lunes, 9 de noviembre de 2015

{Test} ¿Cuál es el grado de acidez de tu organismo?

El cuestionario que aparece a continuación te servirá para determinar las probabilidades que tiene tu orga­nismo de estar acidificado. Cuantas más respuestas afirmati­vas señales mayor será la probabilidad de que tu cuerpo esté ácido.



Muestras síntomas de una acidificación?
Sí 
No
¿Sufres problemas digestivos como estreñimiento, gases o diarrea?
¿Sufres a menudo problemas de acidez estomacal o tiene eructos ácidos?
¿Tienes tendencia al agarrotamiento y las tensiones musculares?
¿Te cuesta conciliar el sueño o consigue dormir muy poco?
¿Padeces enfermedades cutáneas como alergias, eccemas o neurodermitis?
¿Te sientes a menudo agotado e incapaz de concentrarse?
¿Sueles estar nervioso, irritado y “estallas” a la más mínima contrariedad?
¿Tienes frecuentes dolores de cabeza?
¿Eres propenso a caer en estados de ánimo depresivos?
¿Te duelen a menudo las articulaciones o la columna vertebral?
¿Eres muy sensible al frío?
¿Tienes problemas de uñas quebradizas o con manchas o bien sequedad e hipersensibilidad cutánea?
¿Te sientes a menudo débil, cansado y falto de energía?
Tienes hábitos alimenticios ácidos ?
¿Consumes a menudo dulces, chocolate, pasteles, galletas, etc.?
¿Consumes a menudo productos cárnicos y embutidos?
¿Tomas a menudo bebidas azucaradas y/o con gas tales como bebidas de cola o refrescos?
¿Tomas a menudo bebidas alcohólicas?
¿Es el queso un ingrediente frecuente dentro de tu plan de comidas?
¿Guisas a menudo con caldo de carne?
¿Consumes a menudo productos elaborados con harina refinada?
¿Tomas mucho café? ¿Añades mucha sal a sus platos?

 ¿ Es ácido tu estilo de vida ?

En estos tiempos tan ajetreados que nos ha tocado vivir, especialmente en los núcleos urbanos, se han ido consolidando toda una serie de costumbres que acidifican el organismo sin que apenas hayamos reparado en ello. ¿Forman también parte de tu estilo de vida…?
 No
¿Apenas dedicas tiempo a la actividad física?
¿Fumas?
¿Acudes pocas veces o nunca a la sauna?
¿No sueles cenar hasta después de las 20.00 horas?
¿No sueles acostarte hasta después de las 23.00 horas?
¿Tienes algo de sobrepeso?
¿No tomas ninguna infusión de hierbas?
¿Qué se puede hacer?: ¡Aportar bases!

Es menester revisar nuestros hábitos alimenticios y nuestras costumbres de vida. Intentar enriquecer nuestra alimentación con nutrientes de pH básico, hacer algo de deporte al aire libre y evitar los excesos en lo que a sustancias excitantes se refiere como alcohol, café y también el tabaco. Además es convenien­te garantizar un aporte adecuado de sustancias minerales de acción basificante, mediante el aporte de un complemento ali­menticio a base de una equilibrada mezcla de minerales bási­cos como son el calcio, el magnesio y el zinc, entre otros.

Equilibrio con sales minerales basificantes

Debemos tener en cuenta que cuantos más elementos minera­les contenga la alimentación más rica en bases es (consultar cuadro sinóptico de alimentos). Para ir sobre seguro en esos períodos en los que no es posible estar pendiente de la alcalinidad de la alimentación o en los que hay que hacer frente a un estrés intenso, lo mejor es recu­rrir a la ingesta de una combinación de bases conveniente­mente equilibrada. Puede recurrir a una mezcla básica (alcalina) eficaz y equilibra­da. De este modo se reponen las reservas de bases del orga­nismo y se evita la acidificación. Se aconseja una mezcla equilibrada de sales minerales que aporta al organismo minerales que contrarrestan la acidez cor­poral y que por otra parte son esenciales para la salud por sus importantísimas funciones:

CALCIO

Este macromineral es el cuarto componente más abundante en el cuerpo después del agua, las proteínas y las grasas. El calcio corporal total se aproxima a los 1.150 g y un 90 % del mismo se concentra en la masa ósea y en dientes.

El calcio participa en la coagulación, en la correcta permeabili­dad de las membranas y a su vez adquiere fundamental impor­tancia como regulador nervioso y neuromuscular, modulando la contracción muscular (incluida la frecuencia cardíaca), la absorción y secreción intestinal, la liberación de hormonas y el control de la acidez corporal.

Se encuentra principalmente en los productos lácteos, frutos secos, sardinas y anchoas, así como en legumbres y vegetales verdes oscuros (acelga, espinaca y bróculi).

Un claro indicador de carencia de calcio es la osteoporosis, la debilidad ósea y la acidez corporal.

MAGNESIO

El magnesio es un metal alcalinoterroso que representa el segundo catión más importante del sector ¡ntracelular, junto con el potasio, y es el quinto mineral por su abundancia en el organismo.

Este macromlneral es componente del sistema óseo, de la den­tadura y de muchas enzimas. Participa en la transmisión de los impulsos nerviosos, en la contracción y relajación de músculos, en el transporte de oxígeno a nivel tisular y participa activa­mente en el metabolismo energético.

Las fuentes de magnesio son el cacao, las semillas y frutas secas, el germen de trigo, la levadura de cerveza, los cereales Integrales, las legumbres y las verduras de hoja.

Su ausencia contribuye a que el cuerpo se acidifique más fácil­mente y se refleja por la aparición de calambres, debilidad muscular, náuseas y convulsiones, entre otros.

SODIO

Este mineral alcalino es necesario esencialmente para regular la presión de los líquidos corporales (presión osmótica) junto con el potasio.

El sodio, al actuar en el interior de las células, participa en la conducción de los Impulsos nerviosos, regula el reparto de agua en el organismo e interviene en la transmisión del impul­so nervioso a los músculos.

MANGANESO

Se sabe que este micromineral está relacionado con la forma­ción de los huesos, el desarrollo de tejidos y la coagulación de la sangre, con las funciones de la insulina, la síntesis del coles-terol y como activador de varias enzimas.

El manganeso se encuentra en frutas secas, granos integrales, las semillas de girasol y de sésamo, la yema de huevo, legum­bres y verduras de hojas verdes.

La carencia de manganeso en el organismo puede generar len­to crecimiento de uñas y cabellos, depigmentación del pelo, mala formación de huesos y puede provocar un aumento de la acidificación corporal y una disminución en la tolerancia a la glucosa.

El exceso de manganeso ingerido por alimentación no ha demostrado tener efectos adversos.

ZINC

En el organismo se encuentran presentes aproximadamente entre 2 y 3 gramos de este micromineral alcalino que participa en el funcionamiento de 70 enzimas, entre las cuales se encuentran las del metabolismo de los hidratos de carbono, proteínas y grasas, además de en la síntesis de la insulina, el ADN y algunas otras.

Cumple también funciones aliviando alergias, aumenta la Inmunidad natural contra infecciones bacterianas y destruye elementos tóxicos como el cadmio que ingresa al organismo a través del humo del cigarro.

Se encuentra en el pescado, los lácteos, la yema de huevo, las legumbres secas y los cereales integrales.

Los niveles de zinc en el organismo se ven disminuidos por consumo de tabaco, café y el alcohol en exceso. La falta de zinc provoca diversas disfunciones en el organismo y contribuye al aumento de la acidez corporal.

Test de la saliva

El test de la saliva es una prueba que, de manera rápida y sen­cilla, le permitirá evaluar su nivel de acidosis. Esta simple prue­ba del pH de la saliva muestra inmediatamente su estado de iones y en consecuencia el estado de su salud respecto a la posible acidificación corporal.

La tira de papel nos da valores de pH aproximados entre 4.9 y 7.9. Debe saber que si el valor del pH de su saliva está por debajo de 7.0 y por encima de 7.6 puede existir un cierto ries­go para la salud, y es conveniente profundizar en un examen más exhaustivo sobre las causas de la descompensación cor­poral ácido-base.

Cómo usar correctamente la tira reactiva

Los restos de comida, sobre todo el alcohol, el café, la sal y las bebidas gaseosas alteran el pH de la saliva y pueden dar valo­res confusos, por lo que es conveniente esperar al menos una o dos horas para realizar la prueba después de haber comido.

Lo ideal es hacer el test con saliva recién segregada, por lo que debemos tragar la saliva que tenemos en la boca, segregar nueva saliva, volver a tragarla, y sólo la segunda vez que gene­remos nueva saliva utilizarla para humedecer la tira reactiva:

Humedezca un trozo de tira reactiva enteramente en su saliva.

Compare el color de la tira mojada con el color de la escala adjunta.

Interpretación de los valores de pH
  • Valor pH 7.6: Valor ideal. Se trata de un valor ligeramente alca­lino. Cuidando la alimentación y haciendo algo de ejercicio físi­co podrá mantener este valor.
  • Valor pH entre 7.3 y 7.0: El cuerpo no está ni alcalino ni ácido. Para conseguir el valor recomendado de 7.6 es aconsejable seguir una alimentación equilibrada, pobre en proteínas, y tomar diariamente algún preparado a base de sales básicas.
Estados en los que pueden comenzar a desarrollarse enfermedades crónicas
  • Valor pH 6.4: Es un síntoma de que el cuerpo está aproxima­damente 10 veces más ácido del valor ideal. Es muy aconseja­ble revisar qué tipo de alimentación se realiza e intentar subir el valor del pH hasta el recomendado mediante la toma diaria de sales básicas. Valor pH 6,1: El cuerpo está unas 20 veces más ácido de lo que estaría si el pH fuese ideal. Para subir este valor hasta el ideal, además de revisar atentamente los hábitos alimenticios, debe tomar diariamente un preparado de sales básicas de calidad
  • Estados de pH en los que ya han podido manifestarse enfermedades crónicas
  • Valor pH 5.5: Este valor nos habla de un cuerpo que está 100 veces más ácido del valor ideal. Las personas con este tipo de acidez deben tomar conciencia de ello, corregir sus costumbres alimenticias y sus hábitos de vida y tomar diariamente un pre­parado de sales básicas que neutralice su acidez.
  • Valor de pH 4.9: Se trata de un cuerpo muy ácido, casi 200 veces más ácido del valor ideal. En tales casos, las personas deben necesariamente tomar conciencia de su estado de aci­dez, quizás realizar ulteriores análisis que confirmen dicho estado y tomar medidas para corregirlo dirigidas al control de su alimentación y sus hábitos de vida, y complementar su die­ta con la toma diaria de un preparado a base de sales básicas de calidad.


Fuente: http://www.natureduca.com/

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