jueves, 6 de abril de 2017

Método de loci: casi infalible para recordar cualquier cosa

Una técnica mnemotécnica que te permitirá llevar tu capacidad memorística a un nivel superior.

¿Existen técnicas mnemotécnicas que nos permitan memorizarlo todo? Desde luego, la capacidad para procesar datos del cerebro humano es limitada, pero eso no significa que, siguiendo la metodología adecuada y con un poco de paciencia, no se puedan utilizar trucos para expandir nuestra memoria hasta límites impresionantes.

Si alguna vez has investigado sobre el tema, te habrás dado cuenta de que existen auténticos especialistas en explotar los recursos de su memoria. Individuos que, habiendo entrenado su mente día a día, logran reproducir datos con pasmosa facilidad.

En este sentido, el método de loci es una de las herramientas más útiles.

Memoria basada en la narración

La educación tradicional que se basa en las clases magistrales (los profesores hablan, los alumnos callan) se ha basado durante años en la idea de que los seres humanos almacenamos los recuerdos como piezas de información que "entran" en nuestro cerebro una a una, por separado.

Así, en las clases de educación obligatoria ha sido muy frecuente ver lecciones en las que el maestro o maestra recita los nombres de una serie de ríos, nombres de reyes o de partes del cuerpo, en el mejor de los casos añadiéndole a este bombardeo de datos un elemento de musicalidad para facilitar la memorización.

Sin embargo, actualmente son muchos los investigadores de la memoria y de las ciencias cognitivas en general que sostienen una idea radicalmente opuesta: que nos es mucho más fácil memorizar las cosas cuando las integramos en una narración, algo que ocurre en un espacio y un tiempo determinados. Una manera de entender la memoria que se basa en el modo en el que se tendía a recordar las cosas hace miles de años.

La memoria de la tradición oral

Hoy en día la escritura y la facilidad de imprimir textos hacen que prácticamente todo el mundo disponga de una "expansión" artificial de su capacidad de recordar cosas. La escritura es, a la práctica, la posibilidad de crear depósitos de recuerdos a los que podemos acceder con relativa facilidad cada vez que necesitemos consultar ciertos datos. Sin embargo, el hecho de que esta herramienta se fundamente en la existencia de un cierto grado de tecnología (escritura, imprenta y ordenadores) significa que la humanidad no siempre ha podido disfrutar de esta segunda memoria compuesta por hojas de papel y sistemas informáticos.
Sin embargo, muchas civilizaciones llegaron a prosperar y alcanzaron a tener un conocimiento muy detallado sobre el entorno en el que vivían, e incluso consiguieron crear leyes, normas y sistemas de valores y de creencias muy complejos que actuaban como cohesionador social. ¿Cómo era posible que los miembros de estas culturas memorizasen este tipo de información sin tener un acceso constante a las escrituras? Posiblemente, esto fue posible a la tradición oral y la mitología. Lo que debía ser memorizado se explicaba en forma de narración, algo que puede ser visualizado y relacionado con un entorno fácil de recordar vívidamente.

¿Qué es el método de loci?

El método de loci es una técnica para facilitar la memorización cuya creación es atribuida al poeta griego Simónides de Ceos.

El término "loci", que en latín significa "lugar", da una pista sobre lo que es este método; en él se relacionan los trozos de información que se quieren memorizar con un entorno tridimensional que podamos recordar y evocar vívidamente. De este modo, el método de loci aprovecha la memoria espacial para "expandir" toda nuestra capacidad para recordar cosas en general.

Su uso habitual no hace que nuestra memorización espontánea mejore ni que recordemos muchas cosas que ni siquiera nos hemos propuesto evocar más tarde, sino que es una herramienta que podemos usar deliberadamente en momentos puntuales para acumular mucha información y no olvidarla (sin la ayuda de la escritura). Así pues, puede ser usada como un método de estudio eficaz: nos permite retener mucha más información para poder ser recuperada después.

Ubicando recuerdos en una trama narrativa cualquiera

El hecho de que siguiendo el método de loci introduzcamos una noción de espacio a nuestros recuerdos hace posible crear narraciones que nos permitan memorizar fácilmente lo que queremos recordar. Por ejemplo, si queremos memorizar las principales tareas que hemos de hacer a lo largo de la semana podemos crear una narración vívida en la que todos estos elementos estén presentes. Da igual que sea totalmente surrealista y, de hecho, cuanto más divertida sea más gancho tendrá y más fácil nos será de recordar. La clave es evocar muchos detalles del espacio o espacios en los que transcurre la acción, teniendo en cuenta todas las sensaciones que transmite cada momento: tacto, olor, colores, etc.

De este modo, cada trozo de información que debamos recordar nos llevará espontáneamente al siguiente: una turba de gente (representando la reunión a la que debemos asistir el lunes) nos persigue por la plaza de nuestra ciudad, y nos escondemos de ella en un cajero (representando los trámites bancarios que hemos de realizar el miércoles).

En definitiva, puede que el método de loci no nos permita gozar de un cerebro sobrenatural, pero desde luego resulta útil en multitud de contextos. Quizás por eso es utilizado tanto por personas que quieren mejorar su rendimiento de trabajo como por campeones mundiales de la memorización.

Por: Arturo Torres  ~ Psicólogo

Fuente: psicologiaymente.net


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