sábado, 9 de abril de 2016

8 alimentos que afectan la tiroides

Descubre el impacto de estos 8 alimentos en la salud de la glándula tiroides 

La tiroides es una pequeña glándula con forma de mariposa que se encuentra ubicada en la parte frontal del cuello, justo debajo de la nuez de Adán. Dicha glándula es responsable de regular el metabolismo, el humor, la energía, la frecuencia cardíaca, la presión sanguínea y la temperatura corporal, mediante la producción de hormonas tiroides.

Cuando la glándula tiroides se encuentra inactiva (o produce muy poca cantidad de hormonas), el funcionamiento regular del organismo puede verse afectado, resultando en hipotiroidismo, una condición caracterizada por aumento de peso, fatiga, depresión, entre otros síntomas. Sin embargo, existen alimentos que pueden tener efectos tanto positivos o negativos en aquellos pacientes que padecen esta enfermedad. ¡Estos son 8 de ellos!

1- Mariscos

A todos nos encanta comer un buen plato de langostinos y pescados de todo tipo. La buena noticia es que los mariscos en general poseen grandes cantidades de yodo, un mineral esencial para el funcionamiento eficaz de la glándula tiroides, que es la encargada de regular el metabolismo y el proceso de crecimiento. 

Si una persona tiene deficiencia de yodo, la tiroides puede inflamarse y causar fatiga, debilidad y depresión. Sin embargo, si sufres de hipertiroidismo (cuando la glándula produce hormonas en exceso), las dietas con alto contenido de yodo pueden agravar los síntomas, causando aumento de la frecuencia cardíaca, palpitaciones, cambios de humor, temblores y ansiedad. 

2- Soja

En los últimos años se han generado diversos debates y controversias sobre los efectos positivos o negativos de la soja en la glándula tiroides. De acuerdo con investigaciones llevadas a cabo en la Clínica Mayo, los productos de soja y sus derivados pueden afectar negativamente la capacidad del cuerpo para utilizar hormonas tiroides sintéticas o producirlas de forma natural, en caso de ser tratado por hipotiroidismo. Sin embargo, los resultados de los estudios continúan siendo inconclusos. 

A menos que la persona sufra de deficiencia de yodo, consumir soja es seguro y no afectará la habilidad del cuerpo para producir hormonas tiroides. 

3- Vegetales de hojas verdes

El magnesio produce un fuerte impacto en diversos procesos de nuestro organismo, como el de la glándula tiroides. Este mineral es esencial para el buen funcionamiento de la tiroides, ya que si no se obtiene la cantidad adecuada el paciente puede manifestar falta de energía, irregularidades en la frecuencia cardíaca, calambres musculares y espasmos dolorosos. 

Afortunadamente, los vegetales de hoja verde son una excelente fuente de magnesio. Incorporando pequeñas cantidades de espinaca, lechuga, o acelga a tus comidas diarias, podrás asegurarte de mantener el buen funcionamiento de la glándula tiroides.

4- Col rizada

Aunque puede considerarse un vegetal de hoja verde, este súperalimento es una excelente fuente de goitrógenos, una sustancia que interfiere en la ingesta de yodo e inhibe la función de la glándula tiroides, dificultando la producción de hormonas tiroides necesarias para la regulación del metabolismo. 

Si sufres de deficiencia de yodo o hipotiroidismo, el consumo de alimentos como la col rizada puede derivar en problemas en el metabolismo y los niveles de energía. 


5- Casquería o achuras

Aunque a muchas personas les gusta disfrutar de un buen plato de hígado encebollado o unas buenas achuras a la parrilla, este tipo de carnes posee grandes cantidades de ácido lipoíco, un ácido graso que puede causar alteraciones en el funcionamiento de la glándula tiroides y en la producción de sus hormonas. 

De acuerdo con el Centro Médico de la Universidad de Maryland, los especialistas recomiendan evitar el consumo de alimentos ricos en ácido lipoíco, debido a que pueden interferir con la acción de ciertas medicaciones para la tiroides.

6- Sal

Una de las fuentes de yodo más conocidas es la sal. Aunque algunas personas prefieren utilizar la sal de mar, si padeces una deficiencia de yodo que afecta el funcionamiento de la glándula tiroides, este producto no es el más adecuado para tu dieta. La sal marina, al igual que la sal utilizada en la mayoría de los productos procesados, no contiene yodo. 

7- Gluten

Parece ser que la reputación del gluten fue empeorando con los años. Con tantos casos de dietas “libre de gluten” y problemas de intolerancia, muchos de nosotros terminamos alejándonos de la proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. 

Sin embargo, a menos que sufras de celiaquía, el consumo de gluten no afectará el funcionamiento de la glándula tiroides. Las personas que padecen celiaquía y continúan consumiendo gluten pueden sufrir daños en el revestimiento del intestino delgado, y aumentar el riesgo de desarrollar la tiroiditis de Hashimoto, o la enfermedad de Graves-Basedow, también asociada al mal funcionamiento de la tiroides.

8- Frutos secos

Ya hemos mencionado que el magnesio es un mineral esencial para el funcionamiento de la tiroides. Esto significa que si te gusta comer nueces, almendras, o pepitas de calabaza, tu glándula tiroides también te lo agradecerá. 
A diferencia de los frutos secos mencionados en el párrafo anterior, que son excelentes fuentes de magnesio por naturaleza, las nueces de Brasil te darán el doble beneficio del magnesio y el selenio, un mineral que estimula la glándula tiroides y el sistema inmune. 


Artículo original: Activebeat
Vía: Todo-mail.com

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