viernes, 31 de octubre de 2014

¿Qué es la Realidad?

“El que teme sufrir sufre de temor”
Máxima China


Sería recomendable haber leído previamente el capítulo anterior para mejor comprensión..


Observen esta afirmación que es de tipo científico: “Una interpretación puede ser engañosa más nunca puede serlo la realidad de un resultado”.


Por eso estamos diciendo que la Aceptología es una ciencia. Que la Aceptología no es una creencia.


Imagínense que entran a una habitación y el foco, en vez de estar enroscado en el soquet, está en el suelo, roto. ¿Usted en qué puede engañarse y en qué no, ante ese evento específico?  Puede engañarse en cuanto a la interpretación que haga de la razón por la cual el foco se rompió... “Estaba medio mal enroscado y por la vibración se cayó... Alguien lo desenroscó y lo botó al suelo porque quería que hubiera oscuridad...“Todas esas interpretaciones pueden ser engañosas porque yo lo único que vio fue el foco roto y eso es un hecho. Eso es lo que no puede ser engañoso...


A nivel personal, ¿usted siente que el sufrimiento es real ante ciertas cosas? ¿Se ha hecho la pregunta de por qué sufrimos ante ciertas cosas?


Por ejemplo, a unos padres se les ha muerto un hijo pequeño. Entonces tienen un sufrimiento muy grande. ¿Qué es lo que no aceptan? “... Pero si es que era un niño de diez años y tenía toda la vida por delante... Apenas estaba empezando... Que se muera alguien de noventa y cinco años es normal; ya había completado su vida, ¡pero el niño tenia diez años apenas!” ¿Qué es lo que no se acepta?  Y como no se acepta, ¿cuál es el resultado?


Otro sería: alguien perdió dinero en un negocio. O se le rompió una relación. O se enfermó de alguna cosa. O un accidente... El sufrimiento ante eso no tiene sino una causa: lo que la persona no puede aceptar.


Ya cuando entramos a niveles de sabiduría y de maestría, entonces podemos comprender algo... A una persona le puede faltar una pierna sin que ello sea un obstáculo para que sea feliz, mientras que otra persona puede aparentemente tener todo y no ser capaz de ser feliz. La felicidad no depende de lo que está pasando afuera, sino de la forma como yo observo, tomo y evalúo las situaciones. En verlas como oportunidades y no como problemas. Entonces, como sufrir es una realidad humana, es igualmente real la causa por la cual sufrimos: ¡por lo que no somos capaces de aceptar!


Si alguien acepta todo, no sufre con nada. Si alguien “se le murió”, acepta que la muerte no existe como tal, que sólo hay cambios de estados. Si alguien pierde algo, es porque no lo necesita o necesita la experiencia que se origina al perder eso, como un aprendizaje para su espíritu. Si hay algo que a mí me impida ser feliz, lo voy a encontrar dentro de mí y no afuera.   Los Maestros dicen esto: “Todas las personas tienen lo necesario para ser felices...”  -sin excepción, todas– “... muy pocas personas saben ser felices con lo que tienen”. 


Podemos ver personas que aparentemente tienen abundancia de cantidad de cosas y no son felices, no saben ser felices con eso. De pronto hay otros que tienen menos abundancia y quizás tienen un poco más de felicidad. Pero, ciento por ciento feliz, sólo aquel que tiene sabiduría. Y no tiene nada que ver con lo que tiene, sino con la valoración que hace de lo que tiene.


Preguntas:


1. ¿Qué es la realidad?


2. ¿Es cambiable la realidad?


3. ¿Dónde puedes reconocer la realidad?


4. ¿Cómo puedes diferenciar lo real de lo imaginario?


1. La realidad es el lugar presente que puede medirse y donde yo puedo actuar: los hechos y sucesos que están frente a mí.

La realidad no es ni buena ni mala, es neutra.


La realidad externa es neutra. La realidad interna, si la miro desde amor, tiene una dualidad: es una realidad de sufrimiento o es una realidad de satisfacción. Suponemos que lo que está afuera es lo que tiene dualidad, mas no es así. Lo que tiene dualidad es lo que yo tengo adentro.


Aquí viene la afirmación científica. La interpretación que yo hago de la realidad puede ser engañosa; por lo general lo es, a menos que la mire desde sabiduría. Pero la realidad como tal, no es engañosa; es un resultado verificable, está presente; no es bueno ni malo, es neutro.  ¿Qué es bueno o malo? La interpretación mental que yo hago de un hecho cualquiera puede ser buena o mala; por eso es engañosa. Pero el hecho es concreto; no es ni bueno ni malo, es real.

2. La realidad no es cambiable.


Cambia la interpretación mas no ella en sí misma.


Lo que podemos es generar una nueva realidad, haciendo un cambio interno. Mientras no haga un cambio interno, la realidad que se me presenta será la misma.


Si yo siempre sigo el mismo método, siempre obtengo el mismo resultado. Si yo cambio de método, obtengo otro resultado. No fue que cambie el hecho anterior y sin embargo, obtuve un resultado nuevo... Por eso es que nosotros podremos vivir en un mundo nuevo, podremos tener una realidad nueva, pero no porque cambie la que está presente sino porque genero una realidad nueva.


Un hecho en el campo físico de las tres dimensiones no es cambiable; es totalmente cambiable sí, la interpretación mental que yo haga de ese hecho. Si mi interpretación del hecho me trae sufrimiento, ¿qué tipo de interpretación hice?... Una que hice desde la ignorancia; desde la falsedad de mis conceptos. Si la interpretación del hecho me deja paz en mi interior, o me trae armonía y satisfacción, hice una interpretación verdadera del hecho...


Por supuesto que usted se preguntará, “¿Cómo hago para hacer una interpretación que me traiga paz ante un hecho de violencia?”, por ejemplo. Ahí es donde se necesita sabiduría. Si no tengo sabiduría no puedo hacer la interpretación verdadera; entonces hago la falsa. Mientras haga la interpretación falsa, el resultado en mi mente será un sufrimiento, una frustración... un rechazo. Y todo eso va a producir un descenso de mi energía vital, y el descenso de la energía vital me va a llevar a una zona oscura mental que la llamamos depresiva y ésta, me lleva a un estado de incapacidad de actuar frente a la vida... Y todo eso es el resultado de no haber aceptado la realidad desde comprensión.


En la medida que avancemos en este tema, vamos a tener herramientas para ver la realidad como algo neutro, sin importar cuál o cómo sea la realidad.


Si yo llego a cometer el error de creer que la realidad es cambiable, lucharé para modificar lo que sucede afuera. Si comprendo que la realidad no es cambiable, pero sí puedo generar una nueva realidad si trabajo por modificar lo que está adentro. ¿Se dan cuenta la diferencia tan grande que hay ahí, entre los dos aspectos?  ¡Es gigantesca!


De una realidad a una nueva realidad puede haber una fracción de segundo como puede haber miles de años; ahí el tiempo no importa. Lo importante es que comprendamos que cada uno de nosotros vive inmerso en una realidad correspondiente con sus estados mentales. En la medida en que yo cambio mis estados mentales internos, las realidades que la vida va a ofrecerme son nuevas porque yo cambio la correspondencia interna con la externa.


Por ejemplo, cuando botamos la basura y la llevan a los botaderos... Todo eso que esta ahí, es correspondiente con la basura. Esa es la realidad de la basura, pero si a alguien se le fue un diamante dentro de la basura por error, el diamante no corresponde en ese lugar y bastará con que alguien lo vea, para que cambie instantáneamente de lugar.


Esto es lo mismo que pasa internamente, cuando yo reconozco mis valores -el diamante interior. Ya no correspondo con vivir dentro de la basura, para poner un ejemplo dramático... Pero yo no cambié la basura, ella siguió allá. Al reconocer un valor interno, me ubiqué en un lugar correspondiente con el valor correspondiente al que reconocí. Mientras yo no reconozco mis valores sino mis limitaciones vivo en una realidad correspondiente con las limitaciones que yo expreso, manifiesto y mantengo en mi mente. El día que yo cambie eso cambian todos mis entornos; mi realidad cambia, genero una nueva realidad, no cambia la de afuera. Generé una nueva, interna. Siempre será nueva, así haya pasado una fracción de segundo; será otra. La anterior sigue existiendo. Alguien dice, “Yo cambié la realidad porque ahora yo ya no sufro con nada de lo que pasa”. Él sí, pero las demás personas no, y siguen sufriendo. “¡Yo ya no necesito tal cosa!” Tú, pero los demás sí. Ahí viene la aceptación.


Me gustaría que pensáramos en algo. Hay una palabra que no existe para los Maestros ni existe para Dios, sólo existe para nosotros. Me gustaría que la fuéramos cambiando por otra: la palabra IMPOSIBLE no existe en la mente de un maestro, mucho menos en Dios. Es preferible utilizar esta expresión: “Aún no sé cómo puede hacerse”. No es que sea imposible... Es que yo no sé cómo hacerlo, aún.


Si yo le dijera a Usted en estos momentos, “¿Se puede resucitar un muerto?”, de pronto a nivel científico usted podría contestar: “Depende. Si es una persona que acaba de morir y no han pasado más de cinco minutos, de pronto lo podamos resucitar si el daño no es irreversible”. Pero si yo le dijera, “¿Se puede resucitar un muerto que murió hace tres años?”... 


Por el hecho de que no sé cómo se hace, yo lo voy determinando como imposible... Ya me equivoque... Una cosa es que yo diga: “Yo no sé cómo resucitar un muerto ¡y menos si hace tres años murió! Yo no sé... “, que es diferente a que yo diga, “Eso es imposible”. No es imposible... Les aseguro que los Maestros resucitan un muerto, así lleve muerto 20 años o 100. No sabemos cómo hacerlo, pero sabemos que puede hacerse... Lo que no sabemos son las conexiones porque no corresponde con nosotros. Más o menos lo hacen de esta manera: en el universo quedan copias de registros de archivos de todo cuanto sucede. Entonces un Maestro puede tomar esos registros y copiar una estructura genética, puede volver a copiar una estructura de personalidad, puede volver a traer un espíritu correspondiente y te arma otra vez una persona que ya no existe, y la pone aquí igualita. Para un maestro no existe la palabra imposible. Aun cuando no sabemos cómo, me gustaría que la borraran de su vocabulario y dijéramos, “Aún no sé cómo se hace”.


Para poderme desplazar como ser universal necesito sabiduría porque si no, yo soy un “peligro” en el universo.


Los cuerpos están constituidos de dos elementos eternos en el universo: partículas elementales e información para organizarlas. Por lo tanto  no necesito tener un ropero, lo único que necesito es la información, porque las partículas elementales existen en el universo entero.


Vamos nuevamente a la segunda pregunta a ver si nos quedó clara:


Mientras yo crea que puedo cambiar la realidad no acepto el orden del universo y mientras yo no acepte el orden del universo, lucho contra el orden perfecto y encuentro toda clase de obstáculos en mi vida que se manifiestan como lo que llamamos “problemas”.


Problemas de cualquiera de estos cuatro niveles: (los problemas del ser humano no son sino cuatro, fíjense que son poquitos)


De relaciones humanas en todos los niveles, porque no sabemos respetar, compartir e integrarnos.


Problemas de salud porque no sabemos como mantener nuestro cuerpo totalmente sano. No sabemos manejar ni aceptar nuestro cuerpo Físico.


Problemas económicos porque no aceptamos el destino de las personas y queremos interferir.


Y problemas de ubicación, porque no soy capaz de adaptarme al lugar donde me corresponde. Personas que no se adaptan en su hogar, en su trabajo, en su región, en su país... no se adaptan en su planeta. No se adaptan en ningún lugar.


¿Por qué tenemos problemas los seres humanos? ¿Por qué las cuatro clases de problemas?  No tienen sino un sólo origen: No acepto el Orden Perfecto del Universo, la Voluntad del Padre.

Yo tengo un orden mental diferente al del Universo; trato de acomodar al universo a mi orden mental en lugar de acomodar mi orden mental al del universo: la voluntad del hombre.


¿Usted cree que se cumple, la voluntad del hombre o la Voluntad del Padre? La voluntad del hombre no se cumple nunca y a menos que tú pongas tu voluntad humana en el orden de la Voluntad del Padre, lo único que encontrarás a tu paso serán los cuatro problemas, los conflictos de relaciones que se vuelven guerras, violencia... todo lo que estamos viendo; y todos los demás problemas que se origina de ello.


¿Cómo se soluciona eso? ¿Cómo cambio de realidad?


Por ejemplo, una persona vive en un lugar donde hay mucha agresión y la persona decide cambiar de realidad -no cambiar la realidad-, entonces dice, “Yo no voy a responder a la violencia con violencia, ni a la agresión con agresión. Yo voy a responder a la violencia con amor y voy a responder a la agresión con sabiduría; y voy a respetar a todas las personas como son, en la experiencia que viven”. ¿Qué hizo la persona?... Un cambio interior. En ese momento, ella se hace correspondiente con un lugar donde sí hay paz, donde sí hay respeto, donde sí hay sabiduría y cambia de lugar -no cambia el lugar. La realidad anterior sigue existiendo pero no para él. Él hizo un cambio interior y generó una nueva correspondencia. Lo único que cambió estaba dentro de él. Esa es la ciencia de la Aceptología.


No sabemos comunicarnos. En la medida en que vamos aprendiendo a comunicarnos, vamos a evitar ciertos términos como: Imposible, Fantasía, Culpables o Sufrimientos. Todos van a ir saliendo, y lo vamos a modificar... El principal término que me gustaría que pudiéramos eliminar de nuestro léxico es el Bien y el Mal En el Universo no sucede nada bueno o malo; todo lo que sucede es necesario.  Todas las personas hacen siempre lo mejor que pueden y dicen lo mejor que saben. Podemos equivocarnos, pero hacemos lo mejor. Vamos a utilizar un nuevo lenguaje.

Continuará...

Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima

Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 276 Volumén 2:¿Qué es la Realidad?

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