estas cuentas” pasa a ser “quiero tener dinero más que suficiente para todo lo que desee”. “No quiero batallar con mi negocio” pasa a ser “quiero que los clientes vengan a mí fácil y naturalmente”. Es un arte cambiar lo que no quiere y redactarlo de nuevo en lo que quiere. Lo único que hago es escribir lo contrario de mi queja. Vuelva la oración 180 grados. Si digo, “estoy harto de que me interrumpan cuando escribo”, lo contrario sería “quiero escribir en un lugar seguro, tranquilo y sin interrupciones”.  Tal vez se pregunte qué tiene que ver todo esto. ¿Por qué escribir estas oraciones si no le ayudarán a pagar las cuentas o a sanar sus problemas ni nada? Buena pregunta. La respuesta: cambiar el enfoque en lo que sí quiere lo llevará en la dirección de lo que desea.


Verá, al parecer creamos nuestras vidas a partir de nuestras percepciones. Si nos enfocamos en escasez, atraemos más escasez. Si nos enfocamos en las riquezas, atraemos más riquezas. Nuestra percepción es un imán que nos atrae hacia donde queremos ir. Si no elige conscientemente a dónde quiere ir, irá a donde su subconsciente quiere que vaya. Parafraseando al famoso psicólogo suizo, Carl Jung, “Hasta que no vuelva al subconsciente consciente, éste dirigirá su vida, y usted le llamará destino.”

En ese aspecto, la mayoría de nosotros estamos en piloto automático. Simplemente no nos hemos dado cuenta de que podemos tomar los controles. Saber lo que usted quiere le ayudará a enfilar su vida en la dirección que desea tomar.

Pero hay algo más...  aunque usted piense que sabe lo que quiere, tal vez tenga que ir más a fondo para descubrir lo que realmente desea.

Una amiga tenía la intención de crear un exitoso negocio propio. Cuando un mentor llamado Douglas que consultaba le preguntó “¿Con qué fin?” Después de evadir la pregunta por un tiempo, ella se dio cuenta de que quería un negocio exitoso “para probar que era una persona respetable”. En mi caso solía decir que quería escribir libros que fuesen bestsellers colosales. Douglas me hizo la misma famosa pregunta, “¿Con qué fin?” Al principio me retorcía y daba razones como “lo merezco” o “quiero el dinero” o “mis libros valen lo suficiente para esto”. Pero la razón verdadera, el factor motivador subyacente, era que quería libros bestsellers “para que la gente me amara y me admirara”. Cuando lo dije, sentí un cambio dentro de mí. Sabía que había llegado a mi verdadero objetivo. Mi meta, mi intención, era sentir amor.

Mucha gente vive toda una vida siendo impulsados por una necesidad subconsciente y no reconocida. El político puede ser un niño que nunca recibió suficiente atención. La empresaria puede ser una jovencita que no se siente a la par de sus compañeros. El autor de bestsellers tal vez siga intentando demostrar que es inteligente, o digno de ser amado o admirado.  La libertad y el poder vienen del saber lo que uno quiere sin llegar a ser prisionero de lo que quiere.  Pero hay otra razón de saber y expresar su intención.

Cuando la declara, comienza a descubrir todas las cosas que impiden su consecución. Tal vez diga que quiere terminar de pagar su casa para estar libre de esos enormes pagos mensuales, pero de repente ahí vienen las objeciones: “No gano lo suficiente como para pagar totalmente mi casa”, o “¡Nadie hace eso!” o “¿Qué van a pensar mis padres?”

Bien sabe a lo que me refiero. Es fácil inventar objeciones. El secreto es disolver esas objeciones hasta tener claridad interior. Cuando la tenga, será mucho más fácil manifestar lo que quiere. Permítame explicarle... 
Creamos la realidad por medio de nuestras creencias. Quizás usted se haya dado cuenta de que la gente parece tener problemas recurrentes. ¿Alguna vez se ha preguntado por qué cada persona tenía el mismo problema? La persona con problemas económicos siempre tiene problemas económicos. La persona con problemas con sus parejas, siempre tiene problemas con sus parejas.

Es como si cada persona se especializase en un trastorno. Las creencias, subconscientes o no, están creando esos eventos. Hasta que las creencias que crean los eventos no sean liberadas, los eventos continuarán sucediendo. Conozco a un señor que ha estado casado siete veces. Todavía no ha acertado. Él continuará casándose y divorciándose hasta que se deshaga de sus creencias subyacentes que causan que sucedan estos eventos. Y mientras continúa casándose y divorciándose, culpará a los demás por sus problemas, tal vez culpará al destino, o a Dios. Pero como usted leyó anteriormente, “Hasta que no vuelva al subconsciente consciente, éste dirigirá su vida, y usted le llamará destino.”

¿Cuáles son sus creencias?
Examine su vida. Escríbalas, (el ejercicio del capítulo129 “Inventario de Creencias” lo ayudará en este proceso). Lo que tiene es el resultado directo de sus creencias. ¿No es feliz? ¿Tiene deudas? ¿Matrimonio en mal estado? ¿No es exitoso? ¿Mala salud? Sus creencias están creando estas experiencias en su vida. En un sentido muy real, una parte de su ser quiere lo que usted tiene---con todo y los problemas.  Las creencias forman la personalidad. Las personas con diabetes tienen creencias que crean la diabetes. Las personas con problemas de relaciones con pareja, tienen creencias que crean los problemas. Es evidente que si usted cambia sus creencias, cambia la situación. ¿Cómo se cambian las creencias? Hay que comenzar seleccionando lo que usted quiere para su vida. Al momento que elija lo que quiere ser, hacer o tener, ¡defina libremente quién quiere ser! Con esto descubrirá las creencias que impiden su camino. Van a surgir. Y esto es lo que le decía antes, que usted puede cambiar sus quejas para que éstas sean sus metas o intenciones.

Así que, ¿qué es lo que desea? Un estudio de Brian Tracy reveló que las personas que simplemente pusieron sus deseos sobre papel y luego guardaron la lista, descubrieron que un año después el 80% de lo que escribieron se hizo realidad. ¡Escriba lo que desea!
¿Escribió muchas metas?

A veces la gente se siente avara cuando comienza a pedir lo que desea. Sienten que están quitándole a los demás. La mejor manera de vencer esta creencia restrictiva es asegurarse de que quiera que los demás también prosperen. Es decir, si quiere una casa nueva, pero no quiere que su vecino tenga una, usted está atorado en el ego y eso es avaricia. Pero si quiere una casa nueva y piensa que todo mundo debe tener una, entonces está sintonizándose al espíritu creativo y atraerá o será llevado a esa casa nueva. Ve usted, la verdad es que no hay escasez en el mundo. El universo es mucho más grande que nuestros egos y puede suministrar más de lo que demandamos. Nuestra función consiste simplemente en pedir con sinceridad lo que deseamos. El deseo que usted tiene proviene de su espíritu interior. Honre este espíritu escribiendo lo que realmente desea tener, hacer o ser: Ahora escriba una meta o intención, algo que de verdad quiera tener, hacer o ser.  El enfoque es poder. Repase ambas listas y vea cuál meta o metas saltan a la vista. ¿Cuál meta o intención tiene mayor energía, o carga, en ella? Una meta debe intimidarle un poquito y emocionarle mucho.  Y recuerde que siempre puede combinar metas y escríbalas  con la intención como si ya fueran una realidad. Es decir, “Quiero pesar 54 kilos, tener un Corvette nuevecito y cincuenta mil dólares en mi cuenta bancaria, para esta próxima Navidad” se convierte en “¡Ahora peso 54 kilos, tengo un Corvette nuevecito y tengo cincuenta mil dólares en el banco!”

Haga esto ahora mismo. Simplemente escriba de nuevo su meta en el tiempo presente; imagínese que ya tiene lo que desea: Ahora puede escribir la meta que escribió arriba en una tarjeta y consérvela en su cartera o su bolso. Al hacerlo, se está recordando subconscientemente de su intención. Luego su propia mente le codeará en la dirección para hacer realidad su meta. Así que relájese. Acaba de plantar una semilla en su mente. El resto de este capítulo le dirá cómo regarla, darle sol, sacar las hierbas y dejarla crecer.
¡Prepárese para sus milagros! “La prosperidad es la capacidad de hacer lo que usted desea hacer en el preciso momento que desea hacerlo.”

 Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 188 Volumén 2: Crear Riqueza Desde Tú Interior