jueves, 14 de enero de 2016

Las emociones de los padres, pasan al feto, durante la gestación.

La madre puede dejar pequeñas huellas de su personalidad en el niño

Desde hace algunos años, hablamos de unos 20 a 25 años, se han realizado gran número de estudios en Francia, Alemania y España, sobre la vida del feto y su receptividad a las influencias externas, es decir tanto a los estados emocionales que atraviesa la madre y el padre (así como otros adultos o familiares que intervengan los 9 meses en la vida del feto) como a los acontecimientos, sucesos, dramas, preocupaciones, angustias que se producen a su alrededor.

Si bien en Biodescodificación, llamamos a esto "PROYECTO SENTIDO", éste incluye, desde 6 meses antes de la concepción del bebé, hasta 3 años posteriores a su nacimiento. Involucra a la madre y al padre.

Ésta investigación es alterna al Proyecto Sentido y va enfocada al hecho de que es la MADRE, la que aporta la mayor parte de información "emocional" y "circunstancial" al niño, durante la gestación.

Y hablamos de cosas desde muy simples, hasta muy complejas.

El feto se verá "afectado", "influido", "determinado" por lo que la madre oye o ve a su alrededor, pero sobre todo, por la forma en que la madre reaccione a las circunstancias que vive día con día.

De tal forma que la madre puede dejar pequeñas huellas de su personalidad en el niño o bien, afectarlo completamente en su salud, constitución, temperamento o estima.  Todo dependerá de la "calidad" de emociones y reacciones que ella le dé.

Si la madre es fuerte, segura, confiada, valiente, y además lo expresa tanto con palabras como en sus actos, su hijo será un niño sano, fuerte, seguro, valiente, confiado.


Si por el contrario, la madre es débil, insegura, miedosa, con la estima baja, su hijo será enfermizo, débil físicamente y vulnerable.

Los pensamientos y sentimientos de la mujer embarazada.

La mayoría de las mujeres, no todas afortunadamente, no tienen ni la menor idea de todo ésto.

No saben la influencia tan grande que tantos sus palabras, como sus pensamientos, sus reacciones o emociones, tienen sobre su bebé.

Creen que su hijo tiene una existencia absolutamente independiente de ella, y que por lo tanto, ellas son libres de tener cualquier pensamiento, acción o emoción sin que eso afecte al bebé.

Pues bien, ahí es donde se equivocan.

La vida psíquica de la madre afecta o beneficia directamente a su bebé, incluso físicamente.

En la novela «Las afinidades electivas», Goethe cuenta la historia de una mujer que, mientras esperaba un hijo de su marido, no dejó de pensar en otro hombre a quien amaba: la niña que nació tenía los mismos ojos que este hombre.

¡Tan grande es el poder del pensamiento y del sentimiento en la mujer embarazada!

Entonces, ¿por qué las mujeres no se deciden a hacer un trabajo benéfico sobre el hijo que llevan?

La verdadera naturaleza del bebé ya viene determinada al momento de nacer.

Una mujer que espera un hijo debe decirse y decir cosas como:

- Durante estos 9 meses, tengo todas las posibilidades para hacer de mi hijo o hija un ser sano, bello, inteligente, noble, lleno de amor…

- Durante estos 9 meses, tengo todas las posibilidades para hacer de mi hijo o hija una bendición para el mundo entero.

- Durante estos 9 meses, debo estar atenta para que mis pensamientos, mis sentimientos, mis deseos, mis actos, le aporten solamente los elementos más puros que contribuyan a su formación.

- Durante estos 9 meses, debo actuar sabiendo que mi hijo o hija, me oye, me siente, me ve.

Una vez nacido el niño, ya no puede hacer nada, en el caso de que vivencias negativas, emociones tóxicas, reacciones dañinas, hayan sido lo único latente en el embarazo.

Si la gestación ha sido "contaminante", ni los educadores, profesores, médicos y psiquiatras podrán hacer nada.

Preparándose para ser padres

La verdadera educación del niño empieza antes de su nacimiento, y comienza con la educación de los padres, quienes deben preparase interiormente con mucha antelación mediante una mejor comprensión del amor, para atraer a su familia un espíritu excepcional.

Se esfuerzan en concebir este hijo en la mayor luz y pureza, y una vez concebido, la madre, consciente de los poderes que le ha dado la naturaleza, trabajará para dar a este espíritu un cuerpo físico y cuerpos psíquicos hechos con los mejores materiales.

Si millares, millones de padres en el mundo decidieran hacer este trabajo, la humanidad se transformaría realmente en tres o cuatro generaciones.

Biohipnosis

En nuestras terapias de Biohipnosis, un gran porcentaje de clientes, que son llevados a "vientre materno", expresan sentimientos que van desde tristeza, miedo, alegría, rencor, duda, confusión, etc.


Cuando se le pregunta a dicho cliente, en su etapa de bebé no nacido, si el sentimiento es de ellos o realmente es de su mamá, un 99% de ellos, responde: "es mi mamá la que siente miedo" ( o cualquier emoción que ellos pensaron propia).

Tengo muy presente una sesión en la que al preguntarle al cliente (que hipnotizado era un bebé), cómo se sentía dentro del vientre de su mamá, comenzó a carcajearse y a chiflar, situación que claro, me llenó de asombro y me invitó a reír.

Recuerdo haberle preguntado qué estaba sucediendo y con voz de bebé me dijo: estoy feliz!

Cuando le hice hincapié en que determinara si la felicidad era suya o era de su mamá, él se quedó callado, pensativo y respondió con extremada alegría: "Es mi mamá la que está contenta, siempre está contenta y feliz, le gusta chiflar y cantar, ella es feliz y por lo tanto, yo soy feliz, mi mamá me quiere mucho".

Así las cosas...


Akasha Sanación Integral - Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco

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