A tí que estás confundido me dirijo...


Si estás frustrado, si estás preocupado, si crees que te hace falta algo para ser feliz, si crees que tu vida no es como quisieras que sea, entonces a ti te estoy hablando.

Ha llegado la hora que abandones tu confusión y comprendas: tu valor no radica en tus logros, ni tus logros son una medida de tu valor.

Deja de responsabilizar a las circunstancias de tu vida por tu grado de plenitud.

Ser pleno es tu estado natural, es tu confusión la que te impide darte cuenta lo feliz que ya eres.

Eres un humano divino creando la magia de ser tú, sólo por ese hecho eres una sagrada obra de arte, digna de ser admirada.

A tí que estás confundido me dirijo...

Comienza a admirar la obra que eres, en ello radica tu grandeza. Eres la escultura y el escultor, el cincel es tu intención y la roca la existencia.

Deja de quejarte por la existencia y comienza a explorarla y bendecirla, pues ella te permite manifestar tu magnificencia. Sólo del reconocimiento y aceptación de las circunstancias de tu vida, podrás descubrir la gloriosa escultura que permanece dormida en tu interior, esperando ser revelada por la habilidad de quien la esculpe.

Ese escultor eres tú, amado humano confundido, que olvidas tu divinidad y te distraes creyendo que un trabajo, una cuenta corriente, una pareja, un automóvil, un cuerpo sano o experiencias místicas te darán lo que posees por derecho propio: tu valor.

Quizás a los ojos del mundo, existan personas más exitosas, más valiosas, merecedoras de mayor admiración que otros. Quizás a los ojos del mundo, existan vidas más importantes o atractivas, si quieres seguir viviendo anestesiado por la voz de la masa, sigue pensando que tu vida no es lo que debería ser o que carece de brillo.

Pero si tu intención es despertar de la hipnosis colectiva, entonces mira a tu alrededor y descubre la perfección de la creación, descubre que el universo funciona en base a equilibrios y que la naturaleza nos regala infinidad de manifestaciones.

Comienza a apreciar lo hermoso que es ser tú, lo extraordinaria que es tu vida y lo valiente que eres si te atreves a encontrar el verdadero valor del Ser, valor tan distorsionado en el mundo actual por el valor del tener y hacer.

Cada ser humano es extraordinario, cada vida es un Universo, cada historia personal una aventura.

Sé que te confundes, pues yo misma lo hago frecuentemente, por eso me atrevo a cruzar el espacio y el tiempo, me acerco a tu lado, tomo tu mano y mirándote con admiración y amor te digo al oído: ¡Despierta!

Para sentirte pleno sólo necesitas prestar un poco más de atención a las bendiciones que te rodean y que en ocasiones tanto desprecias fijando tu atención sólo en aquello que supuestamente te hace falta para ser feliz.

Anónimo