El Quinto Acuerdo: Cada mente es un mundo

El Quinto Acuerdo: Cada mente es un mundo


Lo que ves en el espejo es una copia de la realidad que creas con la capacidad de tus ojos y de tu cerebro.
Todo lo que percibes es un reflejo de lo que es real, igual que los reflejos en un espejo, salvo por una diferencia  importante.
Al otro lado del espejo no hay nada, pero detrás de tus ojos hay un cerebro que intenta darle un sentido a todo. 


Este acuerdo te proporciona la inmunidad en la interacción  con los personajes secundarios de tu historia. No tienes que preocuparte por los puntos de vista de otras personas. Proporciona una gran entrada para alcanzar la libertad personal, porque ya no tienes que regir tu vida según la  opinión de otras personas. 

El segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente

Cuando nacemos, no hay símbolos en nuestra mente, pero tenemos un cerebro y tenemos ojos, y nuestro cerebro ya está captando imágenes que provienen de la luz. Empezamos percibiendo la luz, nos familiarizamos con la luz, y la reacción de nuestro cerebro a la luz es un interminable juego de imágenes en nuestra imaginación, en nuestra mente. Estamos soñando. Desde el punto de vista tolteca, toda nuestra vida es un sueño porque el cerebro está programado para soñar veinticuatro horas al día.

Cuando el cerebro está despierto, existe un marco material que nos hace percibir las cosas de una manera lineal; cuando el cerebro está dormido no hay marco y el sueño tiene la tendencia a cambiar constantemente. Incluso con el cerebro despierto, tendemos a soñar despiertos y el sueño cambia constantemente.

La imaginación es tan poderosa que nos lleva a muchas partes. En nuestra imaginación vemos cosas que otra gente no ve; oímos cosas que otra gente no oye, o quizá no lo hagamos, depende de la manera en la que soñemos. La imaginación proporciona un movimiento a las imágenes que vemos, pero esas imágenes sólo existen en la mente, en el sueño. Luz, imágenes, imaginación, sueño.... Ahora mismo estás soñando y esto es algo que puedes verificar fácilmente.
Tal vez nunca has notado que tu mente está soñando siempre, pero si utilizas tu imaginación sólo por un instante, comprenderás lo que estoy tratando de explicarte* Imagínate que estás mirando un espejo. En el espejo hay un mundo entero de objetos, pero sabes que lo que ves no es más que un reflejo de lo que es real. Parece como si fuera real, parece como si fuera la verdad, pero no es real y no es la verdad. Si intentas tocar los objetos que están en el espejo sólo tocas la superficie del espejo.

Lo que ves en el espejo es sólo una imagen de la realidad, lo que significa que es una realidad virtual; es un sueño y es el mismo tipo de sueño que los seres humanos soñamos con el cerebro despierto. ¿Por qué? Porque lo que ves en el espejo es una copia de la realidad que creas con la capacidad de tus ojos y de tu cerebro. Es una imagen del mundo que construyes en tu mente, lo cual quiere decir que así es cómo tu propia mente percibe la realidad. Lo que un perro ve en el espejo es la manera en la que el cerebro del perro percibe la realidad. Lo que un águila ve en ese mismo espejo es la manera en la que el cerebro del águila percibe la realidad y es una manera distinta a la tuya.

Ahora imagínate que en lugar de mirar el espejo miras en tus ojos» Tus ojos perciben la luz que está siendo reflejada desde millones de objetos que están fuera de tus ojos. El sol envía luz a todo el mundo y cada objeto refleja la luz. Billones de rayos de luz que provienen de todas partes entran en tus ojos y proyectan imágenes de objetos en tus ojos. Piensas que estás viendo todos esos objetos, pero la única cosa que realmente estás viendo es la luz que está siendo reflejada.
Todo lo que percibes es un reflejo de lo que es real, igual que los reflejos en un espejo, salvo por una diferencia importante. Al otro lado del espejo no hay nada, pero detrás de tus ojos hay un cerebro que intenta darle un sentido a todo. Tu cerebro interpreta todo lo que percibes según el significado que tú le das a cada símbolo, según la estructura de tu lengua, según todo el conocimiento que fue programado en tu mente. Cada cosa que percibes es filtrada por todo tu sistema de creencias. Y el resultado de interpretar todo lo que percibes utilizando todo lo que crees es tu sueño personal. Así es como creas toda una realidad virtual en tu mente»

Tal vez puedas ver cuán fácil nos resulta a los seres humanos distorsionar lo que percibimos. La luz reproduce una imagen perfecta de lo que es real, pero nosotros distorsionamos la imagen creando una historia con todos esos símbolos y opiniones que aprendimos. Soñamos sobre ello con nuestra imaginación y por acuerdo pensamos que nuestro sueño es la verdad absoluta, cuando la verdad real es que nuestro sueño es una verdad relativa, un reflejo de la verdad que siempre va a ser distorsionado por todo el conocimiento que hemos almacenado en nuestra memoria.

Muchos maestros han dicho que cada mente es un mundo, y esto es verdad. El mundo que pensamos, que vemos en el exterior, está en realidad en nuestro interior. Sólo son imágenes en nuestra imaginación. Es un sueño. Estamos soñando constantemente y esto es algo conocido desde hace siglos, no sólo por los toltecas en México, sino también en Grecia, en Roma, en India, en Egipto. Gente de todo el mundo ha dicho:
«La vida es un sueño». La cuestión es ¿somos conscientes de ello?

Cuando no somos conscientes de que nuestra mente siempre está soñando, resulta fácil culpar a todas las cosas y a todos los demás por todas las distorsiones de nuestro sueño personal, por cualquier cosa que nos haga sufrir en la vida. Cuando cobramos conciencia de que vivimos en un sueño que estamos creando nosotros, los artistas, damos un gran paso hacia nuestra propia evolución, porque en ese momento podemos responsabilizarnos de nuestra creación. Comprender que nuestra mente está soñando siempre nos brinda la clave para cambiar nuestro sueño si no estamos disfrutando de él.

¿Quién está soñando la historia de tu vida? Lo haces tú. Si no te gusta tu vida, si no te gusta lo que crees sobre ti mismo, eres el único que puede cambiarlo. Se trata de tu mundo; es tu sueño. Si disfrutas de tu sueño, entonces fantástico, continúa disfrutando todos y cada uno de los momentos. Si tu sueño es una pesadilla, si hay drama y sufrimiento y no estás disfrutando de tu creación, entonces puedes cambiarlo. Estoy seguro de que sabes que existen millones de libros en este mundo escritos por millones de soñadores con distintos puntos de vista. Tu historia es tan interesante como cualquiera de esos libros, incluso es más interesante porque tu historia continúa cambiando. El modo en que sueñas cuando tienes diez años es completamente distinto al modo en que sueñas cuando tienes quince, o cuando tienes veinte o treinta o cuarenta años o al modo en que sueñas ahora.
La historia que sueñas hoy no es la misma historia que soñabas ayer o incluso hace media hora. Cada vez que hablas sobre tu historia se produce un cambio según a quién se la estés contando, según tu estado físico y emocional en ese momento, según tus creencias en ese momento. Aun cuando intentes contar la misma historia, tu historia está cambiando siempre. En un momento determinado descubres que no es más que un cuento. No es la realidad; es una realidad virtual. No es nada más que un sueño.

Y es un sueño compartido, porque todos los seres humanos estamos soñando en el mismo momento. El sueño compartido de la humanidad, el sueño del planeta, ya existía antes de que tú nacieras y así es cómo aprendiste a crear tu propio arte, tu historia.

Extracto del libro de Don Miguel Ruíz "El Quinto Acuerdo"

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