Ley de atracción: Inspiración VS. Esfuerzo



La mayoría de nosotros siempre hemos tenido la idea, bueno, es algo más que una idea, fue la forma en la que nos educaron- de que para obtener las cosas que deseamos, debemos igualar el nivel de esos deseos con el esfuerzo personal.

Con otras palabras, si lo único que queremos es un cono de helado, obtenerlo requerirá de un mínimo esfuerzo de nuestra parte. En cambio, si queremos ser el Director de una Empresa, tendremos que llegar a un nivel de esfuerzo personal completamente diferente, que requerirá de luchar y esforzarse arduamente, muchas, muchas horas de trabajo, olvidarnos de vacaciones y amigos, etc…. De hecho, siempre hemos creído que acercarnos siquiera a la posibilidad de obtener las cosas más importantes que deseamos, algo más que los conos de helado, implica tener que "exprimirse el cerebro" y estar dispuestos a dar todo nuestro esfuerzo físico hasta conseguirlo, o simplemente olvidarse del asunto.

Pero "exprimir nuestro cerebro" significa que estamos usando técnicas dignas del Llanero Solitario, con acciones intrépidas y sin inspiración alguna. Significa que estamos funcionando desde una posición estrictamente física, que presiona. Significa que estamos atorados en los "tienes que" y en los "deberías". Significa, en concreto, que estamos tratando de navegar contra corriente, a ciegas, y sin la guía de nuestro propio guía superior. Significa que estamos funcionando con válvulas muy cerradas, lo que provoca el tipo de tensión interna y el flujo de energía negativa que no produce, en lo absoluto, los resultados que deseamos.

Pareciera entonces que la forma lógica de dirigirnos hacia donde queremos llegar, o hacer que las cosas sucedan como queremos, es funcionar con inspiración guiada, en lugar de hacerlo con las vibraciones negativas del estrés procedente de la conciencia social. ¿Cómo lo podemos hacer? ¿Por dónde empezamos? ¿Cómo podemos dejar de lamentarnos?.

Bueno, primero viene la inspiración, las ideas. Surgen cuando logras pasar más tiempo en esas altas frecuencias de "sentirte bien" (o de "sentirte mejor"), estremeciéndote y conectándote.

A continuación, después de fluir cantidades considerables de energía de "sentirte bien" hacia una o más de esas grandes atrevas ideas, comenzarás a actuar conforme a ellas, pero ahora desde un lugar de bendita inspiración, en lugar de hacerlo a partir de la presión negativa. De esa forma, tus acciones están inspiradas por tus ideas, y todo lo que te llegue procederá de un lugar de alta frecuencia.

Precisamente la inspiración de los grandes artistas, sabios y científicos ha provenido de creer en si mismos y en una conexión a algo superior, es fundirse en uno sólo y accesar la Inteligencia Infinita, que no está fuera de nosotros, ¡Somos parte de ella!

Así que, iguau!, algo sensacional empezará a ocurrir si crees en esto y logras la conexión interior que hablamos en el capítulo 91.  Sin importar qué tan complicadas te hayan parecido las ideas, descubrirás que todas están insertadas en su lugar exacto y que están avanzando con la facilidad y la tranquilidad con fa que corren las aguas de un arroyo. ¿y por qué no? Tus ideas fueron inspiradas, y ahora también lo están tus acciones, para traerlas a la realidad; todo procedente de tu flujo de energía de alta frecuencia.

Digamos que un día estás saltando de alegría, sintiéndote sensacional porque tienes una idea. Es una idea fantástica, del tipo exacto de las que sabes que funcionarían, si sólo supieras cómo concretarla, o si tuvieras suficiente dinero, suficiente educación, suficiente apoyo, o suficiente.

Sólo hay dos caminos que podrías tomar cuando te caigan encima las toneladas de ideas que te envía tu guía. Puedes decir: "Oh, esto es una locura, tal vez sea una buena idea, pero", y cerrar inmediatamente la válvula. O puedes decidir callarte, escuchar y confiar en lo que estás logrando.

Si has estado declarando regularmente algunos "quiero" y tu válvula ha estado más abierta que de costumbre, puedes apostar que pronto empezarás a recibir a tu guía, en forma de ideas que te ayudarán a llegar directamente a esos "quiero". Si decides seguir adelante con una de esas ideas, y sigues el curso de las actividades que continuarán fluyendo hacia ti como corazonadas -o como concepto-, te pondrás en acción, pero ahora estamos hablando de acciones inspiradas en lugar de acciones precipitadas como las del Llanero Solitario; actividades inspiradas que serán divertidas, de técnicas y métodos inspiradosque te encontrarás realizando con la mayor facilidad, en lugar de luchar y tratar de empujar todo contracorriente y, además, contra una corriente que es imposible controlar o desviar.

Así que cuando te llegue la inspiración, o una idea para hacer avanzar tu "quiero", empieza a pensar en: "Lo puedo hacer", en lugar de: "Sí, pero"; y no te preocupes de cómo lograrlo: se te ocurrirá una vez que te relajes y entres en una frecuencia más alta. Recuerda que los instructivos siempre acompañan a la inspiración.

Ahora empezará a fluir tu energía positiva. Lo que tomaría años a una persona desconectada, tú lo realizarás en unos cuantos meses, orientado por tu completamente jubiloso Ser expandido hacia las actividades más productivas.

Continuará...

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Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 98 Volumén 2