Ley de atracción: Cambia el enfoque. ¡Ahora!


Consejo 1Cambia el enfoque. ¡Ahora!

En el momento en el que reconozcas que te estás enfocando en la dirección que echa a andar tu motor-de-la-preocupación (o de la culpa, o de la vergüenza), busca algo más, cualquier otra cosa en la cual pensar, algo que te haga sentir, aunque sea ligeramente, mejor de lo que te estás sintiendo ahora. ¡Y encuéntralo ahora mismo!


Cambia tus pensamientos y dirígelos hacia tu pareja (si tienes una relación buena), hacia tu casa, hacia una canción, hacia tu perro, hacia tu nueva camisa, hacia un helado de chocolate, hacia hacer el amor, hacia tus próximas vacaciones, tus últimas vacaciones, un restaurante especial, tu hijito dormido, hacia ¡CUALQUIER COSA! Oblígate a hacerlo; y quédate ahí hasta que puedas sentir que tu estado de ánimo empieza a modificarse -lo que significa que la vibración de tu energía ha cambiado-, sin importar qué tan lentamente lo hagas. 

Una vez que cambies tu forma de sentir, empieza a hablar de lo que quieres, en la medida en que te sea posible (pero fíjate que sea un "quiero", y no un "no quiero") en lugar de pensar en lo que no deseas. En cuanto lo consigas, tu enfoque dejará de estar centrado en la situación adversa, en su lugar empezará a funcionar tu motor de propósitos y habrás abierto tu válvula lo suficiente como para que funcione. Y; por favor, no te preocupes de que el "quiero" que utilizaste como sustituto parezca imposible de realizar. Sólo concéntrate en él y olvídate del "cómo lograrlo".

Si por alguna razón no puedes adentrarte en el sentimiento pro-positivo del "quiero", no te preocupes. Sólo mantén tu enfoque en el sentimiento de algo agradable tanto tiempo como te sea posible. Cuanto más tiempo (y más frecuentemente) puedas mantenerte en la frecuencia más alta, con mayor rapidez empezará a disiparse lo que no deseas. Por el contrario, cuanto más retengas tu enfoque en lo que te molesta, más tarde lograrás permanecer en la frecuencia adecuada.

Consejo 2Elimínalo hablando con suavidad. ¡Ahora!

Si piensas que no puedes dejar de enfocarte en algo negativo, intenta hablar con suavidad contigo mismo, en voz alta si es posible, como lo haría una madre o un padre amoroso al consolar a un niño. Di  a ti mismo todas las cosas reconfortantes que un pequeño quisiera oír: que todo va a salir bien, que las rosas están en proceso de cambiar, que tú siempre has estado a salvo y seguirás estándolo, que tú no tienes nada que temer.

Continúa hablándote cariñosamente todo el tiempo que sea necesario, para que sientas ese sutil pequeño cambio y percibas cómo tu resistencia a adentrarte en las energías más elevadas empieza a disminuir. Te estás relajando hacia el bienestar; se reduce tu resistencia a la energía de la fuente original de la vida, y estás eliminando tus inquietudes. Permanece así tanto tiempo como puedas, con el enfoque fuera de aquello que te perturba.

Consejo 3Habla con firmeza. ¡Ahora!

Esta es una poderosa, y a la vez amorosa, forma de hablar... (en voz alta)..., a ti mismo, lentamente. Pero he aquí el secreto: tienes que ser convincente, y no juzgar. Jamás, nunca, nunca te juzgues cuando descubras que estás enfocándote en una situación que no deseas.

Lo que necesitas es empezar con un razonamiento enérgico en el que te señales a ti mismo, con determinación, lo que sucederá si continúas enfocándote y enfureciéndote por ello en lo que no quieres. Entonces, repítete a ti mismo también, sabiendo-que-es-un-hecho, lo que sucederá cuando cambies tu enfoque y tu vibración.             
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"Mira, Charly, tú te metiste en este lío y tú vas a tener que encontrar una forma de salir de él. Pero si vas a quedarte en este estado de ánimo y a seguir renegando todo el día, la situación sólo va a empeorar. Así que deja de compadecerte y encuentra alguna forma, aunque sea tonta, de sentirte bien. ¡Demonios!, sí, ya sé que no tienes ganas de sentirte bien en este momento, pero...".

¿A quién le importa si tú crees eso o no? Disimula hasta que logres sentir el cambio en el lugar del sentimiento, ese cambio sutil en tu energía.

Ésta es una estrategia de lógica pura. Aunque yo la uso a menudo y siempre me hace sentir mejor, me he dado cuenta de que generalmente tengo que dar un salto hacia atrás y emplear otra técnica para lograr echar a andar a toda velocidad el motor de "sentirte bien" y conseguir calmarme. Eso es lo que yo hago. Tú haz lo que necesites para llegar al mismo estado.

Consejo 4Haz algo divertido. ¡Ahora!

¡Usa tu cuerpo físico! Ponte a caminar, encera tu automóvil, cepilla a tu gato, cómprate un traje nuevo, hornea un pastel, juega poker, arregla tus flores, ve al cine, cualquier cosa que te permita desviar tu enfoque de la condición adversa, y suavizar tu estado de ánimo para producir esa energía más elevada. Una vez que sientes que el cambio se ha producido, comienza a hablar en voz alta, suavemente al principio, sobre lo que quieres que suceda, en lugar de lo que no deseas que ocurra.

Con cualquiera de estos consejos, ten siempre en cuenta la vieja expresión: "Simúlalo, hasta que se vuelva real". Enfócate enalgo más, habla cariñosamente, habla con firmeza, diviértete, disimula, pero el asunto es que debes hacerlo en el momento mismo en el que te percates de que tu atención está concentrada en algo que no deseas, y permanece ahí hasta que tu sentir cambie totalmente. ¡y cambiará!

Las condiciones no significan nada
Una vez que hayas modificado tu enfoque y que hayas empezado a abrir, aunque sea un poco, esa válvula oxidada, estarás preparado realmente para sacar a la luz tus "quiero" y para sentirte feliz por ello.

El cambio de enfoque significa que estás lejos de lo desagradable. Ahora estás concentrado en el agradable "quiero". Si al principio lo único que puedes lograr es sentir sólo un ligero bienestar respecto a tu "quiero", está bien. Cuando logres tener abierta tu válvula el 20 por ciento del tiempo enfocándote en tu "quiero", ¡podrás celebrarlo! Ya estás en la dirección correcta, lo cual significa que has logrado evitar vibrar el 100 por ciento del tiempo sobre la cuestión adversa, sea la que sea. Poquito a poco esa gran carga de energía que creó la situación negativa estará siendo desplazada y sustituida por vibraciones de energía positiva, porque se ha abierto la válvula.

Muy pronto podrás vibrar algo así como el 50 por ciento respecto de lo negativo y el 50 por ciento en algo más agradable. Ahora realmente estarás tomando el control de tu vida, lo que deseas cambiar comenzará a aparecer por todas partes.

¡Ah!, pero la verdadera diversión empieza cuando llegas al punto de cambiar energías instantáneamente en cuanto te das cuenta de que éstas se han vuelto negativas. Entonces habrás logrado saltar al 60-40 (60 por ciento con altas frecuencias y 40 por ciento en forma "normal") y finalmente llegar al 70-30, o hasta el 80-20. En ese momento, exactamente frente a tus ojos, empezarás a notar nuevos acontecimientos, personas y circunstancias que aparecerán en tu vida como por arte de magia, una tras otra, para crear los nuevos acontecimientos que tan profundamente deseabas. No está mal, para haberlo logrado con sólo sentirte bien.

Sólo recuerda que la rapidez con que tu "quiero" se haga realidad dependerá directamente de la rapidez (y la constancia) con la que puedas DESCONECTAR tu enfoque en lo que te está manteniendo en una vibración negativa, y CONECTARLO en donde quieres estar. Sin importar lo terrible que pueda parecerte tu situación por el momento, no es permanente ni está pegada a ti. Sólo tienes que decidir lo que quieres en su lugar, y adentrarte en la frecuencia de "sentirte bien", que favorecerá la creación de cosas más positivas.

Y por favor, no te martirices porque tienes muchos problemas, ni trates de resolverlos todos a la vez, intentando proyectar una variedad de "quiero" increíbles. Todos nos hemos involucrado en múltiples desastres personales; con un poco de práctica sobre cómo controlar nuestro flujo de energía, podemos salir de ellos. ¡Te lo garantizo!

Insiste en que harás todo lo que sea, todo lo que puedas, para encontrar -y conservar- toda la energía necesaria para "sentirte bien". Y recuerda, el único poder que tienen las circunstancias negativas sobre nosotros es el que nosotros mismos les demos. Es entonces cuando nos sentimos atrapados y, francamente, lo estamos.

Pero ninguna circunstancia está fuera de tu control. Lo que está sucediendo en tu mundo en este momento, no significa nada. Es sólo un resultado, eso es todo lo que es. Sin importar lo terrible que te parezcan las circunstancias, siempre podrás producir y dejar fluir energía de "sentirte bien" -y hasta de "sentirte mejor"- en torno a ellas, para cambiarlas. Si aceptas eso desde lo más profundo de tu ser, el resto de esta creación reflexiva será real.

Continuará...
Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capitulo 96 Volumén 2