Lo que logras en un orgasmo durante unos momentos, Buda lo vive veinticuatro horas al día


"Sólo se trasciende (el sexo) cuando te has adentrado en el sexo por completo y has comprobado cuán momentáneo es, y comprobado que lo que anhelabas no era realmente el sexo, sino otra cosa. El sexo era una simple excusa para experimentar algo más. Cuando hayas experimentado el sexo por completo, tomarás consciencia de ese algo más.

¿En qué consiste? En el goce orgásmico absoluto del sexo desaparecen el tiempo y el ego. Ese es tu mayor anhelo. En cuanto sabes que en el sexo profundo desaparecen dos cosas, el tiempo y el ego, entras en lo eterno.  No eres consciente de la separación, el ego se disuelve: en eso consiste el goce. En cuanto comprendes que esa es la causa fundamental del goce, te liberas del sexo, porque de lo que se trata ahora es de que puedes abandonar el ego y el tiempo sin necesidad del sexo. Y con el sexo puede ocurrir durante unos momentos, pero después vuelve la oscuridad. La luz sólo brilla unos momentos.

Pero con la meditación, esa luz se hace realidad en ti. Empiezas a vivir ajeno al tiempo y al ego. Lo que logras en un orgasmo durante unos momentos, Buda lo vive veinticuatro horas al día. Por eso no necesita el sexo. En eso consiste la trascendencia".


Osho, El libro del sexo. Del sexo a la superconsciencia