miércoles, 12 de octubre de 2016

¿Cuál es tu diosa hindú y  qué mantra te define?

¿Qué tal si nos transformamos en diosas por  solo un día?

¿Qué tal si nos transformáramos en diosas por un solo día, o mejor aún, por el resto de nuestras vidas? 

Cuenta una leyenda hindú que en los inicios de la humanidad todos los hombres y mujeres eran dioses y diosas, pero abusaron de sus cualidades y Brahma, el dios supremo los castigó e hizo de ellos mortales con cualidades limitadas. Brahma buscó dónde esconder la inmortalidad y divinidad, pensó en la tierra, en los mares y cielos, pero calculó que el hombre la encontraría. Entonces, Brahma llegó a una conclusión: la escondería dentro del hombre mismo, pues los mortales nunca la buscarían allí. Oculta dentro de cada hombre y mujer se encuentra su propia divinidad, para encontrarla, basta mirar dentro de nosotros mismos.

Un mito es un relato, una historia que nos muestra el relato de creación de una cultura. En ella aparecen seres imaginarios que proyectan cualidades de la naturaleza y el universo. Poseen en sí simbolismos sobre los dilemas humanos y aquellas cualidades a las cuales todos aspiramos: vivir tras la muerte, conocer lo indescifrable, nadar en el aire y volar en el mar, dominar las pasiones, sanar el alma.

Conocernos y desarrollar esas cualidades que nos lleven más allá de lo terrenal, del bien y del mal, a nuestra propia parte divina: En India se ha buscado desarrollar esa conexión con nosotros mismos mediante la meditación o el yoga. Ir más allá de nuestros defectos, de nuestros propios nudos. Cumplir con el dharma, nos llevará a un círculo karmático virtuoso; a la inversa, si se incumple con el dharma se generará un círculo vicioso. Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de conocerse a una misma y de conocer nuestras virtudes

Esta selección de diosas te mostrará aquellas cualidades con las cuales puedes identificarte y desarrollar, observa sus cualidades y aprende su mantra, que es un decreto para tu propia vida.

Lakshmi, la diosa de la abundancia

Su nombre proviene de la raíz “Laks”, que significa observar, conocer, comprender. Tiene cuatro manos que representan las formas de la vida: ética, riqueza, amor y liberación; esposa de Vishnu, que tiene la misma cantidad de brazos. Ella surge durante la creación del universo flotando sobre una flor de loto que significa la pureza y la renovación; personifica la riqueza, la belleza, la felicidad, gracia, encanto y esplendor.



Mantra: Dentro de mí misma está la seguridad, la gracia, pureza y belleza.

Satí, diosa de la felicidad y la sexualidad

Es además la diosa de la longevidad, a ella rinden culto las mujeres hindúes que buscan una vida larga junto a sus maridos. En la mitología, ella tuvo que seducir sexualmente a Shiva para sacarlo de su ascetismo. Ella se suicidó prendiéndose una pira de humo debido a que su esposo comete un desaire. A ella se rinde culto para la lealtad y la devoción de las parejas.

En la India, muchas mujeres son sobajadas (manoseadas con fuerza) por su sexo y se estigmatiza su sexualidad.

Mantra:
Ejerzo mi sexualidad libremente, con plenitud y sin ataduras.

Sarasvati, diosa del conocimiento

Es la diosa de la inteligencia, el conocimiento y la creatividad; la elocuencia y la sabiduría. Esta diosa en la filosofía Hindú se considera que puede ayudarnos a salir del Samsara, la rueda de la fortuna. Es una mujer serena y tranquila, es de naturaleza inmaculada y mente clara. Ella se sienta en una flor de loto, símbolo de verdad absoluta, experiencia y sabiduría. Sus cuatro brazos significan los cuatro vedas: mente, intelecto, alerta y ego.

Para quienes buscan en sí mismas las cualidades intelectuales y buscan en sí mismas la sabiduría de nuestras experiencias.

Mantra: La belleza espiritual está dentro de mí, mi sabiduría me da fuerza.


Parvati, la diosa fuerte y protectora

Esta diosa es madre de Ganesh, el dios de la sabiduría con cabeza de elefante y del dios Skanda de la Guerra. Ella ejerce sus cualidades de mediadora entre estos dos hijos que son tan diferentes. Es una diosa poderosa, está montada sobre un león y se le considera la protectora del mundo.

Parvati, nos enseña a mediar y a ser paciente con las diferentes personas que se cruzan en nuestro camino, a saber cuidar a nuestras relaciones desde esos vínculos de amor.

Mantra: Cuido de mí como cuido de los otros, soy fuerte y protectora.

Maia, la diosa de la ilusión


Majamaia es la diosa de la ilusión materialista que aleja a los mortales de su divinidad y los ciega con el engaño. La maya es ese territorio en el cual muchos mortales quedan atrapados. Similar a la ‘Matrix’, que es una forma de realidad que nos separa de nosotros mismos por apegarnos a lo material.

Esta diosa nos recuerda la importancia de hacer a un lado el materialismo y vivir más cerca de nuestra espiritualidad. Nos recuerda que la riqueza material es una ilusión que se desvanece.

Mantra: Quito los velos de la ilusión que me impiden verme a mí misma, dejo ir lo material y busco mi belleza interna.

Kali, la diosa irascible

Es una diosa oscura, fuerte y arrebatada, ella gobierna el tiempo y la muerte, es referente de progreso espiritual pero doloroso. Su imagen está asociada con la sexualidad y la violencia. La energía de Kali es el kundalini, que se representa como dos serpientes enroscadas alrededor de la columna vertebral, es la energía de nuestros 7 chakras o puntos energéticos que se activa y despierta cuando nos hacemos conscientes de ella, controlando nuestra energía.

Ella nos recuerda esa parte de nosotras que suele ser indomable, aunque también tiene en su lado negativo, la posibilidad de quemarnos en nuestra propia rabia. Ella nos enseña a hacernos conscientes del control de nuestras emociones y energías.

Mantra: Conozco mi energía, controlo mi fuerza interna para hacer el bien a mí misma y a los demás.

Mojiní , avatar de Visnú


Se trata de una de la única manifestación femenina del dios Visnú, el dios que habita en el paraíso, posee conocimiento, energía, fuerza; uno de sus avatares, que es la representación terrestre de Visnu, es Mojiní. La historia cuenta que en algún momento los demonios robaron el néctar de la inmortalidad, o amrita, a los dioses, entonces Visnú adoptó la forma de una mujer para acercarse a los demonios, que quedaron deslumbrados con su belleza. Así, ella recuperó el néctar y lo devolvió a los dioses.

La historia nos recuerda cuando hemos tenido que buscar estrategias en nuestra vida y aparentar sin perder nuestra esencia con el fin de hacer un bien.

Mantra: Resguardo dentro de mí lo que verdaderamente soy, distingo entre mi forma externa y mi fuerza interna para llevar a cabo las mayores hazañas.

Conocer la mitología de una cultura nos permite saber no sólo los arquetipos que existen y fundamentan muchas de las creencias populares; de la misma manera podemos retomar estas cualidades para entender que a lo largo de la historia la humanidad ha buscado diversas vías hacia la perfección.

Más allá de alcanzar la perfección, debemos saber que como seres humanos y como mujeres no necesitamos ser perfectas, tenemos derecho a equivocarnos, a tener defectos; pero es mejor conocer nuestro propio pantano, saber en qué dosis nuestra cólera es tan justa como es pertinente cultivar nuestra paciencia. Así podremos emerger de nuestro propio pantano como flores de loto: renacidas.

Fuente: Culturacolectiva.com

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