sábado, 3 de diciembre de 2016

Nada ni nadie es tan importante como para quitarte la sonrisa

Nadie debe quitar tu paz o desestabilizar tu armonía.

Pensamos y pensamos, la mayor parte del tiempo pensamos. Hay veces que tenemos algo que ronda por nuestra mente todo el tiempo, nos distrae, nos hace olvidar en que parte de la lectura o de la película íbamos, ocupa lugar en nuestros sueños al dormir e incluso nos despierta algunas veces. Son los pensamientos que tenemos los que empiezan a definir el día a día que llevamos.

Nuestra mente es tan poderosa que convierte aquello que pensamos, en nuestro estilo de vida, por ejemplo si tenemos un pensamiento triste y lo proyectamos una y otra vez, naturalmente estaremos deprimidos y sin nada de energía, tal vez hasta con mucho sueño. Además nuestro cuerpo actuará de la misma manera, llegando a veces hasta a enfermarse. Tampoco es nada extraño ver personas que andan todo el tiempo de mal humor, y no entendemos que tan mal le puede ir en la vida como para estar así, pues nuevamente, es solo un reflejo de lo que tienen constantemente en su cabeza y por ende la amargura que los corroe.

Nuestra mente es tan poderosa que convierte aquello que pensamos, en nuestro estilo de vida

Creo que la idea está bastante clara como para definir el ritmo de vida feliz y descomplicado que lleva la gente que la mayor parte del tiempo piensa en cosas positivas, o que simplemente piensa muy poco y se mantiene ocupada. Activos, felices, siempre con una sonrisa, fluyen con la vida y con lo que venga, o al menos buscan alternativas para mejorar y resolver los problemas.

Ahora bien, que la mente deje de pensar sería como pedirle al corazón que deje de latir. Lo ideal es enfocar esa energía en cosas que valgan la pena o tratar de mantener  la mente ocupada. También existen varias alternativas y actividades que pueden ayudarnos a controlar este tema y relajarnos un poco, como el yoga, el deporte, ejercicios de respiración, y muchos más. Otro buen ejercicio es escribir en una hoja todo lo que nos está atosigando, o contárselo a alguien, el simple hecho de sacarlo de adentro nos ayuda a liberar una gran carga y verlo desde otro punto de vista.

Quienes me conocen, saben que  soy de las personas que piensa mucho las cosas  y que le doy todas las vueltas posibles a cada situación. Con el tiempo y la experiencia me he dado cuenta el nivel de estrés que esto ha causado en mi vida, además del constante dolor de espalda. Pensar tanto, muchas veces me ha ayudado como ventaja ante situaciones o personas que no tienen las mejores intenciones, pero también me ha apartado de muchas otras que pudieron haber sido geniales. En este punto, y después de haber  analizado mi propia situación, he investigado sobre el tema y llegado a varias conclusiones. La más importante de todas es que nadie debe quitar tu paz o desestabilizar tu armonía. Nada es tan grave ni nadie es tan importante como para quitarte la sonrisa de la cara o hacer que el día sea largo y pesado. Al menos si no es una situación familiar de vida o muerte no tiene razón de ser.

Si también tú eres de los que piensa mucho, el primer paso para cambiarlo es reconocerlo, y después dejar de preocuparse sino más bien OCUPARSE en aquello que nos está rondando por la mente todo el tiempo, y si no tiene solución dejarlo ir sin más. Encontremos mejores formas para usar nuestra energía  y nuestro tiempo, como por ejemplo hacer las cosas que nos gustan, pasar tiempo con la gente que queremos, leer, escribir, viajar, dedicarnos a ver formas de como cumplir nuestros sueños o proyectos de vida personales, ayudar a otros, etc. Las posibilidades son innumerables. Así que ánimo que lo mejor es recordar que si las cosas tienen solución ¿para qué preocuparse? Y si no tienen solución pues ¿para qué preocuparse?

Si tomamos la vida de otra manera nuestra mente podrá relajarse y concentrarse en las cosas que de verdad importan encontrando calma y paz. Y si logramos con el tiempo y esfuerzo aprender a vaciar la mente cada día, nuestra vida tendría muchísima calidad y alegría. Si sacamos constantemente la basura de nuestra casa, ¿por qué nos sacamos la basura de nuestra mente?


Para terminar quiero citar al famoso actor Bruce Lee con su gran frase que dice:

Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua.
Si pones agua en una taza se convierte en la taza.
Si pones agua en una botella se convierte en la botella.
Si la pones en una tetera se convierte en la tetera.
El agua puede fluir o puede golpear. Sé agua amigo mío.

Fuente: http://catabela.com
Vía: Elvasomediolleno.guru

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