Tener una hermana que habla demasiado, es antidepresivo

Tener una herman@es de los mejores regalos que pueden obsequiarnos nuestros padres, pues se vuelven compañeros de juego cuando somos niños y compañeros de vida cuando crecemos. Además, evita que caigamos en depresión, ¡así como lo lees! Un estudio afirma que tener una hermana parlanchina tiene un efecto antidepresivo.

De acuerdo a un estudio de investigación realizado por Laura Padilla-Walker de la Universidad Brigham Young, publicado Science Daily, donde asegura el rol que juegan las hermanas en la dinámica familiar es de gran importancia.

La investigación fue realizada con 395 familias con por lo menos dos hijos, de entre 10 y 14 años, donde confirmó que los niños que tenían hermanosse sentían menos solos y la influencia era mayor, es decir, cuando son niños es más fácil que aprendan a ser amables y generosos si siguen el ejemplo de un hermano o hermana mayor, esto respecto a hermanos de ambos sexos.

Donde no puedas ser tú, mejor no estar

Si no puedes ser tú ahí donde te encuentras ahora, pon distancia. Ganarás en salud mental y protegerás el valioso tejido de tu autoestima.

Donde no puedas ser tú, mejor no estar. Porque ser fiel a la propia identidad, valores y dignidades requiere ser fuerte de corazón y valiente en decisiones. Al fin y al cabo, la vida ya es lo bastante complicada para que otros apaguen nuestras valías y autoestimas, para que nos hagan encajar a la fuerza en espacios y dinámicas que no van con nosotros, que nos hacen sentir mal, que oxidan el ánimo.
Esta reflexión en la que seguramente todos estamos de acuerdo tiene un curioso, pero importante matiz. ¿A qué nos referimos cuando decimos "ser tú"? Es decir, ¿qué significa ser tú mismo? Por extraño que nos parezca son muchas las personas que aún no han logrado dar forma a este músculo, al corazón de la propia personalidad.

Definirnos, conocer dónde están nuestros límites, dónde nuestras pasiones, haber realizado una buena reflexión sobre todo lo vivido, tener claro qué deseamos para nosotros mismos, son pequeños ejemplos de esa piedra angular de la salud mental. Porque defender nuestra esencia y apreciar lo que somos es bienestar y es vitalidad.

Así, es muy común ver a personas que se definen a sí mismas por aquello que hacen: "soy policía", "soy profesora de autoescuela", "soy operario de fábrica", "soy padre de familia". Ahora bien, más allá de lo que hagamos o dejemos de hacer, hay algo más. Porque las personas no somos solo aquello a lo que nos dedicamos, somos lo que soñamos, lo que hemos vivido, lo que no queremos, lo que esperamos de la vida…

Y todo ello merece ser defendido, protegido a diario.
"Las personas reales están repletas de seres imaginarios". -Graham Greene-

5 cosas con las que ya haces el mundo un mejor lugar

¿Alguna vez al caminar por la calle, haz visto a alguien que te inspira? Tanto te inspiró que fue hasta contagioso. Pues esto también se aplica al ver un acto de bondad, al ver personas ayudando o haciendo un bien mayor.
Una pequeña demostración de humanidad puede generar una cadena de solidaridad.

A continuación unas ideas simples para ayudar y en consecuencia contagiar un comportamiento solidario y positivo.

Contra la depresión: menos medicamentos, más espiritualidad

¿Sabías que en muchas ocasiones usar, medicamentos para combatir la depresión no es suficiente? Es esencial que las personas hagan ejercicios, participar en actividades de carácter espiritual.
La receta, a primer aspecto poco ortodoxa para un psiquiatra, es del doctor Jorge Jaber, maestro de postgrado en psiquiatría en la PUC-Rio y post graduado en dependencia química por la Harvard Medical School.

15 cosas que no necesitamos explicar, justificar o defender

Reclama tu dulce libertad: 15 cosas que no necesitamos explicar, justificar o defender

Una vez hice un experimento de lenguaje que me cambió en formas de las que nunca me recuperé.
Espero no hacerlo nunca, porque la libertad del otro lado es demasiado buena para descartarla.

Dime qué te avergüenza y te diré cómo eres

¿Alguna vez te ha pasado alguna de estas cosas? ¿Cuál preferirías?
No hay nadie que no haya pasado alguna vez por una situación incómoda donde no supo bien cómo reaccionar:
si salir corriendo, ocultar el rubor en las mejillas, o directamente echarse a reír.

Pero a no todos nos parecen vergonzosas las mismas cosas. Algo que para alguien puede ser una anécdota divertida, para otros puede parecer el fin del mundo.

Si quieres saber cómo eres tú, ponte en esta situación: imagínate que has llegado a la casa de tu reciente pareja, y es el momento de conocer a sus padres. Tienes una cena familiar y sabes que la familia suele ser cerrada con los novios/as de su hijo/a. De por sí es una situación incómoda que vienes esperando hace mucho, pero sucede algo que lo hace aún más vergonzoso para ti.
Mira las siguientes opciones: ¿qué es lo peor que podría pasarte? Elige solo una opción y luego lee la respuesta.

1. Soplarte la nariz y que no te quede limpia del todo.
2. Salir del baño y llevarte un papel higiénico pegado en el zapato sin que te hayas dado cuenta.

3. Que te quede una hoja verde pegada en el diente a la hora de comer.

4. Tener mal aliento.

5. Haber olvidado depilarte una zona visible.

6. Que se te escape un gas sin que puedas controlarlo.

7. Tener olor a transpiración.

8. Que te digan que te quites los zapatos para entrar y tú tengas mucho olor a pie, las medias rotas o las uñas sucias.

9. Que te haya quedado dentífrico en la cara sin que te hayas dado cuenta.

10. Reírte muy fuerte de algo que nadie más se ría.

11. Que se callen todos de repente y tú justo digas un comentario que no era para que escuchen todos.

12. Ir al baño y que justo entre otro después de ti, sin poder disimular el olor.

13. Tropezarte.

14. Levantarte de una silla y dejarla transpirada.

15. Mancharte la ropa si es que estás en esos días de tu ciclo (si eres mujer).

Respuestas: y tú, ¿cómo eres frente a algo incómodo?

1. Soplarte la nariz y que no te quede limpia del todo.

Puede que en momentos incómodos tú solamente estés pensando en huir. Pero como algunas cosas debes hacerlas igual, puede que seas un poco alérgico o somatices. Ésa puede ser una manera en que tu cuerpo rechaza la situación. Tómatelo con más calma.

2. Salir del baño y llevarte un papel higiénico pegado en el zapato sin que te hayas dado cuenta.

En momentos incómodos, directamente tu mente se desconecta. Puedes llegar a ponerte muy nervioso y no prestar mucha atención a nada más que tu reloj. Te presionas demasiado. Sé tú mismo y relájate.
3. Que te quede una hoja verde pegada en el diente a la hora de comer.

Si esto es de lo peor que puede pasarte es que eres una persona que en momentos incómodos suele ser muy diplomática; siempre quieres caer bien y te importa mucho la impresión que los demás tienen de ti. Puedes parecer un poco rígido y hasta falso, en ocasiones. Confía más en lo bueno que tienes.

4. Tener mal aliento.

Ante situaciones incómodas, tu punto débil es el estómago. Puede que te sientas indigesto, con gases o más hinchado que de costumbre. Relájate. Todo está en tu mente.

5. Haber olvidado depilarte.

Puedes sentirte incómodo ante situaciones que el resto de la gente quizás ni siquiera percibe. Sueles ser un poco más sensible que el resto de las personas, y demasiado detallista. Haz foco en lo importante, y verás cómo te sientes más liberado.

6. Que se te escape un gas que pensaste que no tendría sonido.

Las situaciones incómodas a ti, en el fondo, te dan un poco de gracia. Te sientes tan tenso que te divierte un poco jugar con fuego. Pero cuidado, a veces puede salir mal.

7. Tener olor a transpiración.

Sueles ser una persona que ante las situaciones incómodas disimula mucho su molestia. Pero no eres un negador y sabes bien que quisieras que termine pronto. Por eso tu cuerpo puede hacértelo notar, aún aunque tú no lo quieras. Si respetas lo que sientes, estarás más en armonía contigo mismo.

8. Que te digan que te quites los zapatos y tú tengas mucho olor a pie, las medias rotas o las uñas sucias.

En las situaciones más incómodas, tú solo te fijas en lo que está a la vista; en lo que los demás ven o pueden ver de ti. Eso es lo que te parece más importante; tu foco está ahí, pero puede que en el medio se te pasen de vista otros detalles. Ser tu mismo tiene que ser lo más importante de todo, siempre. No lo olvides.

9. Tener dentífrico en la cara sin que te hayas dado cuenta.

Eres de las personas que frente a una situación incómoda, directamente tiembla. Dudas mucho antes de ir y cuando lo decides, haces todo a último momento. Puede que seas, en esto, un poco extremista: o te importa demasiado y estás mucho tiempo pensando qué hacer; o directamente no te importa nada y cuánto menos te prepares o lo pienses, mejor. Busca el punto medio.

10. Reírte muy fuerte de algo que nadie más se ría.

Eres de las personas que frente a una situación incómoda, la risa y el sentido del humor lo ayudan como un salvavidas. Esto es genial; ya que puede ayudarte a descomprimir situaciones muy tensas, pero también, si no lo sabes controlar o usar a tu favor, puede funcionar como una válvula que descargue tus nervios pero moleste aún más a los demás.

11. Que se callen todos de repente y tú justo digas un comentario que no era para que escuchen todos.

Eres de los que si algo les incomoda, su herramienta para pasar el mal trago es hablar. Puedes estar horas y horas hablando y hablando, y parece que nunca se te acabaran los temas de conversación. Pero puede que llegue un punto en que no prestes tanta atención a lo que dices, y termines haciendo aún más incómodo el asunto.

12. Ir al baño y que justo entre otro después de ti, sin poder disimular el olor.

Eres de las personas que frente a algo incómodo, prefieren negarlo. Haces todo lo que puedes por mantenerte intacto frente a los demás, pero en el fondo la situación te afecta y tú lo sabes. ¿No será mejor guiarte un poco más por lo que sientes?

13. Tropezarte.

Eres una persona que frente a una situación incómoda, puedes llegar a perder el control. Te pones muy nervioso y quieres hacer todo lo posible para que termine rápido. Respira y serénate.

14. Levantarte de una silla y dejarla transpirada.

Eres de los que frente a una situación incómoda no pueden dejar de pensar qué dirán luego cuando te vayas. Te preocupa mucho lo que puedan opinar los demás; sobre todo, detrás de ti. Practica tu confianza y seguridad y verás cómo deja de importarte.

15. Mancharte la ropa si es que estás en esos días de tu ciclo (si eres mujer).

Eres una persona muy vergonzosa, incluso ante situaciones muy naturales. Intentas ocultar algunas cosas de tu personalidad por miedo al qué dirán. Pero debes aprender que si te abres, puedes encontrar que los demás tienen contigo más empatía de la que podrías imaginar, y la incomodidad podría quedar solo como una anécdota.

Fuente: Labioguia.com

Siente libre de dejarnos tus comentarios sobre tu resultado y comparte con amig@s y/o familiares en tu red social favorita: Google +, Facebook, Pinterest, Twitter o la aplicación WhatsApp.

Fuente: Labioguia.com

Agotamiento psicológico: A veces no se cae por debilidad, sino por haber sido demasiado fuertes

¡Ya no aguanto, ya no puedo más! ¿Te suena familiar?

A veces nos derrumbamos por haber sido demasiado fuertes, por haber soportado demasiado
Por haber estado disponibles durante demasiado tiempo, por haber asumido demasiadas responsabilidades…
Cuando hay muchos "demasiados" en nuestra vida, es normal que suframos un profundo agotamiento psicológico.

El agotamiento psicológico suele ser un proceso lento, se va acumulando gota a gota sin darnos cuenta.

El problema es que termina "estallando", a menudo por situaciones sin importancia a las que en otras circunstancias ni siquiera les hubiéramos prestado atención.

La gota que colma el vaso puede ser absolutamente cualquier cosa que nos ponga frente a frente con la imposibilidad de seguir adelante.

Entonces nos desplomamos, literal o metafóricamente.

¿Qué es el agotamiento psicológico y cuáles son sus causas?

Es un estado de extremo cansancio mental y emocional, que a menudo también se acompaña de la sensación de falta de fuerza física.

Ese estado de desgaste extremo está provocado por un desbordamiento de los recursos emocionales y/o cognitivos.

En otras palabras: no damos más de nosotros. A menudo se experimenta como una especie de inercia física y mental, una sensación de "pesadez" que envuelve el día a día.

Las causas del agotamiento psicológico son variadas, aunque en muchos casos se aprecia una constante: dar demasiado y recibir muy poco.

El agotamiento psicológico aparece como resultado de una entrega constante y hasta desmesurada, ya sea en al trabajo, a los demás, a un proyecto que nos apasiona pero también nos consume, a los problemas cotidianos, a las tareas del día a día…

Al mismo tiempo, no recibimos prácticamente nada a cambio que pueda equilibrar la balanza.

No podemos descansar y relajarnos lo suficiente, no pasamos tiempo de calidad a solas con nosotros mismos y no recibimos suficiente atención, cariño y comprensión de las personas cercanas.

En práctica, es como si solo sacáramos energía de nuestro cajero emocional pero no nos preocupáramos por hacer ingresos periódicos.

En otros casos ese cansancio mental está provocado por demasiados cambios en muy poco tiempo, aunque estos sean positivos.
Sin embargo, al ocurrir tan rápido, no podemos gestionarlos y nos sentimos desbordados.

En estos casos, aunque aparentemente tengamos todo lo que deseamos, en nuestra mente tenemos encendido una especie de sensor que nos indica que algo está fallando.

Cansancio mental: Síntomas premonitorios del agotamiento

1. Pérdida de energía. La sensación de agotamiento psicológico suele reflejarse primero a nivel físico, por lo que es normal que te sientas sin energías, incluso apenas te levantas por la mañana, de manera que cuando abres los ojos piensas que no podrás afrontar la jornada.

2. Irritabilidad. Uno de los síntomas más evidentes del agotamiento psicológico es el nerviosismo, la irritabilidad y la hipersensibilidad ya que pierdes el autocontrol.

A la vez, comienzas a interpretar los estímulos como si fueran amenazas, lo cual te lleva a reaccionar poniéndote a la defensiva.

3. Insomnio. A menudo detrás del agotamiento psicológico se esconden problemas no resueltos, que dan vueltas una y otra vez en tu mente, de manera que no te dejan conciliar un sueño reparador.
4. Anhedonia. Incapacidad para disfrutar de los pequeños placeres de la vida, las cosas que antes disfrutabas ya no te animan, es como si de repente el mundo hubiera perdido sus colores.

En algunos casos, puedes sentir como si flotaras en una especie de limbo lejano que te distancia de la realidad.
5. Pérdida de la motivación. Cuando estás extremadamente agotado, simplemente no encuentras la motivación para involucrarte en nuevos proyectos o hacer esas cosas que antes te apasionaban.
Cualquier tarea te parece titánica y desarrollas una profunda apatía hacia el mundo. También suelen aparecer sentimientos de desencanto, desilusión y desesperanza.

6. Fallos de memoria. La atención es uno de los primeros procesos psicológicos que se afectan cuando estás agotado, lo cual también conduce a despistes frecuentes.

Es probable que olvides los recados, que no recuerdes donde dejaste las llaves o que incluso te resulte difícil recordar qué comiste el día anterior.

Esto se debe a que tu mente está demasiado saturada como para seguir procesando y almacenando información a nivel consciente.
7. Lentitud de pensamiento. El agotamiento psicológico también afecta los procesos cognitivos, por lo que puedes percibir que piensas con mayor lentitud o que te cuesta muchísimo trabajo pensar.

Lo que antes hacías rápidamente, te cuesta mucho más y a veces incluso te resulta difícil darle un sentido lógico a las ideas en la mente o seguirle la pista a un discurso largo.

¿Quiénes son más vulnerables al agotamiento psicológico?

Todos podemos agotarnos psicológicamente, sobre todo cuando atravesamos situaciones de la vida particularmente estresantes, pero existen algunas características de personalidad que nos pueden hacer más vulnerables a ese agotamiento mental.

– Perfeccionismo. Las personas perfeccionistas, que se exigen mucho a sí mismas, terminan añadiendo un peso extra sobre sus hombros que a la larga representa más estrés.

– Dificultad para delegar. Las personas que quieren asumir todas las tareas, porque creen que los demás no sabrán hacerlas o no estarán a la altura, son más propensas a sufrir agotamiento psicológico debido a un exceso de responsabilidades.

– Sensibilidad extrema. Las personas que son muy empáticas e hipersensibles, son más propensas a sufrir un estado de agotamiento emocional debido a que a menudo asumen los problemas de los demás como propios, sin ser capaces de establecer una distancia psicológica de protección.

– Incapacidad para relajarse. A algunas personas, por las características de su sistema nervioso, les cuesta más relajarse y desconectar que a otras. Es como si su cerebro trabajara a mil revoluciones por minuto constantemente. Sin embargo, a la larga, eso termina pasando factura.

Remedios para el cansancio mental: Las 5 reglas a seguir

Cada quien debe hallar su propio remedio para el cansancio mental, lo cual significa que debes detectar qué está consumiendo tu energía y enfrentar ese problema, quizá desde una perspectiva diferente.

Recuerda que a veces un cambio de perspectiva basta para cambiarlo todo, sin que nada cambie.

No obstante, he aquí 5 reglas generales que deberías seguir para lidiar con el agotamiento psicológico:

1. Descansa. Para ser eficaz y productivo, necesitas descansar.

En la vida, es fundamental encontrar un equilibrio entre el trabajo y las obligaciones y el tiempo libre y el descanso. Asegúrate de encontrar el tiempo para relajarte, de manera que se convierta en un hábito cotidiano y puedas prevenir el agotamiento psicológico.

2. Prioriza. El día tiene 24 horas, aunque quieras no puedes alargarlo. Por tanto, debes aprender a priorizar teniendo en cuenta no solo las cosas que parecen ser urgentes sino también aquellas que más te apasionan y te brindan satisfacción.

Llenar tu jornada con tareas que generan agobio y estrés también causa un profundo cansancio mental, por lo que debes asegurarte de encontrar un equilibrio.

3. Exígete menos. Sé un poco más realista, no eres un superhombre o una supermujer. A veces no pasa nada si te equivocas, si las cosas no salen perfectas o si las aplazas. Se trata simplemente de que no te añadas una presión innecesaria.
4. Sé compasivo contigo mismo. Se trata de relacionarte contigo mismo asumiendo una actitud más positiva y compasiva.

Consiste en modular el discurso que mantienes contigo brindándote confianza y tranquilidad, en vez de recriminarte y criticarte duramente. Un discurso que añada más estrés y malestar se convertirá en el combustible que alimente el agotamiento psicológico.

5. Reencuéntrate. El agotamiento psicológico suele crear a nuestro alrededor una capa compuesta por preocupaciones, presiones, deberes, angustias y autoexigencias que, a la larga, hace que nos olvidemos de nosotros mismos.

Por eso, es importante que encuentres un espacio para estar a solas contigo, unos momentos del día en los que simplemente respires con tranquilidad y conectes con tus necesidades, sueños y anhelos.

Por Jennifer Delgado
Fuente: Rinconpsicologia.com

¿Por qué los empáticos se enamoran constantemente del  narcisista herido?

Narcisistas y empáticos son de muchas maneras como caminos opuestos, así que cuando dos de ellos se involucran en una relación, puede ser un problema.
Estar con un empático es como estar en el cielo para un narcisista, que se deleitará en la atención y amará a un empático con prodigiosidad, pero para un empático, puede ser una experiencia infernal que lleve a la angustia mental y emocional.

Si es un desastre para los empáticos, ¿por qué parecen tan atraídos por los narcisistas? Los empáticos son personas abiertas y cariñosas, que naturalmente quieren asumir el dolor de los demás y ayudarles a lidiar con él. Compasivos y con la habilidad de ponerse en el lugar del otro, llegarán al extremo para hacer las cosas mejores para los demás, aunque eso signifique sacrificar su bienestar.

El poder de nuestras palabras

Siempre que estamos delante de niños hablamos con cuidado, porque no queremos que ellos aprendan palabras incorrectas o porque no queremos que las pronuncien sin control y puedan hacernos pasar vergüenza en cualquier momento.
 ¡Claro! Los niños dicen muchas cosas sin detenerse a pensar en el efecto que puede causar el hecho de que las pronuncien en un determinado contexto. Somos conscientes del gran poder de nuestras palabras.

Así son las palabras para nuestra vida, nuestra vida toma la acción que tienen las palabras que decimos. Es por eso que pensar antes de hablar tiene mucho sentido, pues nos evita muchas situaciones incómodas y desagradables.

El poder de nuestras palabras es tan grande que con ellas podemos crear o destruir.

Las buenas conversaciones nos dan felicidad

No hay nada como las buenas conversaciones, esas que llevamos a cabo con nuestras amistades o incluso con personas que acabamos de conocer y con quienes de pronto, establecemos una conexión inesperada.
Las buenas conversaciones construyen espacios seguros. Son refugios emocionales donde intercambiar información enriquecedora, afianzar la confianza y aliviar el estrés a través de refuerzos positivos. Es más, sabemos incluso que biológicamente estas charlas con personas conocidas o desconocidas actúan en nuestro cerebro como un poderoso sistema de recompensa y bienestar.

Conoce los efectos que produce el odio al cuerpo

“Si mis enemigos supieran el daño que se hacen odiándome, no me odiarían”.

Diversos son los grados de manifestación del odio, esa pasión dañina en alto grado, que sólo anida en las almas pobres y ruines, al dar cabida en sí a esa pasión destructiva, por ignorancia de las consecuencias dañinas que habrá de ocasionarle. 
Porque el odio comienza por perturbar la tranquilidad de quien lo siente, por su acción perturbadora sobre las facultades del alma, cuyas vibraciones desequilibrantes afectan la mente y perjudican la salud, por la incidencia de esa vibración enconosa en los sistemas nerviosos y glandulares. Y, a más de dañar la salud de quien da cabida en sí al odio, le convierte en una persona amargada que, en sus relaciones de trabajo, negocios, etc., desbarata oportunidades de progreso por la actitud negativa del afectado y los errores que induce a cometer.

Si conoces la ley de las vibraciones, por consiguiente, eres consciente que los pensamientos y sentimientos son vibraciones (véase física cuántica) que contienen en sí una fuerza benéfica o maléfica, constructiva o destructiva, según su naturaleza. Y siendo el odio un sentimiento cargado de deseos de mal, es destructivo por su propia naturaleza enconosa. Por ello, cada sentimiento de odio es una vibración-fuerza, dañina en alto grado hacia quien se dirija, pero que actúa también contra el mismo que la emite. Y cuanto más odie una persona, más y más se envuelve en esas vibraciones intensamente negativas, desequilibrantes, que le atormentarán. Si pudieras apreciar el aura de una persona vibrando en odios te asombrarías al verla envuelta en un halo negro, en forma de torbellino. Y quien odia, no tiene paz en su mente ni en su alma, ya que ese sentimiento ponzoñoso produce una desarmonía psíquica mortificante, convirtiendo la vida del afectado en un tormento.
Todas esas extrañas misantropías y neurastenias que a veces apreciamos en nuestras relaciones humanas, tienen por causa alguno o varios de esos estados pasionales de odios, rencores, malquerencias, etc., cuyo origen puede ser el egoísmo, envidia, celos, etc. Que son sentimientos frecuentes en las almas mezquinas y ruines. Y cuanto más una persona odie a otra, más se une a ella psíquicamente. Y, ¡paradoja! Cuanto más lejos la desee, cuanto más en ella piense, más la acerca (vibratoriamente); porque, la persona que odia atrae mentalmente hacia sí a la persona odiada, con la fuerza de su pensamiento, y su imagen no le deja vivir en paz, le sigue y le persigue como una sombra, porque ella misma la mantiene en su mente. Y aquí está el tormento. ¿hasta cuándo? Hasta que deje de odiarla.

Puede que alguno, juzgando a la ligera ese fenómeno de la fuerza de atracción, por afinidad, del pensamiento diga: vaya una ley rara. Pero, si se considera que esa ley de vibración y atracción no ha sido creada para ser vehículo de odio, sino de amor, para unir las almas que se aman y contribuir a su felicidad; comprenderá mejor. Cuando el sublime maestro Jesús dijo: “amad a vuestros enemigos”, no estaba enseñando tan solo moral, sino que también una psicoterapia para librarnos de los efectos destructores del odio. Porque, vivir odiando, no es vida; es un tormento. Cuando una persona exclama: “yo no le perdonaré lo que me hizo”; esa persona está cometiendo un gravísimo error, error que puede significarle muchos y muchos años de dolor. Porque, cada vez que se acuerda de ese acontecimiento, perjuicio u ofensa, está impregnando su alma con el magnetismo mórbido contenido en sus propias vibraciones de odio, que irán densificando y oscureciendo esa alma; y a más de que está fortaleciendo esa unión vibratoria con la persona odiada, quien al recibir el impacto de esas vibraciones de odio, percibe también (mentalmente) la figura de quien las envía, reaccionando también del mismo modo, con una andanada de odio, rencor o desprecio, según sea el caso. Y con esa actitud descabellada, ambas partes están destruyéndose mutuamente. ¿no te parece absurda esa actitud? Sin embargo, así acontece con harta frecuencia.

Alguien dijo: “si mis enemigos supiesen el daño que se hacen odiándome, no me odiarían”. Esta frase contiene una gran verdad que todos debieran conocer; y que contribuiría grandemente a liberar al mundo del odio, causa de ¡tantas desdichas!. Porque, aquel que odia está dando poder a su enemigo sobre su tranquilidad, sobre sus nervios, sobre su sueño, su presión sanguínea, su salud toda, y su propia personalidad. ¡meditemos sobre esto! Por ello, insensato es responder al odio con el odio, rencor o malquerencia hacia aquellos que, por lo que fuere, llegasen a odiarnos; y sí con amor, deseos de bien, ya que de este modo, esas vibraciones cargadas de energía psíquica negativa, no penetrarán en nosotros y rebotarán: porque el amor genera energía positiva, conformando un campo magnético de protección. A más de esos efectos perturbadores, con la actitud de odio y malquerencias resultantes, esas personas están conquistando un puesto en las zonas oscuras del astral inferior, al desencarnar. ¡cuán frecuentemente es ver personas que, por ignorancia, son esclavas de esa y otras pasiones absurdas.

¡he aquí, la necesidad de la divulgación de este conocimiento y otros conceptos de verdad! He aquí una oportunidad de progreso espiritual , divulgando éstos y otros conceptos de verdad. Pongamos en práctica esa maravillosa enseñanza del sublime maestro: “amad a vuestros enemigos”. Y con ello quebraréis el poder que sobre vosotros pudieran ejercer a través del odio o rencor. Puede que alguno diga: ¿cómo puedo yo sentir amor por quien me ha hecho daño? Y te pregunto, hermanos muy queridos, ¿no has hecho sufrir alguna vez a alguien o causado daño en algún modo? ¿y no querías que ese error te fuese perdonado y olvidado? De cierto que sí. Entonces…

Y ¿sabías que sólo el amor es productor de perdón? Porque, quien ama, perdona; quien mantiene odio, no perdona. Quien ama y perdona, se engrandece; quien odia, se empequeñece. Quien ama es comprensivo y perdona las ofensas, no dando cabida en su alma a sentimiento alguno de odio que pueda desarrollar un deseo de malquerencia, venganza o represalia, aun cuando en el momento del daño u ofensa perciba ese impacto. ¡sólo las almas débiles y ruines albergan odio! Pide a tus maestros y guías espirituales con fervor, con verdadero deseo de perdonar y anhelo de superación, que te enseñen a perdonar, que te enseñen a amar a quien daño o agravio os haya hecho. Si haces esto una y otra vez, muchas veces. Si así lo haces, con fe y humildad sentida; pronto comenzarás a percibir que una sensación de paz y sosiego inunda todo tu ser. Esa es la señal de haber alcanzado la vibración de amor del cristo. Y un nuevo deseo de bien comenzaras a sentir hacia la persona o personas que por error o falta de control de su emotividad, y aún por ruindad te hayan causado ese agravio o daño. Y no te desanimes si no consigues de inmediato ese propósito digno. Persevera, persevera hasta que hayas establecido la unión vibratoria con la ley del amor universal, generadora de paz y armonía, y liberadora del odio y su secuela de malquerencias y amarguras. Y la paz interna (mental-emocional) aumentará vuestra capacidad intelectual, nuestra alegría de vivir y ansia de progreso. Porque, un alma y una mente despojadas de odios, rencores y malquerencias, con ideales elevados, vibrando en amor fraterno, se exteriorizará en una personalidad más eficiente, ágil y realizadora. Y cada vez que llegue a tu mente, en el comienzo, el recuerdo o imagen del motivo del agravio (que poco a poco irá desvaneciéndose) deséchalo y proyecta sobre esa persona vibraciones de amor, a modo de comprensión y deseos de bien; poniendo todo tu deseo de bien en ese sentimiento, para que esa vibración sea poderosa y le beneficie intensamente, con lo cual te beneficiará a ti mismo.
Cuanto más ames, más felices habrás de sentir; ya que, la ley que es amor, te devolverá ese amor en felicidad. Si das amor, afectos, alegrías, servicio desinteresado (que es amor en acción); eso mismo recibirás en la proporción que das y más aún. Pero, si dominados por una pasión, envidia, egoísmo o amor propio, causas sufrimiento de algún modo o realizas actos de venganza o cometes alguna bajeza; iras acumulando un karma doloroso, y esos mismos daños causados recibiras en la proporción que hayas causado o deseado; porque, la ley es justa. Reten en tu conciencia este axioma; la siembra es voluntaria; pero, la cosecha es obligatoria. Ahora que ya conoces las desventajas (algunas tan sólo) del odio, rencor, malquerencias y resentimientos; comprenderás que, mantener esos enemigos, es un lujo que se paga muy caro.y lo curioso es… sin disfrutarlo. Necesario es saber dar a conocer que, con la muerte del cuerpo físico no mueren las pasiones, antes al contrario, se intensifican; porque, están en la propia naturaleza psíquica que, al dejar la envoltura carnal continúa con los mismos pensamientos, sentimientos y tendencias que mantenía como humano, sin los atenuantes de la vida en la carne. De aquí que, un enemigo en el “otro lado” es mucho más peligroso.

Aquí apegados al plano físico, en nuestra propia atmósfera, se agitan millones y millones de almas de los que fallecieron cargados de pasiones. Son seres atrasados que, por sus bajas tendencias no pueden elevarse y deambulan imantados al ambiente en donde han vivido, e inciden o tratan de incidir con harta frecuencia, en la vida de los humanos; quienes, por falta de vigilancia sobre sus sentimientos y reacciones, pueden ser sus víctimas. A más de esos, existen otros seres de maldad y organizaciones maléficas, compuestas por seres desencarnados que continúan viviendo sus pasiones y tratan de arrastrar a los humanos hacia la maldad y el crimen. Son los demonios a que hacen referencia las iglesias del cristianismo. Y buscan continuar sus gamberradas y la acción de sus odios, rebeldías y maldad de todo género, influyendo en aquellas personas con sentimientos ruines, azuzando sus bajas pasiones. No obstante, esas fuerzas negativas nada podrán hacer en tí si no les das cabida. Las pasiones e imperfecciones humanas, son las puertas de entrada a esas influencias maléficas. No lo olvides. La venganza es un sentimiento de las almas ruines, que les liga con el ofensor o enemigo al pasar el umbral del más allá, ocasionando grandes sufrimientos. Y a más de eso, volviendo a ligarlo como humano, en alguna de las siguientes vidas planetarias.
Aquellos que, impregnados de creencias religiosas, manteniendo todavía conceptos dogmáticos apartados de la verdad, y que obrando mal creen que, arrepintiéndose y confiando sus faltas y actos de maldad a los oídos de un confesor puedan quedar libres de esas deudas espirituales, o indultados por hombres que se atribuyen poderes divinos; están en un craso error. Ni el arrepentimiento, ni la confesión, ni la penitencia les darán el perdón; porque, el perdón no existe en lo espiritual. Existe la ley justa de: a cada cual según sus obras. Y toda transgresión a la ley del amor, produce un desequilibrio en la sección espiritual del causante, cuyo equilibrio tendrá que ser restablecido por el mismo causante: ya por el amor, ya por el dolor. ¡no nos engañemos con espejismos! Termino mi exposición y análisis, con una llamada a tu razón:

Perdona todo agravio y ofensa que te hagan y serás los más gananciosos. ¡Engrandécete por el perdón! ¡Perdona siempre!.

Extraído de la revista ” Amor paz y caridad”

Siéntete libre de dejar tu opinión y comparte con tus amig@s tu red social favorita: Google +, Facebook, Pinterest, Twitter o la aplicación WhatsApp.

Expande tu conciencia y los cambios vendrán solos a tu vida

Expande tu conciencia aumentando su nivel vibracional, e inevitablemente verás surgir cambios favorables en tu vida, de tal modo que hasta podrás considerarlos “milagros”.
En realidad, el hecho de desarrollar tu conexión armoniosa con el TODO, hará que se vayan ajustando las piezas en tu vida, haciendo que todo fluya y encaje perfectamente en su lugar.

Pero te preguntarás ¿cómo aumento mi nivel de conciencia?. Lo cierto es que la conciencia se desarrolla cuando aprendemos a abrazar la realidad sin juzgar.

Según afirma el Dr Jon Kabat-Zinn, “Cuando vivimos en el aquí y el ahora, desarrollamos la capacidad de conectar con una especie de inteligencia innata que en realidad nos pertenece”.
El Dr Jon Kabat-Zinn, profesor emérito de Medicina, ha seguido diferentes prácticas de zen y yoga, y ha conducido diferentes estudios con variados maestros budistas, lo que lo llevó a lograr integrar las enseñanzas orientales con la ciencia occidental, creando una reconocida técnica para la reducción del estrés, basándose en el desarrollo de la atención plena (mindfulness).
Enfocado en estudios sobre las interacciones mente-cuerpo, aplica la técnica REBAP en el cerebro, para procesar emociones de pacientes con dolores crónicos relacionados con el estrés.

“Nuestro programa no tiene nada de alternativo. Formamos parte de los departamentos de medicina y tenemos pruebas científicas. Los pacientes consiguen controlar el dolor crónico, la ansiedad, el pánico y paliar los efectos del cáncer o enfermedades del corazón, sin embargo, yo se lo recomiendo a cualquier persona”. Dr Jon Kabat-Zinn

Expande tu conciencia y tendrás cambios favorables en tu vida.

Con la constante práctica de la atención plena se puede lograr armonizar y equilibrar nuestra mente y cuerpo, estimulando la autosanación y por ende, lograr un increíble bienestar, alcanzando una mejor versión de nosotros mismos.

Salir de la rutina, divertirnos con frecuencia, restarle poder a los “problemas” y enfocarnos en el presente, hará que logremos vivir en absoluta armonía y mejorar nuestra salud.

Lo que hay que entender de la vida:

Lo más complicado es entender que no hay necesidad de hacer nada para cambiar las cosas externamente, pues todo parte de nuestro interior.

En lugar de vivir dormidos, intentemos vivir despiertos y atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor, sin juzgar, simplemente intentando “percibir la vida”.

No se trata de resolver los problemas “pensando y analizando” como nos enseñaron en la escuela, más bien se trata de “vivir” el conflicto desde la conciencia y así disolverlo. Se trata de sostener tu experiencia a partir de tu presencia.

Aunque siempre existan circunstancias en nuestra vida que no nos agradan, y que quisiéramos cambiar, el mindfulness indica que no hay nada que cambiar, debido a que el hecho de que nos guste o no cierta situación, depende sólo de nuestros pensamientos.
En vez de sentir rechazo por todo aquello que no nos agrada, incluyendo los pensamientos negativos que nos atrapan en una espiral dañina, debemos aprender a aceptarlo, abrazarlo y dejarlo ir. Verás que de éste modo ya no continúa reproduciéndose y lograremos liberarnos de mucho dolor y sufrimiento.

Expande tu conciencia y libérate!

Los efectos de la aplicación de la atención plena que enseña el Dr. Jon Kabat-Zinn, se manifiestan con una transformación de nuestro cerebro, logrando ensanchar ciertas regiones que tienen relación directa con el aprendizaje y la memoria. Incluso, aseguran que las conexiones neuronales mejoran notablemente y se observan cambios tangibles en el genoma.

La bioneuroemoción juega un papel importante:

En Bioneuroemoción se utiliza bastante la expresión “observar al observador”, lo cual significa que debemos observarnos a nosotros mismos, ante cualquier vivencia del momento presente. Al observarnos, eliminamos el juicio, y entendemos que no tenemos nada por hacer, debido a que ya conocemos que lo que se está manifestando es nuestra propia interpretación sobre el mundo y la vida, sabiendo que para el inconsciente, el espacio-tiempo no existe.

Sabemos que los recuerdos siempre están ahí, y si no los hacemos conscientes, encontrarán alguna manera de manifestarse. Todo es presente, aunque nuestra mente lo ubique en el pasado o en el futuro.

“La persona que se convierte en un observador de lo que acontece, se permite experimentarse a sí misma a través de sus emociones y las libera porque comprende que todo lo que sucede tiene su razón de ser”.

El aumento de nuestra consciencia logra inevitablemente un cambio de actitud y de perspectiva ante la vida. Y esto se obtiene con la atención en el presente. Aceptemos y experimentemos la vida como venga. Este es un enfoque muy controversial, ya que casi todas las disciplinas sanitarias de Occidente se orientan a la necesidad de “normalidad” eliminando los síntomas, y buscando alivio a la incomodidad, evitando el caos.

Resultados obtenidos científicamente con el desarrollo de la atención plena (mindfulness):

  • Se inhiben los genes causantes de procesos inflamatorios, incluso con el cáncer.
  • Con la meditación, se logra detener la disminución de la densidad y el tamaño del cerebro.
  • Las conexiones neuronales se multiplican.
  • Se despierta la conciencia.
  • Los sentidos se vuelven más activos y desarrollados
“El primer paso hacia el cambio es la conciencia. El segundo paso es la aceptación.” -Nathaniel Branden

Cultivar la atención plena resulta ser un acto importantísimo de cordura, amor y compasión por nosotros mismos. Una mente distraída es una mente infeliz. Si ponemos en práctica todo lo anterior, lograremos salud, bienestar y sabiduría en nuestra vida.

“La conciencia se desarrolla abrazando la realidad sin juzgar”

Te agradó este artículo. Comparte con tus amigos y regresa siempre a nuestro blog! y siéntete libre de dejar un comentario. ¡Agradecemos infinitamente tu visita!

Por Loubna Hatem
Fuente: Creeenvoz

Repite estas 14 frases cada vez que te sientas deprimido

La depresión es una enfermedad mental que está cada vez más presente en estos días. Sus principales características son la melancolía, el mal humor y un sentimiento general de tristeza.
Debido a esto, a la persona que sufre de depresión le resulta realmente difícil realizar las actividades cotidianas y pierde interés en todo, incluso en las cosas que antes disfrutaba. La depresión tiene un impacto en cada parte de la vida de la persona, ya que afecta sus pensamientos, sentimientos, comportamiento y su salud.

Cantar también nos hace felices, según la ciencia

Cantar también nos hace felices. Esta práctica nos regala una dosis de entusiasmo e incluso induce un sentimiento de alegría y positividad en enfermos de Alzheimer y Parkinson.
En la ducha, en casa mientras escuchamos música y nadie nos oye, con amigos…
Cantar también nos hace felices, esta práctica tan universal nos llena de serotonina y oxitocina, y es una inyección de entusiasmo sensacional al alcance de todos. Aún más, se ha podido ver que hasta las personas con Alzheimer reaccionan y despiertan con alegría cada vez que se les anima a cantar.
Decía Edith Piaf que cantar es una forma de escapar a otro mundo. Sin embargo, psicólogos y neurocientíficos no están del todo de acuerdo con esta idea; en realidad, la musicoterapia es un canal sensacional para conectar con los demás, para despertar esas emociones que nos ayudan a establecer vínculos más intensos con los demás.

La enorme importancia psicológica de PERDER EL TIEMPO

En italiano existe una frase que haría a más de uno llevarse las manos a la cabeza: “il dolce far niente“. Significa disfrutar del placer de no hacer nada.
Para quienes piensan que el tiempo es dinero, la simple idea de dejar que los minutos transcurran sin hacer nada puede parecerles una locura increíble. Sin embargo, el tiempo no es dinero, el tiempo es vida, y quizá deberíamos replantearnos cómo lo estamos utilizando. ¿Es tan terrible perder el tiempo?

Madres e hijas: el vínculo que sana, el vínculo que hiere

Cada hija lleva consigo a su madre. Es un vínculo eterno del que nunca nos podremos desligar. Porque, si algo debe quedarnos claro, es que siempre contendremos algo de nuestra madre.
Para tener salud y ser felices, cada una de nosotras tenemos que conocer de qué manera nuestra madre influyó en nuestra historia y cómo sigue haciéndolo. Ella es la que antes de nacer nos ofrece nuestra primera experiencia de cariño y de sustento. Y es a través de ella que comprendemos qué es ser mujer y cómo podemos cuidar o descuidar nuestro cuerpo.

10 señales que es hora de hacer un gran cambio en tu vida

Si bien hay un montón de cambios positivos que buscamos en la vida (nuevas relaciones, un cambio de imagen, un coche…) para la mayoría de nosotros el cambio representa la incertidumbre...
Con la incertidumbre viene la inseguridad y la preocupación.

La realidad es que el cambio no es siempre un momento de dicha, sino más bien un momento en el que hay que tomar acción para que las cosas vayan por el camino correcto. La mayoría de nosotros tenemos que cambiar tanto que nos aterra la idea. Decimos cosas como: “Soy tan infeliz con mi matrimonio, pero tengo miedo de estar solo”, “Estoy harto de trabajar en esta empresa, pero no tengo idea de que podría hacer si no”, “No soporto el lugar donde vivo, pero ya saldé la hipoteca”.

¿Eres búho, alondra o Colibrí?

Descubre tu cronotipo para ser más productivo

Todas las personas tienen una franja del día donde se sienten más a gusto, con mayor energía y entusiasmo, creativos y con lucidez para encarar incluso las tareas más complejas.
¿Cuál es el tuyo? ¿Eres búho, alondra o colibrí?

El cronotipo es un concepto relacionado con los ritmos circadianos o, lo que viene a ser lo mismo, con nuestra forma de adaptarnos a la luz, a la temperatura y a otros ciclos biológicos ambientales. Es, en suma, la razón por la que a algunas personas les cuesta madrugar y otras, sin embargo, nunca ven el momento de irse a la cama.

Lo primero que veas revelará con precisión cuáles son tus inseguridades inconscientes

A veces, nuestro cerebro tiene sus propios “bugs” o “bichos”, que se llaman sesgos cognitivos y  el siguiente test revelará mucha información sobre qué tipo de rasgos tenemos y cómo nuestra mente subconsciente piensa y trabaja.

Sin más preámbulos, observa la imagen que se te muestra a continuación. Dale un rápido vistazo.

¿Cómo me sentiría si alguien hiciera lo mismo conmigo?

Bastaría con apelar al sentido común para inferir que cuando hablamos de buen trato, deberíamos comenzar por no hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Sin embargo resulta llamativo ver cómo, con tanta naturalidad, los adultos faltamos sistemáticamente a esta regla de oro en nuestra aproximación habitual hacia los niños. 
Muchísimos ejemplos me vienen ahora a la mente...

Ordenar o gritar a nuestros hijos lo que esperamos de ellos, es el primero. Pero resulta que los niños son muy agudos para pillar las contradicciones de los adultos. Hace algún tiempo, una mamá me contó que su hijo de cinco años dijo un día: “papá, tú me dices que te respete, pero tú no me respetas, tú me pegas y me gritas”.