martes, 7 de marzo de 2017

Las tres reglas de oro para tu casa, habitación, salud y para tu vida

Cuando se tiene mucho desorden, nunca avanzas, pues pospones todo el tiempo tus proyectos y no organizas tu trabajo adecuadamente.

1. Orden

Es increíble como hoy en día se ha perdido la cultura del orden. Cuando uno era niño no es fácil olvidar que apenas nos levantábamos, las camas no duraban más de media hora desarregladas y se nos exigía dejar las cosas en su lugar.

Ahora es normal ver habitaciones, salas de estar y cocinas que parecen que a diario pasara un ciclón.

Hoy por hoy, dicen, nadie tiene tiempo de mantener y mucho menos de recoger, limpiar ni arreglar nada.

Cuando se tiene mucho desorden, nunca avanzas, pues pospones todo el tiempo tus proyectos y no organizas tu trabajo adecuadamente.

En algunas personas el desorden produce hasta depresión porque disminuye su energía.

Si eres una de las personas que mantiene su escritorio desordenado, su cajón de calcetines revuelto, sus alacenas de la cocina atiborradas, tu ropa arrumbada en el clóset, será muy difícil que logres concentrarte y ser objetivo en las decisiones diarias que debes tomar.

Así que te invito a que AHORA, HOY MISMO, mantengas todos los espacios de tu casa, oficina o negocio ordenados.

Y ésta es tan sólo una de las características de las personas con miedos, con carencias económicas, deprimidas, con sobrepeso, etc. Porque su casa, es ni más ni menos que la representación de su propia persona.
Por orden en tu casa, tus espacios y tus clósets y cajones y tu cuerpo, tus emociones, tus ideas y tu vida, serán más claros y fluídos.


2. Limpieza

El polvo, las telarañas, la humedad, aromas desagradables, ratones, cucarachas y demás plagas; son una fuente interminable de energía negativa que hace que no funcione o se detenga todo lo maravilloso que te puede dar la energía del Universo mismo.

Esas casas a las que entras y te dan ganas de salir corriendo porque huelen a humedad, a encerrado.

Es importantísimo que abras las ventanas y puertas diariamente para que inundes todos los espacios de aire fresco. Lavar los pisos, ventanas, aromatizar los ambientes, limpiar las mesas, muebles y todo lo que está a tu alrededor debe ser tu prioridad.
A los escritorios y a los teléfonos que utilizas a diario debes pasarle periódicamente un trapo húmedo para eliminar tanto la mugre, como las energías, que por supuesto, también se quedan pegadas a los objetos. El agua y el jabón son los mejores aliados para que la vibra de tu hogar, tu propia vibre, emociones y salud, brillen.

3. Desapego

La mayoría de las personas termina convirtiendo su casa en un museo porque con el pasar de los años van acumulando muchas cosas de su vida. Falsamente creen que las necesitarán nuevamente o sencillamente las guardan como un recuerdo.

Entonces comienzan llevando a su casa de "casados", sus cosas "de cuando eran niños", luego, guardan su vestido de novia, la ropa del bebé, las carpetas/cuadernos y boletas de todos los grados de sus hijos, adornos, zapatos, ropa, máquinas de hacer ejercicios, peinadoras que ya no usan, entre muchos otros.

¿Y qué sucede entonces?

Cuando transcurre el tiempo puedes darte cuenta que tienes un espacio o incluso una habitación llena de objetos que seguro nunca jamás utilizarás, que pueden estar manchados o descompuestos, roídos por animales y rotos; pero que los tienes guardados “POR SI ACASO”.

Sin embargo, cuando decides deshacerte de todo eso te faltan energías, te da flojera, incluso te cansas antes de hacerlo y esto es normal porque la energía estancada de ese espacio produce agotamiento, letargo, excesiva somnolencia.

Como ves, todo esto te impide moverte e impulsarte hacia nuevos objetivos y cambios importantes.

Y lo peor de todo es que estos objetos te mantienen en el pasado, no te permiten avanzar ni aspirar a nuevas oportunidades, congestionan tu cuerpo y tu energía causándote enfermedades, alergias y hasta aumento de peso.

Esfuérzate y saca de una vez por todas lo que ya no sirve o represente pasado. Piensa que el futuro será mejor que todo eso que añoras y que ya no es tu presente.

Y es que ya hemos tomado la salud desde el punto de vista Biodescodificación, sí y qué bien, pero realmente, si todos somos energía, si todos nos movemos en base a frecuencias, y todas éstas ondas están alteradas a nuestro alrededor por desorden, suciedad o acumulación, de qué sirve intentar sanarnos en una parte y no en el todo.

Algunas recomendaciones para comenzar a sanar, desde nuestra misma casa y espacio:

- Ordena una área pequeña, un cajón por ejemplo, o una repisa de la cocina, tu bolsa o el cajón de los cubiertos.

- Abre por espacio de media hora, todos los días, todas las ventanas de tu casa, para lograr que circule el aire y se disipen tanto malas energías como olores. Especial atención en las ventanas trabadas, descompuestas y tapadas con cosas.

- Abre un día a la semana, todos los cajones y puertas de clóset de tu casa, exactamente para que se ventilen y pase la energía.

- Un día cada semana o un día cada 15 días, dedícale un día a limpiar, reacomodar, pintar, renovar, decorar, una habitación de tu casa. Si todo está a tu gusto, sólo límpiala a fondo, lavando pisos, ventanas y paredes con abundante agua y jabón.

- Para habitaciones, tipo bodega, esas que están llenas de cosas inservibles, descompuestas, viejas o rotas, dedícale al menos un fin de semana cada 6 meses, para que liberes enfermedades de tu hogar. Imagina que por cada objeto que no usas, está roto, descompuesto, etc, hay una posibilidad de enfermedad para tu familia.

- Concéntrate para que no dudes en qué es lo más indicado: mover, renovar, botar o guardar. Si no te enfocas en tu objetivo con seguridad serás menos efectivo (a).

- Después que hayas concluido la limpieza de toda tu casa, descubrirás algo que nunca habías tenido la paz para ver, y es que, te sientes mucho mejor, mucho más saludable, mucho más en paz.

Con el paso de los días, y si mantienes eses orden, limpieza y desapego, hasta podrás notas cambios en tu peso, en tu piel, en tu capacidad visual.

Sabemos que las emociones provocan enfermedades, somos expertos ya en eso. Ahora, nos toca, cambiar las emociones, de nuestro cuerpo simbólico, nuestra casa.

 👉  Compartamos lo positivo {+}

Lic. Elizabeth Romero Sánchez y Lic. Edgar Romero Franco

Tienes que ver esto también




No hay comentarios :

Publicar Comentario: