domingo, 15 de junio de 2014

Siente lo maravilloso que sería tener, hacer o ser lo que deseas [Crear Riqueza desde tú interior]

Paso Cuatro:

Sienta lo maravilloso que sería tener, hacer o ser lo que desea.

La gente no actúa por razones lógicas, sino emocionales. La emoción tiene poder. La emoción también tiene el poder de crear lo que usted desea. Encuentre dentro de su ser lo que se sentiría tener, ser o hacer lo que desea, y comenzará a manifestar lo que desea. La energía de la emoción laborará para atraerlo a lo que desea, mientras que atrae lo que desea hacia usted.


Una de las energías más potentes que usted puede experimentar es la gratitud. Sienta gratitud por cualquier cosa y usted cambia su manera de sentir. Siéntase agradecido por su vida, sus pulmones, su hogar, este escrito; no importa. Una vez que se sienta agradecido, está dentro de una energía que puede crear milagros.

Simplemente es normal para usted que tiene comida, agua y abrigo, al igual que un refrigerador, una televisión, un radio, acceso a Internet y quizás una computadora. Para millones de personas no. Sepa que es bendecido con una gran abundancia en este mismo momento, sienta gratitud por esto, y así atraerá aún más abundancia.

Mi amigo Jonathan Morningstar una vez se curó a sí mismo de una terrible enfermedad con una simple oración de gratitud de un solo renglón.  Jonathan tenía pulmonía doble. Parecía que nada le ayudaba. Luego se sintió inspirado a escribir una oración simple pero potente, que repitió cada hora, la grabó y la escuchaba, y la escribió en letreritos que ponía por toda su casa. Él convirtió esta oración simple en parte de su mismo ser.

Y en menos de veinticuatro horas, Jonathan fue sanado.

¿Cuál fue la sencilla oración que usó? “Gracias Dios por todas las bendiciones que tengo y por todas las bendiciones que estoy recibiendo.” 

No soy científico ni pretendo poder explicar cómo funciona esto. De alguna manera su energía envía señales que atrae más de lo mismo que está enviando. Como el niño que subconscientemente dice que es una víctima, usted envía señales que atraen lo mismo que está enviando.

Cambie sus señales y cambiará sus resultados. Cambie su energía y cambiará lo que experimenta. “La energía que usted emite son los resultados que obtiene.” Repito, la gratitud puede cambiar todo. Simplemente comience a sentir verdadera gratitud por lo que tiene. Mire sus manos, o este libro, o su mascota, cualquier cosa que le provoque amor y gratitud. Permanezca en este sentimiento.

Esta es la energía que le ayudará a manifestar lo que desea. Otra energía que usted puede experimentar es la energía que proviene de imaginar lo que se sentiría tener, ser o hacer lo que desea. Esto puede ser divertido. Imagínese qué bueno sería tener lo que quiere, ser lo que desea o hacer lo que sueña. Sienta los sentimientos electrizantes que provienen de estas imágenes. Estos sentimientos crean la vida que desea. Pueden manifestarlo a su favor. De alguna manera esos sentimientos le guían y le dirigen a hacer las cosas que realizarán estos eventos.

En cuanto a todo acto de iniciativa hay una verdad fundamental, cuya ignorancia aniquila un sinnúmero de ideas e innumerables planes y el momento en que uno se compromete a sí mismo, entonces la providencia se mueve también.  Muchas cosas ocurren para ayudar a uno que de otra manera nunca hubiesen ocurrido.

Un manantial de eventos proviene de la decisión, procurando en favor de uno toda clase de incidentes, uniones y ayuda material inesperados que ningún hombre hubiese soñado que llegarían en su camino. 

Todo lo que puedas hacer o soñar hacer, ¡comiénzalo!

La audacia tiene genio, poder y magia en ella.

El universo es como la cámara de películas. Piensa algo y siente algo, y el universo lo grabará y lo proyectará, esa es la semejanza cuando usted sabe lo que desea, lo único que tiene que hacer es pensarlo y sentirlo. Eso es todo. El universo---el espíritu de todo lo que existe--- grabará su señal y la proyectará.

Repito, lo que usted comprende en el mundo interno crea lo que experimenta en la realidad externa. Douglas y yo estábamos almorzando en un buen restaurante chino un día cuando advertí que casi no había clientes en el lugar. Los dueños parecían preocupados.

Estaban en bola alrededor de la caja registradora hablando. Generalmente ellos vienen a nosotros, sonríen, platican y nos tratan como reyes. Era evidente que algo andaba mal.
Le mencioné esto a Douglas, diciendo “Parece que les preocupa el dinero.”

Douglas contestó, “Por eso están preocupados.” Para el mundo externo, eso no tiene sentido.” “Pero es la verdad,” explicó Douglas. “Su preocupación por el dinero era algo que ya estaba dentro de ellos que se manifestó. Ahora lo ven en su mundo exterior. Han manifestado su creencia.”

Luego prosiguió a decirme acerca de un hombre con el que trabajó que tenía un restaurante indio que estaba fracasando. La clientela estaba por los suelos. Él fue a una sesión con Douglas y se dio cuenta que lo que menos quería era administrar un restaurante. Una vez que tenía claridad, se deshizo del restaurante y lo vendió. Como resultado, los clientes empezaron a acudir bajo la nueva gerencia.

“Una vez que te encargas del interior, mostrarás los resultados en el exterior,” dijo Douglas. “Cuando entiendes la lección, no necesitas las experiencias.” Una vez una compañía me contrató para ayudarles a promover uno de sus seminarios en Dallas. Les dije lo que deberían hacer y luego me enojé cuando vi que hicieron todo lo contrario. Estaban echando a perder su propio éxito.

Hablé con Douglas al respecto. Él me preguntó qué recibiría. En otras palabras, ¿Cuál sería mi beneficio? Suponiendo que una parte de mí mismo creó que la compañía hiciera todo al revés, ¿cómo me beneficiaría? Lo pensé por un momento y tenía la respuesta.

“Su error remueve de mi persona toda presión del éxito,” dije. “Me contrataron para ayudarles a hacer del seminario todo un éxito. No estaba seguro de poder lograrlo. Pero al no hacerme caso casi han garantizado el fracaso del seminario. Cuando fracase, puedo señalarles a ellos con el dedo y decir, ‘En su culpa, no la mía’.”

Volvemos al mismo asunto de que lo que estamos haciendo y sintiendo por dentro tiene mucho que ver con lo que experimentamos. No importa en qué situación se encuentre, cierta parte de su ser ayudó a crearla.

Conéctese a ella, deje ir las creencias y la energía vieja, y proseguirá a crear lo que le serviría mejor y le traerá más gozo. Una de las mejores maneras de hacer esto es enfocarse en lo que desea, en cómo se sentiría tenerlo, serlo o hacerlo.

Una técnica maravillosa para ayudarle en esta área se llama “el guión.”

Sólo imagínese que ya tiene en lo que desea y escriba una escena que lo describa. Descríbala con tal detalle que pueda sentirlo. Imagínese que es un director películas y escriba un guión de lo que quiere experimentar. Sumérjase verdaderamente en lo que escribe. Siéntalo. Nótelo.  Experiméntelo.

Tengo un cuaderno lleno de guiones. Cada uno que he escrito se ha vuelto realidad. Le repito, cuando lo piensa y cuando lo siente, se hace realidad.

Vale la pena mencionar en este momento que sus tarjetas de presentación, membrete, volantes, cartas de venta y anuncios todo lo que produce o contrata a alguien para producir a fin de promover su negocio lleva presente su energía.

Recuerde algún volante o carta que recibió en su correo.  Tan pronto como lo vio, tuvo un sentir acerca del servicio. Quizá tuvo un sentir instantáneo que decía “esto parece interesante” o momento instantáneo que le dijo “a la basura”.

No estoy hablando solamente de la apariencia, aunque tal vez tuvo algo que ver. Cuando usted o alguien que contrata crea un documento de promoción, pone sus pensamientos y sentimientos en lo que crean. La gente no tiene que ser telepática para percibir esta vibra. Si subconscientemente usted no cree en su producto o promoción. La gente lo sentirá. Y no tendrá clientes.

Repito, los sentimientos traen milagros. Cuando sabe lo que quiere, y tiene claridad al respecto, y puede sentir la energía de lo que quiere, comenzará a atraerlo hacia usted.

Y cuando siente esta energía claramente, creará documentos de promoción que lo conlleven. He aquí un ejemplo de lo que quiero decir:

Cuando escribí una carta de ventas para un producto de software que me encantaba, recibí resultados increíbles. La gente leyó la carta y sintió mi sinceridad y los beneficios del producto. Como resultado, más del seis por ciento de ellos envió cheques. Y en el ámbito de mercado por correo directo, eso es excelente.

Pero cuando escribí una carta de ventas para ofrecer un servicio en el que no creía, casi no recibí respuestas. ¿Por qué? El mismo escritor creó ambas cartas. Pero mi falta de creencia en el segundo producto fue presentada a la gente y ellos percibieron mi vibra y “simplemente sabían” que mejor no lo debían ordenar.

Otro ejemplo es el volante que recibí para asistir a un taller en Seattle. Lo único que vi fue una fotocopia oscura del volante original. Así que no fui impresionado por colores brillantes, letras hermosas, copia inteligente o gráficas increíbles. Pero algo acerca del volante me dijo “inscríbete para este evento”. Así lo hice. Cuando hablé con otras personas en el seminario, todas dijeron que tuvieron el mismo sentir. Muchos agregaron, “la verdad no sé ni por qué estoy aquí. Vi el volante y sabía que debía  estar aquí.” La gente que organizó el seminario tenía claridad acerca de lo que querían. Esta confianza apareció en sus folletos. Y la gente vino.  Contraste esto con la compañía con la cual trabajé una vez, que quería tener un seminario acerca de mercadotecnia en Internet. Esta compañía sólo buscaba ganancias. No había afecto en su negocio ni un deseo sincero de servir a la gente. Esa actitud salió en sus folletos. Cuando organizaron el evento, esperaban que más de doscientas personas asistieran. Sólo veinte se presentaron.

Un día estaba cenando con Jerry y Esther Hicks y un amigo. Estábamos hablando de mercadotecnia en general y de los anuncios en particular. Mi amigo dijo: “La última vez que pusimos un anuncio en una revista,” comenzó Jerry, “recibimos tantas respuestas que no pudimos atenderlas todas. Tuve que cancelar el anuncio hasta que pudiéramos contratar más personal.”

“No importa lo que pongas en el anuncio,” agregó Esther. “La gente percibe tú energía de quién eres y lo que ofreces y toma una decisión basada en ese sentir.” Jerry y Esther me han contratado para escribir sus anuncios antes porque saben que yo creo en su trabajo. Si yo no creyera en ellos, los anuncios que yo creo para ellos lo demostrarían. Y si ellos no creyeran en su trabajo, la persona que ellos contratan para escribir sus anuncios revelaría esa actitud.

Mi amiga Sandra Zimmer, quien está a cargo del Centro de Expresión Personal en Houston, también conoce el poder de la mercadotecnia con espiritualidad.  Sandra infunde conscientemente sus anuncios con energía. Sandra verdaderamente medita sobre su anuncio, enviando su energía dentro del anuncio. Como resultado, sus anuncios tienen una calidad magnética. Una vez me dijo que la gente guarda sus anuncios hasta por siete años.  Sé que había visto los anuncios de Sandra por muchos años, antes de conocerla en persona. Aunque sus anuncios no se veían diferentes, se sentían diferentes. Simplemente había algo acerca de sus anuncios que los hacía memorables. Ese algo era la propia energía de Sandra. “Es importante anunciarse,” me dijo Sandra una vez. “Pero lo que hace funcionar a los anuncios es la energía que les pones. Verdaderamente es la ley de atracción.”

Repito, su persona interna crea los resultados externos.

Aun sus artículos de promoción, sus escritos, su curriculum, llevan su energía. Esté claro, sienta la energía de lo que quiere hacer, ser o tener, e irá naturalmente en la dirección de manifestar lo que desea.

En el cuerpo humano, abrimos nuestras semillas del deseo con el calor de la emoción. Siempre que siente amor o temor, dos emociones muy fuertes, está subiendo el calor.



Y ese calor llega a su mente interna y abre las semillas, la imagen de lo que desea y eso se logra mediante el sentimiento.

El punto de este paso es que debe sentir con gozo la energía de lo que desea hacer, ser o tener. Como escribió Joseph Murphy en su librito, Cómo atraer dinero, “el sentimiento de las riquezas produce riquezas.”

Sienta el gozo de tener lo que desea--- siéntalo en este mismo momento---y comenzará a atraerlo hacia usted y a usted hacia éste. “Todo el proceso de riquezas mentales, espirituales y materiales se puede resumir en una sola palabra: gratitud.” 

Continuará... 

 Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 188 Volumén 2: Crear Riqueza Desde Tú Interior


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