Conciencia de Prosperidad y Abundancia


Cualquiera de nosotros pensaría que estamos conectados con la ilimitada abundancia del universo; porque sabemos de su existencia, nos consta a diario, de la misma manera que captamos la miseria y el hambre, también registramos la riqueza y la prosperidad.

Pero entonces, qué nos sucede, que nos pasamos la gran mayoría del tiempo pensando en pobreza, tenemos la mente limitada por cantidad de prejuicios incoherentes, porqué somos incapaces de vernos jugando como niños con las manos repletas de billetes? 
Será acaso que nuestros mayores, un poco resentidos y otro poco frustrados nos han enseñado que la plata es sucia, que los afortunados económicamente hablando son herederos y estrellados; que el dinero no trae la felicidad; que la salud, el amor y la dignidad no tienen precio; que es más fácil que un camello pase por el ojo de la cerradura a que un millonario entre en el reino de los cielos; y qué de cuantas frases que nos han tallado hondo hasta dejarnos la huella inconsciente de una programación que no ha sido para nada eficaz en nuestras vidas. 
Si Einstein nos demostró por medio de la ciencia, aquello que los Lamas afirmaban desde hace siglos:
"La Materia es una Ilusión", nosotros somos energía; y tal como decía Platón, los sentidos nos engañan. Entonces descubrimos que hemos construido una sociedad basada en aquello que vemos, oímos y tocamos; como hipnotizados con esa ilusión de los sentidos, perdiendo el potencial de nuestra mente subconsciente que queda sepultada en las penurias de la vida, rumiando y transmitiendo frustraciones, tal como lo hemos aprendido. Jesús nos advertía: "Tenéis ojos, pero no veis; Tenéis oídos, pero no oís; Vuestro corazón esta embotado y por eso no oís ni veis". 

Sabiendo que somos energía, que nuestros pensamientos son energía, y que aquello que creemos materia también es energía; podemos inferir fácilmente que todo aquello que pensamos con fuerza de convicción, es lo que terminaremos haciendo con nuestra existencia, aun cuando no deseemos conscientemente fracasar.

Frente a cada posibilidad o pensamiento que de una u otra forma escape de lo culturalmente aceptado, automáticamente las limitaciones creadas por nuestras opiniones acerca de las cosas o situaciones, nos embotan y nos dejan fuera de juego. Y esto, sin lugar a dudas, es un ejemplo pequeño, cotidiano, de lo que nos sucede bastante a menudo cuando alguien nos cuenta de sus necesidades, sean éstas económicas, afectivas, de salud, etc.; y nosotros desde ese rinconcito humano y solidario, intentamos hacerla/o reflexionar acerca de todas las posibilidades existentes para modificar esa situación; y solo recibimos una larga e interminable lista de peros, de no puedo, de es imposible, y de todas las excusas imaginables.
Esto desgraciadamente se ha convertido en hábito para millones de personas en este mundo; siendo la causa de enfermedades graves, infelicidad y hasta muerte, no olvidemos cuántos deciden terminar con su vida por no haber podido vislumbrar esa luz con la que el Creador nos ilumina, por no haber podido cambiar a tiempo un mandato que le impedía encontrar la salida. Y cuando hablamos de conciencia de abundancia, esta no es solo una actitud con respecto al dinero, sino que atañe a todos los ámbitos de nuestra vida, debemos ser abundantes y ricos también en amor, en salud, sexualidad, amistades, en pensamientos positivos y fé.
Con idéntica simplicidad, si en nuestra tierra sembramos semillas de naranjas, es de esperar que de allí cosechemos ésta fruta y no tomates; igualmente sucede en nuestro subconsciente; si tenemos estrategias mentales positivas y eliminamos los programas limitadores, nos acercamos cada vez más a la generosa abundancia del universo, comenzamos a vislumbrar el bosque allí donde antes sólo captábamos el desierto.

Al igual que la materia, el éxito y el fracaso, son sólo una ilusión. Una convicción interna que posee la fuerza e intensidad necesaria como para convertirlos en un hecho concreto en nuestra vida. Es necesario abrir la mente y el corazón, reflexionar un poco al respecto e inferir que todos estos conceptos y conocimientos no han surgido de una mente egoísta que sólo desea saciar su bolsillo o hacerse exitosa a partir de difundirlos; por el contrario, milenios de pensadores, científicos, premios Noveles, Maestros espirituales y profesionales prestigiosos de diversas áreas, han sido y siguen siendo ejemplo de que una vida en positivo, vale la pena vivirla. Y porque se puede, te invito a demostrártelo en la práctica. A qué transites con nuestro acompañamiento ese camino de cambio que te convertirá en una persona nueva y exitosa, capaz de contagiar y enseñar a sus seres queridos, un ejemplo de integridad, dignidad y valentía necesaria para el desarrollo y la armonía del cuerpo, la psiquis y el alma. 

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Autora: Marcela  ©
Vía: Hechizos.info