Las personas que se van de nuestra vida físicamente, nos acompañan de muchas maneras…

Es menester de la humanidad enfrentar y lidiar con las pérdidas, nada es eterno, más que la vida misma en su esencia, por lo tanto nos corresponde ir y venir infinidades de veces, progresar, aprender, amar y estudiar en la vida y en sus maravillas.
Lo mismo ocurre con cada ser de este planeta, las personas que amamos se marchan físicamente, dejan de estar, no podemos verlos ni escucharlos…o quizás si…podemos si elevamos nuestros sentidos, llegar a percibir su hermosa compañía.
El fallecimiento del cuerpo humano es idéntico a lo que sucede cuando una mariposa emerge de su capullo. Elisabeth Kübler-Ross
Muchas veces ocurren cosas que jamás logramos entender, o al menos a corto plazo, sucesos que podemos ver como fenoménicos o lo que se llama hoy día paranormal, sin embargo, si abrimos nuestra mente y dejamos nuestros temores y prejuicios a un lado, nos daremos cuenta que nada es anti natural, que existe una conexión eterna con aquellas personas que amamos y que de alguna manera siempre sentimos que nos acompañan, que nos intuyen , que nos inspiran y hasta muchas veces nos influencian de tal manera que es como si recibiéramos el consejo directo, de la misma manera que nos lo darían estando vivos.

Las personas que forman parte de nuestra vida siempre permanecen en ella, porque el espíritu es libre de estar donde ama, más allá de las distancias, de las fronteras o de los pensamientos, siempre vuelve al sitio donde amó y fue amado, no en sufrimiento, no es represión o atadura, sino en lo más sutil y sublime del amor universal y en la plena armonía que une a cada ser humano.

Existe gente esperando por ti que fallecieron antes que tú, quienes te quieren y aprecian bastante. Elisabeth Kübler-Ross
No importa que creencia, credo, religión o práctica compartimos en la vida, todos alguna vez hemos presentido ese más allá que nos embarga, esa sensación de que no todo termina allí y ese sentimiento de acompañamiento, en los peores y mejores momentos de nuestra vida, esa persona llega a nuestra mente, ese recuerdo claro o difuso, esas palabras que nos quedaron grabadas en el alma, esa sensación, ese olor, esas maneras que acompañaban a esa persona. De alguna manera sentimos que está con nosotros y que puede guiarnos…

¿Y por qué no?…sería injusto pensar que una vez que nos marchamos de este plano, abandonamos y dejamos atrás todo aquello que amamos y a quienes nos amaron, por el contrario, el vínculo que se forja en este terrón, se mantiene eternamente, las afinidades, las conexiones, las relaciones virtuosas o no, siempre formarán parte de nuestra alma, cada persona, para bien o para mal, se hace parte de nosotros, de allí la imperiosa necesidad de amar e ir desplazando cada vez más de nuestra vida, el resentimiento, los odios, los prejuicios y las acciones que afectan a los demás.
La experiencia de morir es casi idéntica a la experiencia del nacimiento. Es el nacer a una forma diferente de existencia la cual puede ser probada de forma muy simple. Por miles de años te hicieron creer en las cosas del más allá. Pero para mí, ya no se trata de creer sino de saber. Elisabeth Kübler-Ross

Cada pensamiento de nuestra vida tiene una consecuencia, más aún cada acción, lo mismo ocurre con los pensamientos de todos en el mundo, que se van conectando y atrayendo en su misma frecuencia. Lo mismo ocurre con quienes ya no están y atraemos con nuestro pensamiento, con una sonrisa o con una lágrima. Abre tus percepciones y alerta tus sentidos, deslástrate de los temores y percibe la compañía de los seres que amaste y te amaron y que influencian tu vida día a día, siempre estarán, acompañándote de muchas maneras, de allí, el vínculo eterno del amor verdadero.
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Por Sara Tibet-RicondelTibet.com

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