sábado, 15 de agosto de 2015

Fortalece tu salud con las ocho claves del Feng Shui


La salud es una de las más importantes bendiciones con que podemos contar. En la tradición del Feng Shui, uno de los aspectos más considerados es el bienestar físico, entendiéndolo como una buena salud y una vida longeva en buenas condiciones de actividad, tanto física como mental.   A continuación te revelaremos ocho claves para su fortalecimiento.


Pon en tu casa imágenes que provoquen sensación de salud: paisajes alegres y vivos, flores esplendorosas, lugares que te sugieran salud y relajación, como por ejemplo la foto de una casita de madera en una playa del Caribe, de Ibiza o de un lugar sugerente, una casa en la montaña, un lugar que al mirarlo te haga sentir la sensación de salud y vitalidad, para recordarte lo que ya has vivido y puedes recuperar.

Evita las imágenes de personas con aspecto enfermizo, contrariado o insatisfecho, así como los cuadros o fotografías de paisajes estériles, como los árboles secos, la tierra seca y sin vida o las plantas marchitas. También conviene evitar imágenes que nos introduzcan a un mundo fantasmagórico, como un cuadro que refleje un bosque turbador, unas montañas con aristas puntiagudas y amenazantes, un lago triste y de agua oscura o turbia, una escena de una batalla, un campo o ciudad devastados por la sequía, por la guerra, etc.

Repite algún mantra que invoque la buena salud. Tienes un ritual con un mantra muy potente en el Ritual para la sanación del Buda de la Medicina. Puedes recitarlo nueve veces una o dos veces al día, independientemente de que realices o no el ritual. El mantra es así: Om Bhaykandze, Bhaykandze Maha Bhaykandze Ratna Samu Gate Soha.


En la tradición católica se considera que el arcángel San Rafael es quien nos ayuda en la sanación. Puedes, si lo prefieres, dedicarle una oración a él o a cualquier ser de tu devoción.

También puedes utilizar mantras de origen budista, que poseen la capacidad de movilizar mucha energía. No necesitas ser budista para beneficiarte de determinadas prácticas, como la meditación, la recitación de mantras, etc.

Coloca algunas plantas sanas en tu casa. Sería adecuado en la zona este del salón; en este caso una sola planta o dos no muy grandes serán suficientes, pues no es conveniente que la naturaleza invada en exceso el espacio interior de la vivienda, que se debe destinar a las personas. Sin embargo, el este del jardín o de la terraza deja mucho más margen para la naturaleza.

Pon las plantas que te apetezca pero guardando el equilibrio en el espacio. Evita cactus o plantas punzantes. Lo ideal son las de hojas carnosas y muy verdes de hoja perenne. Si optas por plantas con flor, sustitúyelas en cuanto se sequen y parezcan marchitas. No las pongas nunca en el dormitorio, pues por la noche absorben oxígeno y no lo producen.

Mantén la casa limpia y en orden. La suciedad y el desorden absorben el Chi marchito produciendo estancamiento y bloqueos que nos restan energía y nos impiden seguir adelante, pudiendo generar problemas de salud, o si ya se tienen, intensificarlos.

Ventila la casa todos los días para mantener el Chi fresco y el aire más limpio, y quema incienso de hierbas de la montaña para estimular el sistema inmunológico. Poténcialo poniendo música suave de tu agrado. Hay estudios sobre el efecto de determinada música sobre el organismo, relajándolo y favoreciendo el funcionamiento del sistema inmunológico, como, por ejemplo, los conciertos de música barroca de Bach.

Procura que haya suficiente energía yang en toda la casa: luz abundante pero no excesiva, colores alegres, sin caer en un exceso de rojos o naranjas intensos en paredes, techos o suelos, sonidos melodiosos y aromas agradables.

Equilibra la alimentación entre alimentos yin y yang. Puedes consultar algún libro de macrobiótica, de cocina de los cinco elementos o de medicina china. Puede ayudarte a restablecer la salud o a mantenerla, tanto la tuya como la de tu familia, si adaptáis vuestros hábitos alimenticios a una dieta que genera un equilibrio interno.

■ Alimentos yin: agua, almendras, anguila, apio, brotes de soja, bambú, cerveza, cebada, espárragos, espinacas, fresas, gambas, harina, helados, maíz, naranja, pato, pescado, plátano, limón, col, sal, tomates, uvas.

■ Alimentos yang: azúcar moreno, ajo, cacahuetes, café, cebolla, curry, chocolate, conejo, huevos, hígado de pollo, ganso, jamón, cordero, mantequilla, queso, patata, pavo, nueces, pimienta negra, vino, whisky.

■  Alimentos neutros: arroz integral, arroz blanco cocido, cerezas, coliflor, ciruelas, dátiles, guisantes, melocotones, leche, pan.


11 consejos prácticos para potenciar la salud

1.- Pon una representación de la tortuga que simboliza longevidad en el este. Puede ser una imagen, una figura o un terrario con una tortuga real.

2.- Utiliza en la orientación este, objetos de madera, muebles, figuras, estores de caña o alfombras de láminas de madera.

3.- Usa tapicería, cojines y cortinas con estampados florales.

4.- Pon plantas sanas y vigorosas en relación al espacio de la habitación, no debe parecer un invernadero.

5.- Pon flores alegres en jarrones que sustituirás cuando se marchiten.

6.- Coloca en tu escritorio un cuadro o una foto con la imagen de un cuerpo tan sano como desees llegar a tener.

7.- Cuelga cuadros de paisajes con naturaleza sana y viva, pero evita los animales feroces.

8.- Sitúa en un marco de madera una foto tuya en la que se te vea sano y feliz, en el este del salón o de tu dormitorio.


9.- Puedes utilizar el color azul (no muy oscuro, ni demasiado claro) o el turquesa para las paredes del este para estimular el elemento madera, o mejor aún, en tu dormitorio. Estos tonos equilibran y sanan.

10.- Fomenta el elemento tierra en el centro de la casa. Puedes hacerlo poniendo una cerámica, una escultura de barro o de piedra, un ánfora grande en color tierra o bien pintando las paredes del centro de la casa en amarillo y otro tono terroso.

11.- Coloca la cama en una posición de control. Debes ver la cama desde la puerta pero no debe de estar enfrentada a ella directamente. Tampoco conviene tener una ventana detrás del cabezal.

Extracto del libro: “Feng Shui, Rituales Para La Prosperidad “de  Lola Simón

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