miércoles, 24 de agosto de 2016

La mujer que demuestra que el único fracaso es no intentarlo

“He aprendido grandes lecciones de vida en el camino, pero a las que me gustaría regresar y decirme a mis veintitantos años son: no es lo que dices, es lo que haces; no prestes atención a la edad que tengas, sólo concéntrate en la edad que te sientas”.


Sin perseverancia la mitad de la batalla está perdida. Dejamos de intentarlo, de demostrarle al resto que, sin importar cuánto es lo que tengamos que luchar, la meta parece cada vez más cercana. Con su nueva campaña Unlimited, Nike nos demuestra que nada es capaz de impedir que cumplamos nuestros sueños, tal como Chris Mosier, el primer atleta trans, o esta monja de 86 años.

La hermana Madonna Buder, conocida como la “Iron Nun” ha logrado enseñarnos a todos las lecciones más importantes de la vida con su perseverancia… aprovechar el aquí y el ahora tomando riesgos, sin creer que hacernos viejos puede privarnos de realizar las cosas más espectaculares; y, por supuesto, que el esfuerzo ya implica el éxito. Pero no un esfuerzo mediocre sino uno que conlleve preparación, dedicación y responsabilidad.


Conocida como la prueba más exigente del triatlón, la Iron Man Race consta de 3.86 kilómetros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y 42.2 kilómetros de carrera a pie que deben realizarse en un límite de 17 horas. Cientos de competidores se reúnen para llevarla a cabo. ¿Creerías posible cumplirlo sin perder el aliento? ¿Si tuvieras 86 años estarías dispuesto a perder el aliento por dicho recorrido?

“Me encanta la sensación que tengo cuando rebaso corriendo a la gente más joven que yo y me dicen, ¡yo quiero ser como usted cuando llegue a su edad!”.

El único fracaso, como diría esta mujer de 86 años de edad, es no intentarlo. Para ella, las carreras tienen la posibilidad de canalizar a lo divino. La línea de meta se convierte en la meta final, una verdadera analogía a las puertas del cielo. Y así, cada que cruza la meta, cada que rompe un obstáculo y que todos ven su entrega es como si estuviera un poco más cerca del hombre que parece darle la fuerza necesaria.

El esfuerzo se convierte en éxito y pensar en esta mujer que a los 55 años completó su primera carrera y a los 82 se convirtió en la mujer de más edad en completar un triatlón, nos demuestra que sólo tienes que hacerlo. Dejar de pensar en las posibilidades, dejar de pensar que no puedes, de considerar que has perdido sin siquiera intentarlo.

La hermana Madonna Buder también rompió el récord del mejor tiempo en el grupo de 80 a 84 años con 16 horas y 32 minutos. Tiene 46 carreras Ironman ganadas, varios huesos rotos y decenas de problemas con los trajes isotérmicos pero eso no importa. Un sacerdote aficionado a las carreras como método para armonizar su mente, su alma y su cuerpo, fue quien la introdujo en el mundo deportivo mientras ella trabajaba en una tienda en la costa de Oregon.

Todo lo debe, asegura, a mantener su mente positiva y escuchar a su cuerpo. “Llevas tu actitud contigo, puedes lograrlo o destruirte. Si piensas positivo, de hecho, puedes cambiar lo negativo a positivo… un paso a la vez es capaz de completar un maratón”.
Las siestas, quedarse sentada, rezar todo el tiempo dentro del convento… nada de eso es una opción para esta monja que nos ha demostrado que la juventud es ilimitada.


Nike con su campaña Unlimited, ha retomado la historia de esta grandiosa y divertida mujer que nos demuestra las posibilidades de un atleta. Una mujer que ha roto sus límites, celebrando su determinación para romper, de una vez por todas, los conceptos convencionales de la edad.


Vídeo Relacionado: (Puedes activar los subtítulos al idioma español)

Vía: Cultura Colectiva.com

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