martes, 5 de abril de 2016

8 formas sencillas de salir de tu zona de confort

Todos los días nos movemos en una zona de confort, es decir todas aquellas acciones, pensamientos, emociones, rutinas que hacemos diariamente.

Muchas personas me cuentan que a pesar de que esa zona de confort no sea para nada confortable les cuesta muchísimo salir de ella. Muchas veces por los pensamientos irracionales que aparecen una y otra vez provocando emociones como el miedo, la ansiedad, apatía y desmotivación.
“Todos los días me levanto y veo lo mismo. Mi vida no tiene sentido, no hago más que ir a trabajar, llegar a casa, mantenerla al día y arreglar los problemas de los demás” “Salir de trabajar y no tener ni un rato libre para hacer lo que me dé la gana es lo peor que llevo, es más, no sé ya ni lo que me gustaría hacer”

Suelo comparar la zona de confort con la alimentación. ¿Qué pasaría si todos los días comiéramos el mismo alimento? Está claro que nos enfermaríamos, imagina que sólo comiéramos naranjas todos los días, las naranjas están muy ricas pero no nos proporcionan todo lo que nuestro cuerpo necesita.

Con la zona de confort sucede exactamente lo mismo. Si todos los días realizas las mismas rutinas sin salirte del plato, vas a enfermar de estrés, ansiedad, depresión…Y es que es muy importante que nuestro cerebro reciba estimulación diaria y diferente.

Aprender cosas nuevas, viajar, recuperar viejos hobbies, hacer deporte, alimentarse, cambiar rutinas diarias como tu lugar en la mesa a la hora de comer, colocar las cosas de manera diferente…

¡Recuerda! Aumentar tu zona de confort no significa que cambies como persona, simplemente creces y te desarrollas, maduras. Y eso es formidable.

Te ofrezco 8 formas sencillas para ir saliendo de tu zona de confort:

1. Cierra los ojos. Venga cierra los ojos.

Ahora imagina todos esos sueños y objetivos que siempre has tenido, imaginado pero que por alguna razón siempre vas dejando por el camino. ¿Los tienes?

Muy bien ahora coge papel y boligrafo y anota todos esos objetivos, da igual que pienses que son inalcanzables, esos objetivos a largo plazo piensa como transformarlos en objetivos a corto y medio plazo. Vale cualquier objetivo: comprarme una cometa, hacer paracaidismo, ir a una playa paradisiaca, viajar, comprarme esa blusa, hacer una comida familiar…

Intenta que tus objetivos incluyan a tu familia, amigos, desarrollo personal, naturaleza, dinero y trabajo, estudios o aprendizaje, viajes.

Ahora vamos a poner fecha de caducidad, pues si solamente plasmas tus objetivos en un papel es muy complicado que se cumplan. Elige un solo objetivo para empezar a hacer de aquí a 1 mes, otro a 3 meses y otro a 6 meses.

¡Bravo! Ya tienes 3 objetivos en los que centrarte, comprométete contigo mismo y organízate para que cada semana les puedas dedicar un rato.

2. Otra forma de aumentar tu zona de confort es anotar esas actividades que tanto te gustan y has dejado de hacer.

Escríbelas en un papel cada una de ellas y guárdalos en una cajita. Cada día o cada semana debes sacar un papel e intentar cumplir la actividad que te ha tocado.

Observa qué emociones te genera realizar esas actividades que tanto te gustan ¿Aumentan tu motivación? Genial, la motivación es el motor para la acción, aumentará tu autoestima y la confianza en ti mismo.

3. No te olvides de hacer deporte

Para poner a punto tus hormonas y reducir el estrés y la ansiedad

4. Duerme adecuadamente

Olvídate de ordenadores y móviles por la noche, y también intenta usarlo lo menos posible durante el día, realmente son una auténtica pérdida de tiempo y te alejan de tu realidad.

5. Aliméntate adecuadamente

Esto significa menos productos que vengan en empaquetados y más cocinar alimentos que te ofrece la naturaleza: carnes, pescado, verduras y muchas frutas, sin olvidar los frutos secos, los huevos y los cereales (que no son los cereales que le echas a la leche)

6. Socializa

No vas a salir de tu zona de confort si siempre te mueves en el mismo círculo. Recupera viejas amistades, conoce gente nueva, apúntate a una actividad y queda con tus amigos de siempre al menos una vez por semana.

7. Relájate y diviértete

Busca un tiempo todos los días para ti, suéltate la melena, reserva esa media hora. ¿Ya la anotaste en tu agenda?
Espero que estos recursos te sirvan para iniciarte en tu salida de la zona de confort. Pero para despedirme, un último consejo. ¿Adivinas cuál es?

8. Olvídate de tus pensamientos negativos e irracionales

No tienes pruebas de que vayan a suceder, así que no les hagas caso y demuéstrate a ti mismo que no son ciertos.
¡Bienvenido al otro lado de tu zona de confort!




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