martes, 31 de enero de 2017

Cierra tus ciclos desde el amor y sana tu vida

Para cerrar un ciclo debes sanar algunas heridas que aún están abiertas

Hoy quiero mostrarte una poderosa herramienta para que acabes con las energías de miedo al cambio, te liberes de sentimientos negativos y puedas abrirte a una nueva etapa. Cuando cierras ciclos, te abres a lo que siempre has anhelado, sea un nuevo proyecto, negocio, pareja o cualquier aspiración, donde el Universo conspira a tu favor.

Para cerrar un ciclo debes sanar algunas heridas que aún están abiertas. Estamos acostumbrados a dejar en el olvido nuestras sombras o parte negativa, y es cuando salen a relucir con más facilidad. Tenemos la enseñanza de que todo aquello que nos dejó una herida tiene que morir dentro de nosotros. Debemos recordar que tanto lo bueno como lo malo es lo que nos permite evolucionar. Vivir superficialmente es adoptar una máscara que nos hace olvidar cómo pasar la página de esas heridas profundas contaminándonos el alma.

Hay que reconocer las heridas para eliminar circunstancias que han sido perpetradoras en nuestra vida, sean cuales sean: papá; mamá; rupturas; rabia; dolor, sentimientos que, al recordarlos, ocasionan llanto. Si es necesario llorar y sacar ese dolor, hazlo, para que luego puedas mirar esa herida con ojos de amor.

Ustedes se preguntarán ¿Cuándo debemos sanar para cerrar un ciclo definitivamente? En muertes físicas; pérdidas económicas; despidos o renuncias laborales; robos o estafas; rupturas sentimentales; peleas; rabias; resentimientos; culpas; miedos; angustias; todos esos complejos que nos quitan la tranquilidad o situaciones que se repiten bajo un mismo patrón y que no se han resuelto.


Mi recomendación para cerrar ciclos es sanar y para ello debes:

Reconocer

Debes identificar a la persona o circunstancia perpetuadora. Desde el momento que reconoces tu sombras, así como aquellas situaciones que te causaron daño, dejas el papel de víctima y de dolor, logrando sanar y continuar.

Reflexionar 

Analiza esta situación de dolor, rompimiento, infidelidad o energía negativa. Busca la raíz del asunto que te duele, revívelo y concientizate de ello. Recuerda que eres un ser humano y todos los errores son válidos en la vida. Una vez que te enfrentes a ese dolor, si quieres llorar, llora. Siente dentro de ti esa herida y reconócela como parte de tu vida. Porque habrás reconocido que no solo eres éxito, triunfos y perfección, sino que también eres emociones, rabia y dolor.

Ponerte en los zapatos del perpetrador

En vez de odiar, trata de entender por qué esa persona te hizo mal. Recuerda que ella o él tienen una vida y un proceso; por eso actuó de esa forma. Aunque ese perdón se consigue de forma natural, no debes seguir odiando, porque te odiarás a ti mismo. Perdonar es integrar un proceso en donde te darás cuenta de que, después de una caída, puedes levantarte. Si piensas en vengarte, te contagiarás peor. Todo lo que hagas en contra de los demás te será devuelto por Ley de causa y efecto.

Respetar

Ten consideración de tu proceso de vida y respeta el de los demás. Cada quien evoluciona en el tiempo que esté preparado y considere.

Sanar

Todo dolor debe reconocerse y sacarse. Se debe conversar. Realiza una terapia o busca un guía, familiar o amistad que escuche lo que sientes, para que liberes esa energía negativa que no puedes encerrar en tu alma. Una vez que hayas reconocido tu propio dolor y te permites sentirlo, tómate tu tiempo para recuperarte, no desde la derrota, sino desde el aprendizaje. La vida tiene sus altas y bajas. Debemos aprender a asimilar los fracasos, ya que estos se convierten en experiencias.

Cuando sanas, estás preparado para alcanzar tus sueños sin culpas ni resentimientos. Recuerda que comenzar una nueva etapa implica cerrar ciclos, así como hacer cambios indispensables en la manera de pensar, actitud, hábitos, creencias y comportamientos. Cerrar ciclos y comenzar un proyecto nuevo es conservar aquellos elementos de nuestro estilo de vida que son favorables para nuestro bienestar integral y crecimiento, estando dispuesto a cambiar aquellos que nos atrasa, nos aleja o nos estanca de la realización de nuestras más anheladas visiones.

Ahora que sanaste y cerraste ese ciclo definitivo dentro de tu vida. Ábrete a nuevo proyecto, establece tu sueño, prepárate al cambio y mantente siempre positivo que el Universo te otorgará lo que desees.

Autor: Alfonso León - Arquitecto de sueños
Fuente: Alfonsoleon.com  


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