jueves, 5 de enero de 2017

6 Resoluciones de Año Nuevo de estilo budista que podemos practicar diariamente

No soy una fanática de las resoluciones de Año Nuevo.

Creo que es inútil esperar, a que sea el Año Nuevo, el que logre un cierto objetivo.

La única vez que hice las resoluciones de Año Nuevo, fue hace tres años. Mis metas eran espirituales. Investigué mi pasado y escribí lo que necesitaba cambiar, sobre mí. Mi lista incluyó el no juzgar, la aceptación, el dejar ir, el amor a mí misma y la generación de comprensión.

Hasta el día de hoy, los tengo escritos y los reviso de vez en cuando.

Cuando empecé mis estudios budistas este año, en la India, me quedé intrigada por algunas nociones. Si tuviera que hacer una lista de resolución de Año Nuevo, otra vez, incluiría lo que aprendí durante mis estudios.

Hacer las resoluciones de Año Nuevo, al estilo budista, sería para beneficiar a otros, tanto como a nosotros mismos.

Nos hemos acostumbrado a hacer metas que nos realzan personalmente, específicamente nuestro ámbito físico, como dejar de fumar, perder peso, tomar más vacaciones y pasar más tiempo en el gimnasio. Sin embargo, estas deben estar aún, en nuestra lista de resoluciones, pero creo que es más valioso comprometerse con resoluciones, que también nos cambian la vida, en el nivel interno.

Minimice sus apegos:

"El secreto de la vida es morir antes de morir." ~ Eckhart Tolle

Los budistas enseñan que el apego, es la causa principal de nuestro sufrimiento. En mi curso de Introducción al Budismo, meditábamos sobre el no apegarse. Estudiamos nuestro objeto de apego y las razones por las que estábamos atados a ello. También contemplamos la aniquilación de personas y objetos antes de su muerte física real.

La verdad es que estamos atados a todo: opiniones, personas, nociones, objetos, tiempo. Y sólo el pensamiento de no apegarse, puede hacer que nos asuste. No estar unido no significa, que renunciemos a lo que sea, o a quienquiera que estamos apegados. Simplemente significa no sufrir, si nuestro objeto de apego ya no existe.

Para practicar el no apegarse, podemos contemplar la impermanencia. Cuando nos damos cuenta, de la naturaleza transitoria de las cosas y las personas, automáticamente nos hacemos menos apegados a ellas.

Ser más compasivo:

"Si quieres que otros sean felices, practica la compasión. Si quieres ser feliz, practica la compasión. "~ Dalai Lama

En el mismo curso, nos enseñaron cómo salvar a los insectos. Uno de los preceptos más profundos del budismo, es abstenerse de matar y practicar la compasión, hacia todos los seres vivos. Al día de hoy, hago mi mejor intento para salvar arañas, cucarachas, o cualquier otro insecto que me encuentro. Lo hice durante el curso por respeto a las directrices. Sin embargo, a través de esa práctica, llegué a experimentar, que actuar con compasión hacia otros seres vivos, me trajo abundante felicidad, por eso todavía estoy salvando insectos.

Generar compasión hacia la gente, animales, insectos y todo en la naturaleza, es una forma de respetar su existencia. Realmente no nos cuesta nada, ser amable el uno con el otro y actuar con compasión y respeto.

Para practicar la compasión, es beneficioso meditar en la unidad. Podemos ver el mundo, como un gran mar de energía, que ha sido distribuido a los seres humanos, los animales y la naturaleza.

Cuida tu forma de hablar:

"¿Hablo en el momento adecuado, o no? ¿Hablo de hechos, o no? ¿Hablo suavemente o con dureza? ¿Hablo palabras provechosas o no? ¿Hablo con un corazón interior bondadoso o malicioso? "~ Gautama Buddha

Otra idea profunda en el budismo es el "discurso correcto". El discurso equivocado incluye chismes, mentiras y promoción del habla perjudicial o divisiva. Se cree, que las palabras que decimos, generan cierta energía positiva o negativa. Cualquier cosa que salga de nuestra boca, afecta nuestro propio estado del ser.

No es difícil discernir esto. Si investigamos adecuadamente, nuestros sentimientos después de mentir o chismear, notaríamos cierta incomodidad y angustia. Cuando nuestro discurso es "correcto", estamos innegablemente contentos.

Cuidar nuestro discurso al hablar, requiere la conciencia mental. Por lo general hablamos o reaccionamos, antes de pensar adecuadamente. Mantenerse atento antes de hablar, puede ayudar significativamente.

Construir buen karma:

"La forma en que la gente te trata es su karma; cómo reaccionas es el tuyo". ~ Wayne W. Dyer

La palabra sánscrita karma significa acción. El Karma, es la causa de nuestras acciones; No el resultado. Hagamos lo que hagamos, experimentamos sus consecuencias. Por lo general, si hacemos el bien, experimentamos el bien, y si hacemos el mal, experimentamos el mal.

Algunas personas no creen en el karma (o tal vez se imaginan, que es otra cosa). Lo hago, porque lo he experimentado. La regla es simple: hacer siempre el bien. Incluso si pensamos que el concepto de karma es tonto, en realidad no estamos perdiendo nada, siendo buenos con los demás.

Comprender la impermanencia:

"Ningún hombre pisa dos veces en el mismo río, porque no es el mismo río y más luego tampoco  es el mismo hombre." ~ Heraclitus

La verdad es agridulce: todo cambia. Soy alguien que odiaba el cambio; Finalmente llegué a un acuerdo con él, cuando me he dado cuenta de que el cambio, es la naturaleza misma de las cosas. Cambiamos, la gente cambia, la naturaleza cambia; Nada permanece igual. Todo lo que viene a la vida, finalmente desaparecerá un día, incluyendo nuestros propios cuerpos.

La mayoría de nosotros estamos familiarizados con la impermanencia, pero sólo en el nivel intelectual. Para disminuir la sorpresa, que proviene del final de todos los fenómenos naturales, podemos ver el cambio en lugar de resistirlo y darnos cuenta de que la impermanencia es la ley de la vida.

Sea realista acerca de la felicidad:

"Algunos causan felicidad donde quiera que vayan; Otros, siempre que vayan."~ Oscar Wilde

Los budistas creen que perseguimos relaciones y posesiones, porque pensamos inconscientemente que pueden satisfacernos. La verdad es que todo lo físico, no puede traernos una felicidad duradera, solo pueden hacernos felices, por un corto período de tiempo, porque no duran.

Durante mi curso de Vipassana, nos enseñaron a experimentar, cómo cada miseria viene de nuestra mente. Dicho esto, creamos nuestra propia felicidad. Cómo podemos ver, la realidad afecta nuestro estado mental.

Tal vez, la última resolución con la que nos podamos comprometer, con este año, es comenzar a ver nuestra realidad, de una manera más veraz y más positiva.



Por: Elyane Youssef
Fuente:  Elephant Journal
Adaptación y traducción al Español: Equipo Paramujeres

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