viernes, 21 de marzo de 2014

El poder de las afirmaciones para lograr todo lo que deseas, parte II


NO ACTÚE Y NADA CAMBIARÁ.

Repetir sus afirmaciones es lo mejor que puede hacer. Lo que se repite entra en su subconsciente de la mejor forma posible. Cuando usted tiene un pensamiento, es como si lanzara una pelota a rodar. Si sólo tiene ese pensamiento una vez, la pelota se parará inmediatamente.

Nada llegará a materializarse con un solo pensamiento porque la energía activada habrá sido insuficiente. Sin embargo, si repite un mismo pensamiento de forma regular, la pelota continuará rodando y cobrara fuerza. Los resultados en su vida real llegarán mucho antes.
¿Qué cree usted que ocurriría si hiciera una afirmación una sola vez y no volviera a repetirla nunca más? ¿Cree que daría resultado? Repita una misma afirmación numerosas veces y su subconsciente le proporcionará resultados sobrecogedores. Mediante la repetición, la imagen quedará convenientemente implantada.

LA REPETICIÓN DE UNA AFIRMACIÓN ES EL MODO MÁS EFICAZ CONOCIDO PARA CONSEGUIR INTRODUCIR UNA IMAGEN A NIVEL DEL SUBCONSCIENTE

La primera vez que usted pronuncia una afirmación, en su mente consciente salta una alarma. Su mente racional sabe que lo que usted está diciendo no es verdad, y le informa adecuadamente. Si pronuncia la afirmación una sola vez, la parte consciente de su mente actúa, y se acaba el asunto.

En este caso, esa parte consciente de su mente tiene el control. Pero, si se repite la afirmación, usted tendrá el control. Así, la imagen se escabulle de su mente consciente y se introduce en su subconsciente. La repetición deja sin argumentos a su mente consciente.

Puede ver como se produce un diálogo interior escribiendo repetidas veces durante un tiempo una de sus afirmaciones y escuchando cuidadosamente sus silenciosas respuestas mentales. Ese diálogo probablemente sea algo parecido a lo que sigue:

AFIRMACIÓN /  RESPUESTA MENTAL

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Venga hombre!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡No seas ridículo!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¿A quien quieres engañar?
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Tonterías! ¡Vaya cuento!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Déjate de fantasías!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¿Ves ese cubo de basura? ¡Eso es lo que tienes!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Esta basura no funcionará.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Me siento ridículo haciendo esto.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
No conseguiré nada. Esto no puede ser verdad.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Seguro que no vale para nada!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Que idiota hay que ser... para tragarse esta tontería!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Vaya imbecilidad!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Qué tonto soy!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Hacer esto es una estupidez!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Bueno, por lo menos no me hará daño
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
No me lo pensaré más...
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Sea como sea, con esto conseguiré un coche
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Qué locura! ¡Esto es de locos!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Pero no está tan mal
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Al fin de cuenta me sirve de consuelo...
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Supongo que no estará tan mal.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Es verdaderamente divertido.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Ojalá pudiera creerme todo esto.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Seguro que estaría bien sÍ funcionara.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Un flamante 840¡
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
“Techo solar” tapicería de cuero...
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Venga tío! ¡Qué tontería!
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Tengo tantas posibilidades...
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
...de conseguir un BMW nuevo...
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
...como de...
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Pero, estaría bien.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Se lo enseñaría a Julián...
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Se quedaría alucinado.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Todavía no es posible.
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Pero quizás algún día
Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.


“Humm" ¿porque no?

Poco a poco, sus respuestas mentales se van suavizando. El cambio es lento, y puede que necesite, de algún tiempo para darse cuenta. No obstante, extrañamente sé ira situando a favor de la afirmación. Sus diálogos interiores van cambiando gradualmente.

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.

Cueste o que cueste...

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
No puedo esperar más.

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Seguro que tiene que ser increíble.

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Casi lo puedo ver!

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Lo conseguiré.

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Sé que lo haré.

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Interior rojo y negro...

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
Vamos bonito...

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡No tardaré en tenerte!

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.
¡Voy a por ti, preciosidad!

Yo, Juan, tengo un BMW 840 rojo.

Sea persistente. Con el tiempo, sus respuestas mentales pasarán a la parte positiva, especialmente si su meta se va acercando. Cuándo por fin consiga esa meta, ¡cuidado! Su actitud será imparable. En ese momento, deberá eliminar de su lista la afirmación.

¿Cuánto se tarda en ver los resultados? No mucho. En treinta días o quizás menos, debería empezar a observar que algo está pasando. Cuando llegue ese momento, se sentirá mucho más optimista sobre las predicciones de éxito. Mediante la repetición, su subconsciente llegará a creer lo que usted diga. Que sea verdadero o falso es irrelevante. Incluso si lo que usted diga es falso en un principio, cuando su mente altere la realidad, ¡se convertirá en verdadero! Si usted repite una mentira absoluta muchas, muchas veces, ocurrirán dos cosas:

Primero, su mente aceptará esa mentira como algo totalmente verdadero, y segundo, la realidad cambiará tanto, que lo que una vez fue falso, se convertirá en verdadero.
Con el tiempo, su afirmación dejará de ser falsa, y será totalmente verdadera.

Aunque la repetición es importante, no escriba sus afirmaciones hasta el punto de quedar exhausto. No se lleve horas repitiendo. Un maratón que desgaste su energía será contraproducente. Lo único que debe hacer es seguir un programa moderado, aunque consistente, tal y como hasta ahora he ido sugiriendo.

Comprométase al 100%

Haga sus afirmaciones todos los días. Esto es obligatorio. No cabe discusión. No empiece a saltarse días y piense que no se va a notar. Su subconsciente se percatará.

Aunque le resulte difícil hacerlas algún día, hágalas como sea. Perderse un solo día le puede acarrear consecuencias; Perderse más de un día hará que el método fracase. No hay lugar para el descuido. No se salte ni un solo día; el efecto negativo puede ser muy grande.

Un esfuerzo parcial no tendrá valor. Si pretende llevar a cabo este plan a medias, más vale que lo olvide en este preciso instante. No desperdicie su tiempo. Se debe comprometer con el método al cien por cien. Decida hacerlo, y cumpla cada día. Hágase un juramento solemne a sí mismo de que va a prestarle una atención máxima.

La combinación de lectura y escritura (es decir, enfocado hacia movimientos corporales), bien aplicadas y de forma diaria, implantarán en su mente las imágenes que necesite de un modo eficaz. Siga el método con constancia, y no le fallará.

He diseñado una tabla de control para usted. Es la misma tabla que yo mismo utilicé. Tómese la libertad de alargarla y reproducirla para su uso propio. Esta tabla le ayudará a ceñirse a unos horarios y seguir el programa. También le ayudará a no olvidarse de ninguno de los tres pasos diariamente. Guarde su tabla en un sitio fácilmente accesible y, que esté a la vista. Clávela con una tachuela a la pared, póngala cerca de su cama, o en cualquier sitio donde la vea. Tenga un lápiz o bolígrafo cerca de la tabla. A la hora de utilizar la tabla, vaya marcando cada casilla que vaya cumpliendo. En la segunda columna, puede incluir una anotación indicando la afirmación que ha escrito ese día y cuantas veces la ha escrito. El objetivo es marcar las tres columnas de cada día, todos los días del mes.

El espacio en el pie de página está reservado para comentarios generales del mes. Ancle cualquier resultado que vaya experimentando, incluyendo las mejoras y eventos positivos que hayan dado ese mes. También puede incluir un comentario con sus impresiones personales sobre el progreso de cada mes. Si necesita más espacio, escriba detrás. Por favor, imprima su Tabla de acción personal y úsela con un total compromiso...

TABLA DE ACCION PERSONAL
Nombre:
Mes:
Año:
ACTIVIDADES DIARIAS
PRIMERO: Lectura matinal y visualización.
SEGUNDO: Escritura (una sola afirmación)
TERCERO: Lectura nocturna y visualización.
Día
PRIMERO
SEGUNDO
TERCERO
COMENTARIOS

Al final de cada mes, examine su comportamiento. ¿Están todas las casillas marcadas? Si es así, felicítese. Si no, dése una buena reprimenda. Si hay una cantidad apreciable de casillas en blanco, no debe desmoralizarse y abandonar.

Propóngase hacer lo mejor el mes siguiente. Si de verdad no pudo cumplir el programa estrictamente, no se torture. Hágalo lo mejor que pueda cada mes y no se preocupe. Pero recuerde, con una sola vez que falle, los resultados se resentirán. Por esta razón, un compromiso total es esencial. Vaya guardando sus tablas mensuales. Sus propios comentarios le podrán servir con posterioridad. Además, si guarda las tablas, irá teniendo un resumen de lo que ha ido ocurriendo en su vida.

Fortalecer las Afirmaciones

Seguidamente le muestro tres formas de utilizar sus afirmaciones. Aunque no es necesario obligatoriamente llevar a cabo esas técnicas, pueden ser entretenidas y ayudarle en su propósito. Puede realizar las tres o ninguna, ocasionalmente o nunca, si así lo prefiere. Usted decide si quiere añadirlas y cuándo añadirlas a su programa.

(1) Póngase delante de un espejo mientras pronuncia sus afirmaciones. 

Mírese fijamente a los ojos y pronúncielas claramente. Esta energía enfoca y dirige la energía generada por sus imágenes al subconsciente.

(2) Grabe sus afirmaciones en una cinta de cassette y reprodúzcalas. 

(Un cassette auto reversible sería ideal) Primero repita sus afirmaciones las veces que haga falta hasta llenar la cinta. Luego, rebobine la cinta y óigala. Póngaselas en el coche en el camino al trabajo. También en el walkman mientras hace jogging. Óigalas en casa, tumbado en la cama. Si se duerme mientras las está oyendo, el poder de autosugestión continúa durante su sueño. Mucha gente encuentra esta técnica eficaz, a la vez que relajante. 

(3) Escriba unas pocas afirmaciones en fichas y llévelas durante todo el día.

Cada vez que se sienta estresado o molesto, saque una de las fichas y léala unas cuantas veces. Esta técnica sirve a dos propósitos: refuerza la afirmación, e inmediatamente le deja calmado y centrado.

Una vez conocí a una mujer que estaba enfadada y molesta casi todo el tiempo. Le echaba la culpa a su trabajo. Su jefe era un hombre irrazonable, que no le pasaba una. El estrés que sentía no cesaba ni al llegar a casa por la noche. No descansaba por las noches, e incluso entonces se sentía enfadada. Su relación con su hijo menor empezó a deteriorarse.  Todo se le estaba derrumbando. Sentía que su vida se le iba por un sumidero. Un día, empezó a llevar una afirmación en una ficha, a cada sitio que iba. Cuando en el trabajo tenía un momento de tensión, se metía en el servicio; cogía la ficha y se repetía una y otra vez la afirmación. Esa afirmación no tenía ninguna relación con el trabajo; se refería a una pieza de anticuario (un mueble) que deseaba tener.

Cuando la mujer hacía esto, se sentía mejor. Conseguía dibujar una sonrisa en su rostro, por muy ridícula que le pareciera esta técnica. Unos meses más tarde, se encontraba relajada y contenta. Al leer la afirmación pudo recuperar la confianza en sí misma. Cuando volvía a la oficina, se le veía un verdadero aire de auto confianza. Sus compañeros observaron el cambio claramente. En unas semanas, su perspectiva de la vida había cambiado. Para entonces ya había dejado de sentirse irritada fuera del trabajo; ahora los problemas se quedaban en la oficina. Disfrutaba de cada momento que estaba en casa, y los problemas con su hijo desaparecieron. Todo esto, asómbrese, lo consiguió utilizando una afirmación que ni siquiera tenia ninguna relación con el problema específico. Ahora, poco después de un año, esta mujer tiene un negocio propio que, por cierto, no va nada mal; su hijo y ella se llevan a las mil maravillas; y su casa está llena de muebles de anticuario.

PERMANEZCA EN SILENCIO...

Le recomiendo que no le diga a nadie el contenido de sus afirmaciones. Este consejo le puede parecer demasiado duro, pero le aseguro que tiene su porqué. La razón de este silencio no es crear misterio o suspenso. La única razón es que así todo funcionará mejor. No es obligatorio mantener silencio - puede compartir su plan con su esposa o con todo el mundo si quiere - pero aquellos que han guardado silencio, han conseguido un número mayor de éxitos. Mi consejo es que no le diga a nadie el contenido de su nuevo programa, ni siquiera que tiene un nuevo programa. El silencio es especialmente importante al principio. Su actitud al comienzo es especialmente vulnerable, al no haber empezado a ver los resultados que luego llegarán. La mayoría de la gente, cuando oye hablar de nuestro programa, hace algún comentario crítico. Su intención es buena; lo único, es que no saben el efecto negativo que están causando. No es que sea gente maliciosa. Con casi toda seguridad, estarán intentando ayudarle sinceramente. Quizás sólo estén hablando por hablar. Pero uno de esos comentarios negativos puede afectarle y bajar su motivación. Por ejemplo:

«Suena como uno de esos comecocos que hablan de positividad y demás»
«No parece muy lógico»
«Me parece demasiado extraño... pero, tú verás»
«Humm, ¿de verdad que está haciendo eso?»
«Mi tía intentó una vez seguir un método de estos y no le funcionó. »(Quizá sea demasiado para tu "vida")

Incluso comentarios tan inocentes como estos, pueden tener efectos devastadores en su entusiasmo. Son comentarios usuales, pero terribles. Cuando uno empieza con este método, aún no está convencido de que vaya a funcionar. Quizás sólo esté Probando para ver qué pasa. Un comentario indocumentado es lo peor que en ese momento puede uno oír. Sea cual sea el nivel de determinación inicial que usted tenga, él más ligero atisbo de negatividad le puede afectar haciéndole dudar, y enviarle deseos de abandonar, Créame la mayoría de la gente que tiene buenas intenciones hará algún comentario crítico cuando se entere de lo que usted está haciendo. Otra buena razón para mantener el silencio es que el secreto le hará conservar su poder de Pensamiento creativo. Decírselo a otros desgastará esta energía. Sufrirá una pérdida psíquica de energía al informar a otros de los cambios que usted espera.

Tal anunciamiento atraerá la atención hacia lo que está haciendo y le creará una presión que le será perjudicial. Sí lo dice antes de obtener resultados; sus amigos le preguntarán cuánto tiempo ha de esperar. Esos son comentarios que no podrá evitar. No se lo comunique ni siquiera a gente que usted considere receptiva y  comprensiva.

"Sé cauto y precavido'" el silencio nunca te traicionará”
John Boyle O'Reilly


Necesitará una buena dosis de ingenio para mantener su plan en secreto ante su familia y allegados. (Quizás incluso deba esconder este libro, al menos durante un tiempo). Haga lo que tenga que hacer. Estoy seguro de que, si quiere, puede mantenerlo en secreto.

Pronto, su mujer o marido empezará a cambiar. Todo lo que usted toque se convertirá en oro. Cuando todo empiece, la gente se dará cuenta. Los resultados serán obvios Para todos los que le rodean. No tendrá que publicar que algo está pasando. La gente vendrá y le preguntará. Querrán saber si tiene alguna fórmula secreta para conseguir el éxito. Sonría. Siga su camino y dígaselo a quien quiera. Entonces nadie le discutirá.


Quizás no quiera seguir mi consejo ahora. Quizás crea que es demasiado exagerado. Puede que crea que, en su caso, es mejor que se lo diga a alguien. A lo mejor cree que ese "alguien" es especial y que debería compartir su secreto. Piense lo que quiera, pero no lo haga. Le pido que, en cuanto a este tema, sea mudo.

Créame, yo he visto a las personas más decididas a seguir el método, abandonar por decírselo a alguien especial. No deje su mente al descubierto ante las influencias negativas de los demás. Es algo que tiene que decidir usted, pero este es mi consejo.
(Continua la parte 2 en el siguiente Capítulo).

Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 134 Volumén 2: El Poder de las Afirmaciones

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