Una mente en paz genera poder

Al desayunar en un hotel, un hombre se quejaba de haber pasado la noche sin dormir. Estuvo dando vueltas en la cama y estaba casi tan exhausto como cuando se había acostado. “Supongo que sería mejor no ver el noticiero antes de irme a la cama”, dijo. “Lo vi anoche y quedé con la mente llena de problemas”. 

Otro hombre dijo, “Yo tuve una noche fabulosa. Claro, usé mi plan para dormir que nunca falla”. 

Le insistí que me contara su plan, el cual explicó de esta manera: “Cuando era pequeño, mi padre que era granjero, tenía el hábito de reunir a la familia en el salón a la hora de dormir y nos leía la Biblia.
Después de las oraciones, yo subía a mi cuarto y dormía muy bien. Pero cuando me fui de casa dejé el hábito de leer la Biblia y de orar”. 
“Durante años sólo oraba cuando estaba en aprietos. Pero hace algunos meses, mi esposa y yo estábamos pasando por serios problemas, y decidimos volver a probar. Encontramos que nos era de gran ayuda, así que cada noche, antes de ir a dormir, los dos juntos leemos la Biblia y oramos. No podría decir por qué, pero lo cierto es que desde entonces he estado durmiendo mejor y las cosas han mejorado. De hecho incluso si estoy de viaje, como ahora, leo la Biblia y oro. Anoche leí el Salmo veintitrés en voz alta”. 

Mirando al otro hombre dijo, “No me acosté con la mente llena de problemas. Me quedé dormido con la mente llena de paz”. 

Pues aquí tienes dos frases enigmáticas: “una mente llena de problemas” y “una mente llena de paz”. ¿Cuál prefieres? 
La esencia del secreto está en un cambio de actitud mental. Uno debe aprender a vivir con una forma de pensar diferente, y aunque el cambiarla requiera esfuerzo, es mucho más fácil que continuar viviendo de la antigua manera. La vida bajo presión es difícil. La vida de paz interior, armoniosa y sin estrés es el tipo más fácil de existencia. De hecho, lo más difícil para conseguir paz mental es hacer el esfuerzo de modificar tu pensamiento y tener una actitud de relajamiento basada en la aceptación de la paz como un regalo de Dios. 

Un médico dijo, “Muchos de mis pacientes no tienen nada malo, excepto sus pensamientos. Así que mi receta favorita para estos casos es un versículo de la Biblia, ‘Romanos 12:2’. No les escribo el versículo a mis pacientes, sino que les digo que lo busquen y lo lean: ‘cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir’. Para ser más felices y estar más sanos necesitan cambiar su manera de pensar. Cuando ellos ‘toman’ este remedio, en efecto logran una mente llena de paz. Esto contribuye a la salud y al bienestar”. 

Un método primario para alcanzar una mente llena de paz es practicar vaciar la mente. Por lo menos dos veces al día, vacía tu mente de miedos, odios, inseguridades, arrepentimientos y sentimientos de culpa. Para impedir que pensamientos infelices se cuelen adentro de nuevo, llena inmediatamente tu mente con pensamientos creativos y sanos. A intervalos durante el día, practica pensando una serie cuidadosamente seleccionada de pensamientos de paz. Deja que las imágenes mentales de las escenas más pacíficas de las que hayas sido testigo atraviesen tu mente; como por ejemplo, la luz plateada de la luna cayendo sobre las aguas ondulantes, o el mar lavando suavemente las blandas arenas. Estos pensamientos de imágenes de paz actuarán en tu mente como un medicamento sanador. 

Repite en voz alta algunas palabras pacificadoras. Las palabras tienen un profundo poder sugestivo y curan si se dicen en voz alta. Usa palabras como “serenidad”. Imagina la serenidad mientras la dices. Repítela lentamente de manera que sientas lo que la palabra simboliza. 

También es útil usar versos de poesía o pasajes de la Biblia. Un hombre que conozco, quien ha logrado una notable paz mental, tiene la costumbre de escribir tarjetas con citas inusuales que expresan paz plena. Él lleva una de las tarjetas en su billetera todo el tiempo, y la lee con frecuencia hasta que la memoriza. Dice que cada idea que así llega a su subconsciente “lubrica” su mente con paz. Una de las citas que usa proviene de un místico del siglo XVI, “No dejes que nada te moleste. No dejes que nada te asuste. Todo muere excepto Dios. Solamente necesitas a Dios”. 

Existen otras maneras prácticas mediante las cuales puedes desarrollar serenidad y tranquilidad. Una manera es a través de tu conversación. Si en un grupo la conversación se torna incómoda, trata de introducir en ella ideas pacificadoras. Para obtener paz mental, llena tu conversación personal y en grupos con expresiones positivas, felices, optimistas y satisfactorias. 
Otra técnica muy efectiva para desarrollar una mente en paz es la práctica diaria del silencio. Insiste en tener por lo menos 15 minutos diarios de silencio absoluto. Vete solo al lugar más callado disponible y siéntate o acuéstate quince minutos y practica el arte del silencio. No escribas ni leas. Piensa lo menos posible. Pon tu mente en neutro. Concibe tu mente como la superficie de un lago y trata de imaginarla lo más tranquila que puedas, de manera que no haya ninguna onda. Cuando hayas logrado un estado tranquilo, trata de escuchar los sonidos más profundos de armonía, de belleza y de Dios, que se pueden encontrar en la esencia del silencio. 

Satura tus pensamientos con experiencias de paz, con palabras e ideas de paz y tendrás un depósito de experiencias productoras de paz que puedes usar para refrescar y renovar tu espíritu. Será una inmensa fuente de poder.

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Extracto de “El poder del pensamiento positivo” Norman Vicent Peale
27.01.13