El Poder del Pensamiento


“Eres lo que eres, estás en donde estás y tienes lo que tienes, por lo que has puesto en tu mente”.  
- Charles Schwab

El capítulo que ahora mismo tienes en tus manos llegó a ti porque así lo habías pensado. Ya sea que estés consciente o no de ello, así ha sucedido. ¡Felicidades! Ya empezaste a manifestar un deseo en tu vida mediante la fuerza del pensamiento que llevas dentro y que irradiaste al universo.

Es posible que mi afirmación anterior te pueda parecer extraña o difícil de creer; a mí me pasó lo mismo hace varios años. Pero hoy, luego de lo que he podido descubrir con una NUEVA CONCIENCIA, te afirmo que todo lo que una persona piensa durante mucho tiempo, lo atrae a su vida. Pensar es precisamente la manera de atraer. Siempre sentí como magia esta capacidad para manifestar y materializar un deseo con la fuerza del pensamiento, y hoy todo lo que pienso lo atraigo a mi vida, tengo la capacidad, al igual que cualquier otro ser humano, de manifestar en mi vida cotidiana todo lo que deseo con la fuerza de mi pensamiento. Te voy a explicar cómo sucede este fenómeno para que descubras el poder que tienes para crear tu realidad, o más bien, para que lo hagas consciente.

Primero debes aceptar (tarde o temprano lo harás) que tú eres el creador de tu propia realidad, el único, como lo planteamos en el capítulo 160. Por diseño del Universo, a cambio de esta responsabilidad que elimina víctimas y victimarios, tienes el don del Libre Albedrío, así como el poder de la creación y co-creación con el Universo.

Esto es un proceso personal por lo que deberás comprender que nadie, absolutamente nadie, puede crear "tu" experiencia vital. Tú eres el único creador de tu muy particular realidad. Pronto alcanzarás a comprender que el mundo entero no es otra cosa más que un gran espejo donde se refleja todo lo que has venido pensando desde siempre, estés consciente de ello o no. Me atrevo a decírtelo muy concreto: “El Universo te dá lo que sientes eres merecedor”.

También debes conocer y aceptar que existe una "fuente de energía" de la que todo surge. Mi objetivo con este capítulo será además del resumen de varios puntos tratados en capítulos anteriores, realinearte, reconectarte con esta fuente, pero más importante será el mostrarte cómo lo puedes hacer tú solo, y así atraer a tu vida todo lo que piensas.

Con el tiempo y con la práctica, al lograr esta reconexión alcanzarás a darte cuenta de que el bienestar es el fundamento de todo el universo y de esa forma de bienestar siempre está fluyendo hacia ti, constantemente, en todo momento, lugar y circunstancia; sólo debes permitir que llegue a ti. Esto lo hacemos todos todo el tiempo, sólo que en este libro intento clarificar, despertar la conciencia, y mostrar cómo sucede este fenómeno.
Sin embargo, por los avances que ha arrojado la física cuántica, he de profundizar un poco más en lo que sucede energéticamente hablando, para así comprender.. .

La Ley de Atracción: donde todo es cuestión de vibración.


Todo, absolutamente todo, es energía. La energía se manifiesta como una vibración. Así, todo está vibrando, todo. En una u otra frecuencia vibratoria, pero todo se encuentra vibrando todo el tiempo.

Debes comprender (o aprender) que hasta un pensamiento es algo que está vibrando. Si todo pensamiento vibra, todo pensamiento emite una señal, y así cada pensamiento atrae una señal de regreso que encaja de modo perfecto con la señal que emite. En otras palabras, tus pensamientos al vibrar emiten una frecuencia vibratoria que sintoniza con la misma frecuencia pero en el exterior, y ésta es la forma en que "atraes" las cosas a tu vida ya que al sintonizar frecuencias éstas fluyen hacia ti. Esto es el fundamento de lo que se llama "ley de atracción". Esta ley dice: "Lo que se parece a sí mismo, se atrae. Lo semejante atrae a lo semejante".

Ésta es una ley universal que debes comprender cabalmente.

Toda experiencia que tengas en esta vida hace que elijas un pensamiento con el que interpretas lo que te pasa, y ese pensamiento se transforma en un "cohete vibracional" que lanzas al Universo simplemente con pensado. Si quieres que te sucedan cosas buenas y usar tu gran poder para manifestar lo que quieras en tu vida cotidiana, necesitas mantenerte a ti mismo en una armonía vibracional con las frecuencias de aquello que deseas que te suceda.

Si no tienes algo que deseas, te recomiendo que todo el tiempo pienses en eso que deseas, que "sientas" corno si ya lo tuvieras, y por ley de atracción, pronto llegará a ti, incluso de la forma en que menos te lo esperas y cuando menos te lo imagines.
Ahí ya estás manifestando. Pero ¡alerta!, mira, también si tus pensamientos están enfocados en algo que no quieres, por ley, eso que no quieres se manifestará en tu vida por el poderoso hecho vibracional de que estás pensando en ello. La negación es una muy poderosa forma de pensar, entonces lo vas a atraer. Esto es ley.

Muchas personas se preguntan cómo puede alcanzar lo que desea, desde una mejor relación de pareja hasta un incremento de sueldo o hasta la obtención de una casa o bien material que siempre busca, desde cómo realizar un gran viaje hasta cómo experimentar paz interior.

Sin duda alguna que todo es cuestión de vibración, con "amorosidad" hoy te afirmo:

La forma para atraer algo que deseas a tu experiencia de vida consiste en lograr una armonía vibracional entre tus pensamientos y aquello que deseas.

Me explicaré con un ejemplo: si deseas un flamante automóvil nuevo (algo que sin duda puede tener una frecuencia vibracional alta), pero al mismo tiempo envidias a las personas que lo tienen (tu envidia te lleva a una frecuencia vibracional lenta), el auto jamás llegará a ti, no lo podrás atraer, sus frecuencias no armonizan con las tuyas. Otro ejemplo: Si deseas tener una relación de pareja estable y pacífica (algo de muy alta frecuencia vibratoria) pero al mismo tiempo estás preocupada o preocupado al dudar si te es fiel o no, si al mismo tiempo estás molesta o molesto contigo mismo por un problema que tuviste en tu trabajo, si al mismo tiempo sientes ansiedad al no saber si te va a dejar o no (todos estos ejemplos son de frecuencia vibratoria muy baja), pues nunca atraerás a tu vida una pareja estable y en paz. No hay armonía entre sus frecuencias vibratorias, es decir, no sintonizan en la misma frecuencia.

Un último ejemplo para que quede más claro: si deseas más dinero y mayor abundancia en tu vida (algo sin duda de muy alta frecuencia vibratoria), pero al mismo tiempo estás preocupado porque tienes deudas, preocupado porque el dinero no te alcanza, ansioso porque no hallas la forma de ganar más dinero (todo esto de una frecuencia vibratoria extremadamente baja y lenta), pues el dinero no llegará a ti. Imposible. Las frecuencias vibratorias entre lo que deseas (dinero) y tus pensamientos (preocupación), no sintonizan, no cazan, no encajan. Así es como dejas de atraer lo que deseas, y más bien atraes lo que piensas. ¿Me expliqué?

La manera más sencilla de hacer que armonicen tus frecuencias vibratorias con las de tus deseos, es que "imagines" que ya lo tienes, que al imaginarlo "sientas" la maravilla de gozar aquello que deseabas, pensar que ya lo tienes en tu experiencia de vida, dirigir tus pensamientos al disfrute simulando emocionalmente ya tener aquello que deseas... Con la práctica de esta poderosísima recomendación, te mantendrás en la frecuencia vibratoria necesaria para que así "permitas" que aquello que deseas se manifieste en tu experiencia de vida. De lo que hoy te digo tengo la evidencia con mi propia vida.

Y también te confieso que con la práctica, el tiempo que pasa entre que deseas algo y te sucede, es cada vez menor. Al principio pueden ser años o meses, y luego sucede en Iodos minutos. Me consta en ambos casos. Para crear tu realidad más velozmente en la forma en que deseas, te será muy útil un... Sistema de Guía.

Con este enfoque, tus emociones se transforman en un maravilloso sistema de guía para ti. Cuando practiques estar más consciente de tus emociones, detectarás rápidamente si estás vibrando lento o rápido. Es muy fácil. Si te sientes mal, vibras lento. Si te sientes bien, vibras rápido. No hay más profundidad conceptual necesaria aquí. Pero sigamos: si te sientes mal, vibras lento, y al vibrar lento empiezas a sintonizar con frecuencias de ese tipo y peores cosas te empiezan a suceder. ¡Las atraes con tu lenta frecuencia vibratoria! Por eso mucha gente se queja ya no de lo duro sino lo tupido...". Sí, cierto, queda clarísimo cuando comprendes que todo es cuestión de vibración. Lo mismo sucede al revés, si te sientes bien, vibras rápido y al vibrar rápido sintonizas con vibraciones de esa misma frecuencia, así atraes más abundancia, más alegría, más entusiasmo, más amor, más bienes materiales... ¡y sin esfuerzo!

Aquí es cuando decimos: "¡Wow! ¡Qué bien me está yendo y cada vez mejor! Dinero atrae dinero, amor atrae amor. Pues claro, lógico, es la ley de atracción en pleno y gozoso funcionamiento. Quizá para algún lector le cause un calambre cerebral el que afirme que "sin esfuerzo", pero sí, así es. De hecho, el esfuerzo es una idea cuya frecuencia vibratoria es muy lenta, y por lo mismo que hoy te estoy explicando (confesando) es que mucha gente que se esfuerza no logra lo que quiere. El esfuerzo es de frecuencia vibracional lentísima y si lo que desea la persona es de frecuencia vibracional muy alta, no hay armonía vibracional, no hay sintonía, así no atrae, no manifiesta lo que desea en su vida. Es ley. Entonces..

Eleva tu frecuencia vibratoria.

Cuando eliges elevar tu frecuencia vibratoria, el bien, lo hermoso, la dicha, la felicidad, la abundancia y el amor, llegan a ti, como natural consecuencia de sintonía. A estas alturas ya debes entender perfectamente por qué. Con lo que te he expuesto aquí, juntos llegamos a una de mis más poderosas sugerencias para ti:

"Si quieres elevar tu frecuencia vibracional, si deseas vibrar más rápido, haz algo que te haga sentir bien. Elige sentirte bien siempre y si quieres disminuir tu frecuencia vibracional, elige sentirte mal por algo o por alguien".

Así de sencillo y de consecuencias en circunstancias cuyas frecuencias vibratorias igualan las de tus pensamientos. Si estás permitiendo que mis palabras lleguen a tu corazón he de decirte algo más: Elige sentirte bien siempre, lo normal es estar bien. Y estar bien no es una consecuencia de lo que te suceda, estar bien es una libre elección que atraerá a tu vida lo que te va a suceder. El bienestar (manifestación de la Fuente de Energía del Universo) siempre fluye hacia ti, ¡siempre!, a menos que tú no lo permitas con la fuerza de tus pensamientos cuando los enfocas en la preocupación, la tristeza, el celo, la envidia, el rencor o cualquiera otra emoción de frecuencias vibratorias tan lentas. Comprender y aceptar esto es de gran trascendencia para un ser humano. Cuando lo alcanzas a comprender te asombras de la fuerza del pensamiento y su ley de atracción. Cuando entiendes lo que hoy he querido compartirte, descubres el poder que tienes para crear tu propia realidad.

Si deseas algo hermoso, útil, bueno en tu vida, lo único que tienes que hacer es elevar tu frecuencia vibracional a los niveles de aquello que deseas. Y para lograrlo, has de elegir sentirte bien siempre, ¡siempre! Haz lo que tengas que hacer, ¡lo que sea necesario!, para sentirte y pensar en el bien siempre. Quizá a estas alturas te preguntes cómo lograr pensar en el bien siempre, cómo mantener tus pensamientos de altas frecuencias. Pues bien, hay varias maneras, pero una poderosísima manera para pensar en algo y así generar su frecuencia vibratoria es hablar de ese algo constantemente. Las palabras son la manifestación acústica de un pensamiento. Al comprender esto, alcanzas a ver cómo las palabras terminan siendo profecías auto cumplidas. La fuerza del pensamiento aplicada en las palabras es el poder de un decreto, la transformación generada por una afirmación.

Hace algunos días me visitó en consulta una señora que en determinado momento me relató una dramática crisis que vivió en su casa con su familia, una crisis horrenda y describiéndome un sinfín de desdichas. Luego de que la escuché con atención (por tratarse de mi consulta, obviamente), se me ocurrió preguntarle: "Señora, ¿cuando sucedió esto que me comenta?". Su respuesta: "Fue hace veinte años doctor". ¡¡Quéeee!! Yo llegué a pensar que por la pasión con la que me comentaba estos sucesos le había sucedido la semana pasada y estaba en plena catarsis conmigo, pero no. El motivo de su consulta era que desde hace años se siente mal, deprimida y cansada todo el tiempo. ¡Pues lógico! Si evocando un recuerdo sigue pensando poderosamente en algo de frecuencias vibratorias tan bajas, como se logra a través de hablar y hablar de una desgracia pasada, siempre se siente mal, atrae a su vida carencia, problemas y más desgracias porque ha elegido, al hablar constantemente del tema, vibrar tremendamente lento. Lo que le pasa es una ley de atracción.

Por lo mismo, siempre he recomendado no ver con frecuencia noticieros (de preferencia nunca), ni ser alguien que comunica malas noticias, ni nada por el estilo, sino que mejor elegir el hablar exclusivamente de buenas noticias y hacerlo constantemente, hablar de hermosos acontecimientos, hablar de la maravilla que es la vida, de lo hermosa que puede manifestarse frente a nosotros si nosotros albergamos pensamientos de muy alta frecuencia vibratoria, por algo te encuentras tú y yo aquí en este artículo. ¿No es una bendición? ¡Nuestras frecuencias se encontraron!

Si quieres recibir algo bueno del universo, primero has de elegir vibrar a esa frecuencia alta y veloz, para que luego por lógica, por ley, lo atraigas al sintonizar con lo deseado. No funciona de otra forma. Te insisto, ten presente que todo inicia contigo, por como elijas pensar y así sentir. Ésta es la forma en que creas tu propia realidad. Por ello no dejaré de repetirte: lo normal es estar bien. Cinco poderosas palabras que pueden transformar tu vida cuando las aceptas y vives según su intrínseca verdad. Hay una enorme tentación allá afuera para elegir sentirse mal, hallarás mil razones por las cuales justifiques sentirte mal (preocupado, con miedo, angustiado, triste) y todas esas razones son sólo tentaciones del lado oscuro para bajar tu frecuencia vibratoria. Por plena experiencia te digo algo hoy: incluso en la más amenazante circunstancia, incluso en el mayor mal que se te quiera proferir, incluso ahí, puedes elegir la paz, puedes elegir sentirte bien.

Así elevas tu frecuencia vibratoria, y todo aquello que resultaba amenazante o preocupante (de vibración lenta) nunca puede llegar a ti, pero únicamente si tú te elevas por sobre esa baja frecuencia vibracional. ¿Cómo elevarte? Ya te lo he dicho, intenta sentirte bien en todo momento, ¡elígelo!, claramente es una opción que tenemos siempre e independientemente de las circunstancias, y así las consecuencias de lo que atraigas te generarán una indescriptible emoción por existir al saberte creador de lo que te sucede. Como lo afirman un grupo de seres de luz que llegaron a mí hace meses ("Las enseñanzas de Abraham canalizadas por Esther Hicks"): Nada puede ocurrir en tu experiencia de vida sin tu invitación a que ocurra, invitación hecha a través de tus pensamientos.

A mayor tiempo, más fuerza.

Juzgo como imperativo el aclarar algo fundamental en este libro. A mayor tiempo dedicado a un mismo pensamiento, más fuerza en su ley de atracción, y viceversa. Saber esto alivia a más de uno. ¿Por qué? Pues porque si ocasionalmente piensas en cuestiones deprimentes o preocupantes, no significa que las vayas a atraer y sucedan inmediatamente o muy pronto. Así no funciona la fuerza del pensamiento. Se requiere de tiempo y constancia en el mismo pensamiento para que este se cristalice en realidad, se requiere de perseverancia y paciencia. Te aclaro esto porque todos podemos tener momentos de dificultad, donde nuestras emociones, nuestro valioso sistema guía, nos indique que estamos vibrando lento, y una vez que detectamos esto, podemos elegir cambiar y de esa forma no se cristalizan nuestras preocupaciones o miedos en realidad.

Tranquilo entonces. Si algo te preocupa o te angustia, no permitas que ese pensamiento ocupe mayor tiempo en tu mente. ¡Cámbialo en cuanto tus emociones te lo indiquen!, es decir, cuando detectes que te sientes mal. Aquí quizá te preguntes cómo eliminar un pensamiento debilitante, cómo sacado de tu vida. Pues muy fácil: con otro pensamiento. ¡Pero debe ser otro! Mira, es como la luz y la oscuridad. Uno no puede existir donde está el otro, ambos son excluyentes de sí. Cuando prendes la luz en una habitación que estaba a oscuras, la luz nunca le dice a la oscuridad que se salga porque llegó su turno de entrar. No.
Simplemente en la presencia de la luz, la oscuridad desaparece en el acto. Lo mismo es con un pensamiento. Dos frecuencias vibratorias de diferente magnitud no pueden coexistir, no pueden suceder en el mismo espacio y al mismo tiempo. Para eliminar un pensamiento de determinada frecuencia vibratoria, ¡no hay que negar ese pensamiento! Hay que cambiado por otro de distinta frecuencia vibratoria. Si niegas un pensamiento, negarlo hará que sigas pensando en él, y de esa forma lo atraerás. Por ejemplo, si quieres dejar de fumar, lo peor que puedes hacer es negarlo al decir: "Ya no quiero fumar, ya no quiero fumar, quiero dejar de fumar, etc.".

Todo el tiempo que niegas algo (o alguien) sigues pensando en ello, y a mayor tiempo que dure ese pensamiento, más fuerza para atraerlo. Entonces, si quieres dejar de fumar, debes pensar: "Quiero una vida saludable y limpia, merezco una vida saludable, soy salud y armonía". Por citarte ejemplos. Este mismo fenómeno sucede cuando albergas un pensamiento positivo y ves que no sucede en la realidad. Lo que sucede ahí es que no has pensado el tiempo suficiente en ello para darle la fuerza necesaria para atraerlo y cristalizarlo en realidad. Al comprender la fuerza de atracción que te estoy diciendo en base al tiempo que dediques a enfocar un pensamiento positivo, descubres dos de las más poderosas estrategias...

Para mantener tu pensamiento de altas frecuencias vibratorias: Meditar y el uso de Afirmaciones.

Meditar te ayuda a concentrarte en un punto, en un pensamiento, para luego incluso deshacerse de él, verlo desvanecerse hasta dejar de pensar en absoluto por un momento. Meditar es una de las experiencias más valiosas que he conocido en los últimos años de mi vida. La definición más simple y exacta que te puedo dar de meditar es: concentración dirigida. Concentración significa traer las cosas hacia el centro, disminuyendo el campo, pero de esa forma intensificando su fuerza en un punto.

Consiste en ubicar la fuerza en un centro. El pensamiento se puede centrar en un punto y ahí intensificar tremendamente su fuerza, ahí estás meditando. Ahí entras en contacto con la Fuerza; muchas veces meditando te puedes encontrar con Dios. Quizá ése sea el objetivo más hermoso de la meditación. Pero sigamos con el tema. Cuando te hablo de "Fuerza" no implica ningún esfuerzo de tu parte, es la fuerza natural que se sucede al concentrar la conciencia en un punto. Y de esa forma el ser humano puede manifestar, puede crear casi de la nada. Como dice Deepak Chopra: "La conciencia organiza su actividad en respuesta a la atención y a la intención. Aquello en lo que pones tu atención se llena de energía; aquello de lo que apartas tu atención pierde fuerza. [...] La atención activa el campo de energía y la intención activa el campo de información, lo que conjuntamente da lugar a la transformación".

Cuando logras meditar eficazmente, algo que se logra, como todo, con la práctica diaria, empiezas a descubrir el enorme poder que tienes para manifestar aquello en lo que te concentrabas al meditar. Yo recomiendo meditar todos los días, 20 minutos por las mañanas y otros 20 en las noches antes de dormir. A mí me ha dado un resultado fantástico. Este ha sido un gran comienzo en la transformación más reciente de mi vida y en la participación más continua de milagros. Una manera común de iniciar la meditación es elegir un lugar donde haya silencio y estés tú solo en paz. Adquiere una posición cómoda. Primero hay que concentrarse en una cosa sin esforzarse. A mí me resulta muy adecuado concentrarme en mi respiración. Si sucede algo que me distraiga, pacíficamente vuelvo a mi respiración y me mantengo ahí. La paz y tranquilidad que surgen en ese momento son de altas frecuencias vibratorias. Una vez que la persona se siente cómoda y en paz con sólo sentarse y concentrarse en su respiración (meditación básica), recomiendo agregar sonidos y afirmaciones para expandir la conciencia y hacer que eso suceda. Las afirmaciones funcionan a manera de sutras, que son mantras (sonidos) con intención. La palabra mantra consta de dos partes: man-, que es la raíz fonética de la palabra "mente", y -tra, que es la raíz fonética de la palabra "instrumento".

De tal forma que la palabra mantra significa "instrumento de la mente". De acuerdo con los vedas, estos sonidos son vibraciones que enfocan la atención; son valiosos sonidos. Luego de respirar varias veces, yo uso el sonido "Aaaah" en las exhalaciones de mis ritmos respiratorios, así todas las mañanas. "Aaaah" es el primer sonido de la creación. En las noches uso el sonido "Ooohmm", que es el sonido de la paz, la armonía y el gozo en la vida, es el sonido de la serenidad. Esta técnica es llamada "Japa" y la aprendí de un gran maestro. Luego, cuando a esos sonidos se les adiciona una intención es un sutra, es decir, una frase con sonido e intención que transforma. ¡Qué maravilla saber esto! Éste es el poder de las afirmaciones.

Con lo que te he explicado te garantizo que una de las estrategias más poderosas para crear tu realidad es usar afirmaciones (sutras) con tal frecuencia que enfoquen tu pensamiento todo el tiempo en aquello que deseas con intención. Esto que hoy te digo es real. Lo vivo, tiene un sustento cuántico. Lo experimento con frecuencia.

Cuando llegues a comprender que la fuerza del pensamiento es el punto que atraes vibracionalmente, y que tus emociones te guían indicándote tu nivel de permisividad o resistencia para que lo que desees llegue o no a tu vida, en ese momento tienes en tus manos el poder y la forma de crear tu propia realidad. Mi mayor ilusión es que con este capítulo que hoy tienes en tus manos lo logres amorosamente.

Te quiero recomendar que leas este libro varias veces, tantas como tú corazón te lo indique, porque con el tiempo descubrirás que vas a alcanzar a saber sólo aquello que estás preparado (vibracionalmente) para saber. De tal forma que conforme eleves tu frecuencia vibratoria, descubrirás nuevos conceptos en este mismo libro. Eso pasa con todo. Goza tu lectura y haz tuyos todos los conceptos para que disfrutes al comprender la fuerza del pensamiento que hay en ti y que hoy tienes en tus manos. Que mis pensamientos más nobles, verdaderos y pacíficos siempre te acompañen.

  Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 170 Volumén 2: Creación Conciente