miércoles, 8 de enero de 2014

Conflictos globales y la Ley de Atracción

Conflictos globales, guerras de pandillas
Dondequiera que veas un grupo de cualquier tipo expresando odio o furia, estarás viendo a un grupo muy desconectado de su flujo de bienestar, y completamente fuera de armonía con su Ser expandido. Vivir con amargura y enojo es estar viviendo con un gran cúmulo de emociones negativas, y una válvula fuertemente cerrada.


Cuando las válvulas están abiertas, ninguna ley de pandilla, ningún ultimátum gubernamental ni alguna otra cosa negativa será suficientemente fuerte para poner a nadie en contra de su hermano, incluso dentro del contexto del antiquísimo conflicto de Oriente Medio.


Cuestiones morales
El aborto, la matanza de delfines, la deforestación de los bosques, la capa de ozono, los derechos de los animales, el engaño para obtener dinero a expensas de la religión, las especies en peligro, etcétera, etcétera... Si continúas prestando atención a ello, viendo sólo el horror, sintiendo las transgresiones, sobrecogido por la alarma y uniéndote a todos los demás en el síndrome de: "!Qué terrible!", simplemente estarás haciendo más grande el problema.


Si quieres cambiar algo, tienes que modificar la forma en la que estás pensando acerca de ello. Eso es todo. La razón de que todas estas cosas se estén saliendo de nuestro control, es que los medios de comunicación se enfocan en ellas con voracidad y, por tanto, también lo hacemos nosotros.

"¡Oh, cielos!" "¡Oh, Dios, no!" "¡No lo puedo creer!" "¡Qué terrible!" "¿Qué vamos a hacer?" "¿Cómo pudieron?" "¡Espantoso!" "¡impresionante!". Y cuanto más nos involucramos todos en ello, más grande se vuelve.

Estar en contra de algo no lo va a mejorar. De hecho, le empeora, porque al hacerlo estás incluyéndolo en tu vibración, fluyendo más: "¡Qué terrible!" para que se una a otras formas de pensamiento que vibran en la misma frecuencia. Si todavía piensas que para estar a favor de alguna cosa tienes que estar forzosamente en contra de otra, modifica ~ modo de pensar. En lugar de ello, ve y siente cualquier cosa que desees de la manera en que quieres que se realice. Habla de ello en esa forma, escríbelo, represéntalo, aleja tu destructivo enfoque, con tu poderosa energía destructiva, de lo que percibes como una condición negativa, y encuentra diversas maneras de abrir tu válvula cuando pienses en ello. En otras palabras, renuncia a los "no quiero" y concéntrate en tus "quiero". En el momento en que lo hagas, en el momento en que dejes de quejarte con el resto del mundo de tu incesante descontento, te convertirás en alguien que vive momentos diferentes mediante el fluir de sus más altas vibraciones.


Asesinatos en masa
Está bien, deprimámonos un poco. Genocidios, baños de sangre, holocaustos, masacres: llámalos como quieras, los humanos han estado azuzando a los humanos desde el principio de los tiempos. ¿Cesará eso alguna vez? N o, no hasta que dejemos ir nuestros sentimientos internos de persecución, los cuales cargamos como si fueran una noble tradición familiar.

Si en verdad queremos poner un alto a estos atroces eventos, debemos ser lo suficientemente sabios como para desviar nuestro enfoque de los sórdidos sucesos del pasado y voltear nuestra atención a asuntos que nos conduzcan al bienestar, en lugar de al odio. Es precisamente esa energía, ese odio y ese amargo resentimiento por las injusticias del ayer, lo que ayuda a perpetuar las sombrías matanzas de hoy en todo nuestro planeta. Obtenemos aquello en lo que nos enfocamos.

La Ley de la Atracción no escoge ni elige. Lo que asigna al individuo, asigna a un grupo, sin importar cultura, religión, raza o secta. Un enfoque negativo atrae sucesos negativos, para nosotros y para el planeta. Lo semejante atrae a lo semejante y atraemos según vibramos, no según decidimos.





Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 102 Volumén 2: Tu Cuerpo y Vida. Ley de Atracción

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