lunes, 12 de septiembre de 2016

Cómo anular los votos kármicos

Votos kármicos son decretos de obediencia que hicimos en vidas pasadas
Los votos kármicos son promesas o pactos que hicimos en vidas pasadas-simultaneas cuando entramos a formar parte de órdenes religiosas o iniciáticas. 

En esa experiencia de vida, nuestra alma hizo la promesa únicamente para aprender de dicha situación.

Hasta que no se anulan con consciencia, el voto continua vigente y nos sigue afectando en el momento presente sin poder disfrutar de aquello a lo que renunciamos.

Por ejemplo:

No permitir que venga abundancia de dinero y bienes por culpa del voto de pobreza en una encarnación donde éramos monjes, ver las relaciones íntimas de una forma negativa y sin poder disfrutarlo a causa del voto de castidad y celibato. Tendencia a pensar primero en los demás que en uno mismo a causa del voto de sacrificio. No poder comunicarse cuando es el momento, por culpa del voto del silencio. No respetar el cuerpo de uno mismo por tener aún un voto de sufrimiento activo y no utilizar la voluntad cuando hay situaciones que pensamos que alguien es superior a nosotros por culpa del voto de obediencia.


Tipos de votos:

Votos de Pobreza:

Estos votos se hacían en órdenes religiosas o filosofías en que el dinero y todo lo material se debía prescindir de ello porque era considerado como negativo. Si eres una persona que cree que el dinero es malo, que sirve para corromper o que no es compatible con la espiritualidad. También si se ha experimentado sistemáticamente problemas financieros, es posible que en una vida pasada se haya hecho un voto de pobreza y aun este vigente.

Votos de Castidad:

En este caso lo negativo era todo lo relacionado con las relaciones. En muchas órdenes las relaciones íntimas se consideraban opuestas a lo espiritual. En cambio en otras vertientes como en el origen del Tantra, se utilizaba las relaciones como un camino para el despertar espiritual y la unión con Dios. Si se ve las relaciones personales de forma negativa, se ha experimentado falta de deseo o disfunciones (impotencia, frigidez), es posible que se haya realizado un voto de castidad en vidas pasadas-simultáneas.

Votos de Celibato:

Significa no tener una relación personal a causa de que estamos “casados” con Dios. Los votos de celibato se manifiestan de muchas maneras: sabotaje a las relaciones íntimas, miedo al compromiso y numerosas relaciones donde se repiten patrones y terminan mal. No querer tener relaciones profundas con alguien es una manera de limitarnos en nuestro crecimiento. Si este es tu caso, es probable que hayas firmado un contrato de celibato.

Votos de Sacrificio:

Se trata de un pacto donde uno aplaza toda satisfacción personal a favor de los demás. Es un rechazo al amor a uno mismo. Si sientes que siempre cargas las responsabilidades de los demás y obsesión por ayudar a otros por encima de tus propias necesidades, es posible que hayas prometido un pacto de sacrificio.

Votos de Silencio:

En ciertas órdenes religiosas antiguas, la palabra se consideraba una de las herramientas del Demonio para seducir a los mortales. De allí se derivó la creencia en que el silencio ayudaba a mantener la pureza del alma. Si te cuesta expresarte o hablar en público es posible que tengas aun activo un voto de silencio.

Votos de Sufrimiento:

En este caso los placeres del cuerpo se consideraban como algo negativo para el crecimiento espiritual, y por lo tanto el cuerpo era castigado y dañado. Muchas personas tienen conductas dañinas hacia su cuerpo que no pueden controlar, como tener adicciones. En estos casos es posible que aún se tenga un voto de sufrimiento.

Votos de Obediencia:

Significa entregar la propia voluntad a una persona con poder o un grupo u organización. Hay personas, que se sienten incapaces de enfrentarse a la autoridad (ya sea un padre fuerte, la pareja, un jefe, un grupo de personas o el sistema), descubren que han firmado pactos de obediencia en vidas pasadas-simultáneas.

Decreto anulación de votos kármicos


Para anular los votos karmicos repite el siguiente decreto durante un periodo de 7, 14 o 21 días seguidos como mínimo

Desde mi amada y divina presencia YO SOY, a todos mis guías y seres de luz que me acompañan, pido el permiso para anular todos los votos karmicos limitantes contraídos en cualquier vida pasada-simultanea plano o dimensión que mi ser exista.

A partir de ahora mismo: anulo y renuncio a todo juramento de lealtad, obediencia o pertenencia ante cualquier orden religiosa, hermandad iniciática u otro tipo de asociación negativa y limitante que mi ser haya permitido en cualquier plano, dimensión o vida pasada-simultanea.

(*) Anulo todos los votos de pobreza,  me libero de ellos para siempre y los transformo en prosperidad y abundancia para poder realizar mi propósito de vida. (x3)


(*) Anulo todos los votos de castidad,  me libero de ellos para siempre y los transformo en plenitud sexual. (x3)


(*) Anulo todos los votos de celibato, me libero de ellos para siempre y los transformo para compartir mi vida con la pareja perfecta que necesite en estos momentos. (x3)


(*) Anulo todos los votos de sacrificio, me libero de ellos para siempre y los transformo para expresar mi opinión. (x3)


(*) Anulo todos los votos de sufrimiento, me libero de ellos para siempre y los transformo en respeto total hacia mí mismo. (x3)


(*) Anulo los votos de obediencia, me libero de ellos para siempre y los transformo recuperando mi poder personal y mi voluntad. (x3)


Pido que todo karma creado por todo esto sea devuelto a la fuente original transmutado y recalificado en luz, amor y sabiduría para mi alma.

¡Que así sea, así es, hecho está!


Autor: Rosmary López, redactor de la gran familia de hermandadblanca.org

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