viernes, 17 de octubre de 2014

¿Sabías que el espíritu tiene su propio idioma?

¿Cómo el espíritu puede tener su propio Idioma, habla inglés, francés, español, japonés?... No, el idioma del Espíritu se llama: Intención.
Cuando las personas hablan, expresan, piensan y más, es la Intención que va a juntar a las energías-palabras de lo pensado y estas van a salir de la boca emanando la frecuencia y vibración con la que fueron unidas y dependiendo de su intención estas serán expresadas y oídas. Es muy importante como se piensa y se habla, porque esta manera de expresarse, va a representar la vida del ser, formando su carácter y personalidad que lo determinará. Es muy cierto el dicho que dice: “Ustedes son lo que piensan”.

Durante muchos años, desde la niñez, juventud, adolescencia y adultez, el ser humano se ha acostumbrado a pensar y hablar de una manera y esta forma de expresarse lo ha acompañado hasta la actualidad. Tanto es así, que ya está totalmente adaptado y no se da cuenta que muchas de las palabras están tan arraigadas, que las usa constantemente y repetidamente, tanto, que el cerebro las tiene catalogadas y seleccionadas, activándolas positivamente o negativamente, cuando lo cree necesario.

Todos los que han Despertado la Consciencia, perciben cambios en su vida, entorno y medio ambiente. Están adquiriendo consciencia de la objetividad y existencia, ya no hacen las cosas por hacerlas, las están pensando, analizando y desean con toda la buena intención, que el esfuerzo a su trabajo interior, de los resultados positivos y no quieren equivocarse. Por esta razón siempre se están preguntando si esto o aquello es lo correcto.

Tener consciencia es saber cuidar, respetar y amar, sus tres cuerpos: Material, Psíquico y Espiritual. Hoy en día tienen el conocimiento al alcance para saber cómo deben cuidar el cuerpo material: Excelente alimentación (Vegetariana, Holística etc.) ejercicios que los mantengan en forma, sueño reparador, higiene y limpieza y todo lo que saben al respecto del cuerpo físico. El cuerpo Psíquico, lo deben alimentar con energías-pensamientos positivos, meditación, descanso, diversión, transmutar y trabajar sus emociones-negativas-enfermas, entenderlas, canalizarlas adecuadamente y más…

¿Y el Espíritu, saben cómo lo tienen que cuidar? 
La respuesta correcta sería: Si cuidan el cuerpo material y psíquico, automáticamente estarán cuidando del espíritu 

- ¿Cómo? 

- Nutriéndolo correctamente. El espíritu funciona en base de Electromagnetismo, Frecuencia, Vibración, Ritmo, Colores y más, si ustedes no lo nutren de estos elementos, entonces el espíritu no se desarrollará y una de las formas más importantes de su nutrición es: La Intención del Pensamiento y de la Palabra.

Todo origen y plasmación de una realidad, comienza en el pensamiento, porque ustedes son pensamientos. La palabra es una consecuencia del pensamiento, por lo tanto: Hay que pensar antes de hablar, porque la Intención que coloquen en el pensamiento y en las palabras que se pronuncien se convertirán en: La Causa y Efecto, de lo que se siembra y luego se cosecha.

¿Qué significa Intención? 
La intención es el objetivo que se persigue cuando se habla, escribe o se emite algún mensaje. Si se quiere informar, el mensaje tendrá ciertas características. Si se quiere enseñar cómo se realiza algún procedimiento, el lenguaje varía. Tanto la estructura como las palabras empleadas en cada caso, son diferentes. Sin embargo, un mismo mensaje puede tener más de una intención. Reparen con esta explicación, que el cómo, cuándo, por qué y dónde, son muy importantes en la vida del ser, porque ayudará a definir la verdadera intención de la: Obra, Acción y Pensamiento en el diario vivir.
Cuando el Espíritu se va formando él va eliminando poco a poco del lenguaje interno, infinidad de palabras o expresiones, él se reprograma automáticamente, las comienza a rechazar, porque no son afines a él. También va apagando de la memoria las frecuencias, vibraciones, ritmos y colores que le puedan causar sobresaltos inestables en el electromagnetismo de su cuerpo espiritual, de esta manera, mantendrá su estabilidad, armonía, cordura y equilibrio, manteniendo a estas frecuencias inalterables.

Durante mucho tiempo ustedes han vivido solo con dos cuerpos: Material y Psíquico y han expresado sus necesidades de acuerdo a ellos. Pero hoy en día están concibiendo su tercer cuerpo y este es: El Espíritu. Cuando ustedes conciben su espíritu en la Glándula Pineal, él se convierte en la máxima expresión de sabiduría dentro de ustedes. Y como es el cuerpo más elevado y sabio, lo primero que hará es: Reestructurar a las energías-pensamientos ordenándolas y reubicándolas en el lugar que les corresponde.

El espíritu es un ordenador, matemático y químico por naturaleza y al serlo, no puede existir dentro del desorden, caos, emociones conflictivas, negatividad, desequilibrio, desarmonía, desamor, incultura, inestabilidad etc. Por este motivo cuando el espíritu comienza a formarse, el ser automáticamente también empezará a cambiar su naturaleza interior, sus dos cuerpos: Material y Psíquico ya no soportarán alimentos, ambientes, programas, películas, mensajes, maneras de ser, personas, lugares y más que sean: Groseros, impropios, burdos, maleducados, incorrectos, inadecuados, hirientes, violentos etc. Por esta razón el pensamiento-vocabulario del Idioma Espiritual, comienza también a sofisticarse y a transformarse en pensamientos y palabras que expresan la verdadera naturaleza y espiritualidad del Ser.

El espíritu activo dentro del Ser, irá transformando los pensamientos-palabras que son duros, rígidos, soeces, severos, insensibles, groseros, inadecuados etc. por pensamientos-palabras que realmente se dicen de otra manera, más amorosa, comprensiva y humana. Significa que ya no gritarán, levantarán la voz, insultarán, perderán la paciencia, ofenderán, calumniarán etc.

El destino de todo Ser Espiritual del Universo es convertirse en una frecuencia y vibración: Estable, Armónica, Equilibrada, Pacífica, Amorosa y Rítmica. Solo así ustedes se convertirán en seres espirituales y estarán listos para unirse al latido, frecuencia y vibración cósmica, que pulsa y palpita en iguales condiciones.

Texto: Los Ayaplianos - Seramitas – Ciudad Interna
Fuente: Ser Uno

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