En tiempos difíciles quiero ser escuchado, no juzgado

En tiempos difíciles necesitamos actitudes valientes.

Al atravesar momentos y tiempos difíciles lo que necesitamos es alguien que nos demuestre su apoyo incondicional y que demuestre que “está ahí” sin necesidad de pedirle ayuda
Todos hemos pasado por esas épocas en que la adversidad hace acto de presencia y, de pronto, descubrimos quiénes son los amigos de verdad, quiénes nuestra auténtica familia.

Algo que no podemos obviar es que el ser humano necesita sentirse apoyado y atendido en esos momentos de delicada dificultad.

Sin embargo, en ocasiones, tenemos la clara sensación de que el mundo está hecho de espaldas, que son pocos los que saben conferir un apoyo auténtico y empático sin recurrir a los juicios.

Expresiones como “ya te lo dije”, “es que eres un ingenuo”, “es que eres un confiado y por eso te pasa lo que te pasa” no ayudan ni son terapéuticos.

Por ello es vital que, a la hora de buscar un apoyo auténtico, sepamos bien a quien acercarnos.

Reflexionemos unos momentos sobre este tema que, sin duda, puede servirte de gran ayuda.

En tiempos difíciles busca personas auténticas

En momentos complicados la soledad no es buena. Sin embargo, aún es peor tener junto a nosotros personas que intensifican nuestro malestar.

  • Quien te juzga por tus errores, comportamientos o tristezas no ayuda.
  • Quienes se atreven a criticar tu estado emocional con frases como “es que te lo tomas todo a la tremenda” causan más daño e intensifican aún más nuestras emociones negativas.
Cuando, por las razones que sean, nos encontramos en nuestros momentos más bajos, hemos de ser conscientes de que somos más vulnerables que nunca; por ello, sé sabio, elige bien a quien te acercas.

No buscamos respuestas, solo ser escuchados

Algo que necesita, en primer lugar, una persona que atraviesa una decepción, un fracaso o un pesar determinado es que alguien la escuche.

  • La escucha empática es algo que no todo el mundo sabe practicar.
  • El apoyo más auténtico es aquel capaz de escuchar sin emitir juicios, sin cuestionar a quien tenemos delante y creando un ambiente cercano donde sea posible una comunicación fluida.
Asimismo, también es esencial que, mientras se escucha a la persona que necesita poner en voz alta aquello que tiene en su mente y que le preocupa, cuidemos el lenguaje:

  • No se trata de caer en expresiones  como “eso no es nada”, “no te preocupes, todo está bien”…
A la persona que sufre no le sirve de nada que le digamos “que todo está bien” por que para ella no lo está, y con este tipo de frases lo que conseguimos es crear una distancia emocional.

Cuando nos imponen su punto de vista sin entender nuestra realidad

Algo que desde el campo psicológico se tiene muy claro en todo momento es que el profesional nunca le dirá al paciente qué debe hacer o qué opción es la más acertada para su problema en concreto.

  • El psicólogo nos aportará estrategias, adecuadas herramientas emocionales para que seamos nosotros mismos quienes tomemos la mejor decisión.
Por ello, a la hora de recibir apoyo de alguien, lo último que deseamos es que nos digan cosas como “lo que te ha pasado es porque no sabes afrontar las cosas, yo en cambio lo habría hecho de este modo”.

Cuando atravesamos un mal momento tampoco nos sirve que otros nos señalen cómo hubieran hecho las cosas en nuestro lugar. Con ello, se nos está juzgando una vez más.

Lo único que necesitamos es cercanía y comprensión.

Más que palabras, necesitamos actos

En tiempos difíciles no nos basta con que nos digan “estoy para lo que necesites o llámame cuando estés mal”. En realidad, quien sufre de verdad no agradece solo las palabras, lo que necesita son actos.

  • Nos gustan las personas que vienen sin necesidad de que las llamemos, amigos y familiares capaces de ponerse ante nosotros e intuir nuestros pesares solo con vernos.

  • Asimismo, el mejor apoyo es aquel que no se limita a traernos esperanzas poco realistas: ya verás cómo dentro de poco todo sale bien y eres la persona más feliz del mundo.

  • Lo que necesitamos es esa cercanía que sabe ser realista y comprensiva “sé que lo estás pasando mal y que te va a costar un poco superar todo esto, pero día a día te dolerá un poco menos y yo voy a estar aquí, contigo, a tu lado”.
Tal y como podemos ver, el apoyo más empático y sabio se caracteriza por atender esos detalles que de verdad sanan, que son terapéuticos y beneficiosos.

No lo olvides, en momentos complejos, rodéate de esas personas que son auténticas, esas con bondad en su mente y corazón.

 Vía: Mirandablancoynegro.com.ve

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