17 maneras de enamorarte de tu vida en el nuevo año

1.- Comienza a hacer las cosas “de algún día”, ahora mismo.

Cada vez que te dices, que algún día tomarás lecciones de cabalgatas o algún día viajarás a Asia o algún día, empezarás a ser voluntaria, te alejarás cada vez más, de hacerlo realidad. Deja de vivir a través de la "idea" de algo y comienza a experimentarlo realmente, hoy.

2.- Alimenta tu mente.

El consumo desmedido de contenidos (televisión, noticias, etc.) está bien de vez en cuando; todos trabajamos duro y todos merecemos dar la vuelta a nuestro cerebro, por un momento o dos. Pero también debes recordar que tu mente, está hambrienta de conocimiento. Y consistentemente desafía e ilumina tu mente con interesantes libros, artículos, películas, espectáculos, documentales, y cualquier otra cosa en la que puedas pensar; es una parte tan importante de cuidarse. Y asegúrate que estás siempre en el camino hacia el crecimiento.

3. Haz la paz con el hecho de que nunca serás perfecta.

Cuanto antes descubras cómo aceptarlo y cómo comprender verdaderamente, que nadie es perfecto, más comenzarás a amarte a ti misma como eres.

4. Mantente constantemente atenta a las cosas, por las que deberías estar agradecida.

Cuanto más buscas la gratitud, más te darás cuenta de cuánta bondad ya tienes en tu vida. De las cosas pequeñas, como un semáforo verde, a las cosas grandes, como tener el trabajo que amas - vivir cada día con una mentalidad de gratitud, es una manera fácil, de pasar tu vida siendo feliz con el ahora, en lugar de siempre estar obsesionada, con lo que quieres en el futuro.

5. Deja de menospreciarte, para que los demás se sientan más cómodos.

Cuando te pones en buena forma física u obtienes una promoción o experimentas algún tipo de gran éxito en tu vida, es tu trabajo ser humilde, pero no es tu trabajo criticarte a ti misma, solo para hacer que otros se sientan adecuados. Se modesta, pero también sé lo sin disculpas.

6. Cuando estás con gente que te importa, debes estar con ellos realmente.

Todas las personas de tu teléfono, todavía estarán allí en una hora o dos. Déjate desconectar y pasar tiempo con la gente que verdaderamente te hace sentir amada y apreciada, por más de un milisegundo o dos.

7. Prueba cosas (seguras, saludables) que te hacen sentir incómoda.

Estas cosas te hacen sentir incómoda por una razón y por lo general tiene que ver con estar fuera de tu área de confort, puedes estar en territorio desconocido y saber que hay una posibilidad de fracaso. Pero no dejes que eso te impida dar ese brindis en la boda de tu amigo o inscribirte para correr un medio maratón. Date el regalo de estar en un estado constante de curiosidad y descubrimiento y no dejes que tu aprehensión y el miedo al fracaso, te impidan vivir una vida plena, emocionante y siempre en expansión.


8. Pide ayuda cuando la necesites.

Esto nunca, nunca te hace débil. Se necesita una persona increíblemente fuerte, para estar dispuesta a admitir que no puede hacer todo por su cuenta.

9. Escucha, antes de saltar a conclusiones.

El chisme es fácil, el enjuiciar se siente bien en el momento. Pero si de verdad quieres amarte a ti misma y estar orgullosa de la persona que eres, hablar mal de otra persona sólo te hará disgustarte a largo plazo. Recuerda, siempre, que todo el mundo, tiene una historia que no conoces.

10. Gasta tu dinero conscientemente.

Cuando realmente necesitas algo, compra sin culpa. Cuando realmente quieres algo y lo has deseado durante mucho tiempo, te lo has ganado. Y cuando desesperadamente quieres algo en el momento, sólo porque está delante de ti, y tenerlo ahora, ahora, ahora se siente bien, deja que tu cerebro intervenga, deja que tu deseo retroceda y date un momento para respirar. Siempre se puede volver a ello más tarde, si has pensado en ello y realmente lo debatiste y todavía lo deseas. Apenas date la opción, de estar presente en tus compras, en vez de ser un consumidor del tipo zombi. Cuanto menos te sientas como una sirviente al dinero, más feliz serás y más pacífica te sentirás.

11. Encuentra alegría en las pequeñas cosas.

Música de vacaciones, las mañanas perezosas de sábado, riendo tan fuerte que lloras, café caliente, dejando el trabajo temprano, el tráfico ligero, lavandería fresca, sonriendo con un extraño, una cerveza en la casa. Estos son los pequeños momentos que componen una vida.

12. Encuentra tu sentido de ti misma, de lo que haces y de lo que has hecho, no de lo que planeas hacer.

Querer donar tu tiempo a una organización sin fines de lucro o querer subir de rango en el trabajo o quizás querer visitar a ese amigo que está pasando por un tiempo difícil, son cosas admirables de querer. Pero pensar en lo que quieres hacer, no significa nada. Hablar no significa nada. Los sueños son encantadores, pero las acciones, son lo que verdaderamente determinan quién eres.


13. Haz de tu hogar un oasis, no una fuente de estrés y excesos.

Menos cosas, más luz, fotos de los que amas, calidez en lugar de ostentaciones, mantas suaves, sábanas cómodas, y un espacio que refleje quién eres - en lugar de un espacio que refleja lo que piensas, que se supone que debes ser.

14. Buscar tu teléfono es tentador, adictivo, nos consume.

Todos nos sentimos así, está bien. Pero recuerda, que hay un mundo pasando a tu alrededor y a veces, sólo mirando hacia arriba en ese tren o avión o acera y ver a todas las personas que se desplazan, a través de las pantallas de sus teléfonos, es suficiente para recordarte suavemente, que debes trabajar más en permanecer en el momento y recordar vivir.

15. Presta atención a tu respirar.

Es algo tan natural, tan automático, tan fácil de dar por sentado. Pero hacer un esfuerzo, para prestar atención a tu respiración de vez en cuando, es una manera fácil de recordarte que estás realmente viva.


16. Deja que la gente te ame.

No tienes que ganártelo, trabajar para él, merecerlo, ser lo suficientemente buena para ello. Ese es el punto del amor, al final del día. La gente te ama es por ti, no por lo que quieren que seas.

17. Devuelve amor a tu pareja, tu madre, tu hermano, tu compañero de trabajo, al cajero que está parado justo en frente tuyo.

Son todos humanos, y tan frágiles como tú y en tanta necesidad de un abrazo o un pedazo de bondad o una palabra de aliento. Puedes amarlos intensamente y por toda la vida o puedes amarlos sólo por este momento, con una sonrisa o un gesto, para no volver a verlos nunca más. No hay límite a lo que eres capaz de dar. Cuando compartes el amor se crea más. Es el recurso más renovable del mundo. Úsalo!!!

Por: Kim Quindlen
Fuente en Inglés: Thought Catalog.com
Traducción y adaptación: Equipo de Paramujeres.
Fotografías: Pixebay.com

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