Cómo hacer una limpieza energética en tu hogar

Cuando llegamos a casa nos gusta relajarnos, desconectar del ajetreo del día y ponernos cómodos.

Me gustaría compartir con varios métodos de limpieza de las energías de casa para convertir tu  hogar en una zona confortable, tranquila y agradable.

Preparación:

Antes de empezar debemos prepararnos nosotros. Tomar conciencia del acto de limpieza energética que vamos a realizar y hacer una pequeña puesta a punto a nuestras energías. Aquí tienes unos pasos sencillos:

Nos sentamos en un lugar cómodo, y realizaremos 3 respiraciones bien profundas, y sentiremos que nuestro cuerpo se relaja y afloja.

Calmamos nuestra mente de pensamientos mundanos, proyectando la imagen en nuestra mente de un cielo azul lleno de nubes blancas. Cada nube simboliza un pensamiento, y sentiremos como poco a poco el viento va a ir disipando esas nubes, hasta que nos encontraremos contemplando un cielo limpio, sin nubes y azul, una mente libre de pensamientos.

Y ahora que estamos relajados, pondremos nuestra mano en el corazón, y sentiremos como se calman las emociones, escucharemos su latido libre y relajado.
Muy bien, ahora ya estamos en sintonía con el rito de limpieza. Sólo queda elevar al máximo la vibración nuestra y del lugar para evitar que se nos enganchen energías nocivas. Para ello pondremos una música alegre y que nos guste, esa música que cuando suena no puedes evitar mover los pies.

Nunca está de más encender una velita blanca para invocar a la Luz, la energía pura, invitarla a nuestro hogar. No es necesario hacer ni decir nada, simplemente enciéndela en el lugar donde tú te sientas más cómodo/a.

 ¡Listo! Vamos a ver los diferentes métodos de limpieza:

Con incienso:

 No hay nada como el incienso de ruda para arrancar las energías negativas de cualquier lugar. Se prende el incienso con una cerilla y ahumaremos toda la casa, paseando por cada habitáculo. Empezaremos desde el lugar que quede más alejado de la puerta de entrada a la vivienda, e iremos limpiando con el incienso haciendo hincapié en las esquinas del techo y el suelo, ya que es el lugar favorito de alojamiento para las entidades, y también donde reposan los cúmulos de energías negativas. También podemos utilizar la combinación de incienso de romero y canela, y prenderlos juntos.

Barrer y fregar:

Podemos aprovechar el acto de limpiar físicamente para purificar las energías.

Barriendo: Primero esparciremos sal seca por cada una de las esquinas de la vivienda y también dibujaremos una línea de sal en cada puerta, en el suelo. Una vez tengamos la sal esparcida, nos dirigiremos de nuevo al punto más alejado de la puerta de entrada de la vivienda, y empezaremos a barrer, siempre en dirección hacia la puerta de salida, barreremos la sal de las esquinas y toda la zona, incluida la barrera de sal de la puerta. Importante no recoger la suciedad en cada habitación, se tiene que ir arrastrando el montón hacia la puerta de entrada de la vivienda.

Una vez hayamos terminado de barrer toda la casa  y nos encontremos en la puerta de entrada principal, recogeremos la suciedad y la sal con un recogedor y lo echaremos en una bolsa.

Bajo ningún concepto tiraremos esa bolsa dentro de casa, sería como invitar de nuevo a la energía negativa a instalarse en casa, así que cogeremos la bolsa y la tiraremos en el contenedor más cercano y así nos desharemos por completo de esas energías que la sal habrá absorbido.
Fregando: Recomiendo primero barrer con sal y después fregar, aunque si no disponemos del tiempo suficiente siempre podemos barrer de manera normal y fregar como os explico a continuación. Llenaremos el cubo de agua y añadiremos medio vaso de vinagre (de vino blanco), un pizquita de sal (si tienes parquet no añadas la sal), y una pizquita de canela. Fregaremos con esta agua toda la casa, si se necesita cambiar el agua del cubo volveremos a añadirlo todo de nuevo. Y también comenzaremos a fregar desde el punto más alejado de la vivienda en dirección a la puerta de entrada principal.

Una vez hayamos acabado, por favor, no tires el agua por el retrete, sal a la calle y tira el agua contaminada de energías a la alcantarilla. Si en el momento no puedes, guarda el agua en algún recipiente y ponerla en la terraza o balcón hasta que puedas tirarla en la alcantarilla. Si dispones de terreno puedes  echar el agua en alguna zona libre de plantas, y la tierra se encargará de reciclar las energías.

Con vibración:

La vibración de instrumentos sagrados es capaz de disipar la energía negativa, si llenamos con energías de alta vibración nuestro hogar no habrá cabida para las energías más densas. Listo mis 3 instrumentos favoritos para realizar limpiezas:

Cuenco tibetano o cuenco de cuarzo

 Haremos sonar el cuenco en cada estancia, insistiendo en las esquinas donde golpearemos el cuenco en el palo haciendo que salten las energías densas.

Tambor chamánico

Tocaremos el tambor en cada estancia, elevando la vibración del lugar y desprendiendo las energías negativas.

Campanas

Es un potente instrumento limpiador tanto para personas como lugares. Agitamos la campana (o campanas) en cada estancia, sobre todo en las esquinas. Nos dejaremos llevar por la intuición y haremos sonar la campana en el lugar que sintamos que se necesita.
Existen muchos métodos más para limpiar energéticamente un espacio, pero estos son los que utilizo hace años y he podido comprobar, a mi parecer, que son los más fáciles y eficaces. Te animo a que antes de hacer la limpieza, pases por cada estancia y anotes en un papel si te sientes incómodo o a disgusto y las zonas concretas. Una vez hayas aplicado la limpieza volver a repetir este paso y de esa manera podremos ver el resultado de nuestra limpieza. También estén atentos a los comentarios de las personas que les  visiten, normalmente después de una limpieza en el lugar se respira paz y armonía.

¿Cada cuánto tiempo tengo que hacer la limpieza?

Como habrás visto hacer la limpieza no nos lleva mucho tiempo, así que una vez a la semana estaría muy bien. Si no lo puedes permitir porque estás corto de tiempo, mínimo aconsejo que una vez al mes se limpie el hogar energéticamente.

Si aun realizando limpiezas periódicamente en tu  hogar no te acabas de sentir bien, quizás es que el terreno donde se encuentra construida la vivienda tiene una carga energética negativa, imagínate que el terreno del edificio donde vives haya sido antiguamente una iglesia, un cementerio o un campo de batalla. O quizás hayan entidades negativas ancladas a la vivienda difícil de desterrar. En ese caso, os aconsejo una limpieza a través de los registros Akáshicos, donde se accede al registro energético de la vivienda, eliminando cualquier, bloqueo,  energía discordante o molesta.

Fuente: Conciencia Selene

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