jueves, 22 de octubre de 2015

¿Sabías que tus emociones pueden enfermarte? {Cambia tu vida inmediatamente}

Los dolores crónicos pueden originarse en las emociones
A lo largo de los años numerosos investigadores han enfocado sus análisis a estudiar al hombre como un ser integral. Ésta forma de interpretación considera al hombre como un todo conectado, donde los diferentes planos que lo conforman actúan de manera conjunta, afectándose unos a otros. Un ejemplo significativo es la conclusión de la doctora en psicología Susanne Babbel, quien afirma que muchos de los dolores crónicos que afectan a las personas, no tienen sus orígenes en lesiones anteriores o enfermedades graves. Por el contrario, son algunas emociones, como es el caso del estrés, las que repercuten en los órganos y en diferentes partes del cuerpo. Así, notamos cómo la psicología se introduce en el mundo de la salud física para dar explicaciones a malestares sin causas aparentes. Si te sientes identificado, si tú también tienes dolores físicos de causas inexplicables, si deseas sanar tanto tu salud física como mental; debes saber que tus emociones juegan un papel preponderante en todo tu organismo. Hoy te invitamos a que descubras cómo funciona todo tu cuerpo y de qué manera puedes sanarlo.

Los dolores crónicos pueden originarse en las emociones

Dolores de cabeza

Las cefaleas tensionales, o las migrañas, suelen estar relacionadas al estrés rutinario y a las preocupaciones. Suelen deberse por tener un ritmo de vida muy acelerado, demasiadas presiones laborales o autoexigencias.

La manera de solucionarlo es sumando, a la actividad diaria, algún momento para hacer ejercicios, descansar o minutos de ocio y esparcimiento. Puede hacer natación, buscar momentos para recostarse a leer un libro, ver televisión, etc.

Contracturas y dolores en el cuello

Según algunas corrientes entre los diferentes practicantes de Reiki, se cree que en el cuello se almacena nuestra culpa. Las contracturas crónicas pueden deberse a recriminaciones que hacemos a nosotros mismos, errores que no podemos perdonarnos y cuestiones que no podemos olvidar, que nos generan cargo de conciencia.

Para dar una solución a esto debemos dejar de juzgarnos, recordar que de los errores se aprende y quedarnos con lo aprendido. Pensar en nuestras cosas buenas, darnos la oportunidad de enmendar lo sucedido (si se puede) o saber perdonarnos, ya que nadie está exento de cometer errores. El tiempo y el curso natural de la vida, traerán frutos y tranquilidad.

Dolores y sensación de pesadez en los hombros

La frase "cargar el peso sobre los hombros" es algo real en cuanto a nuestras emociones. El kinesiólogo Ros Kitson afirma que en esta zona llevamos el peso de los problemas sin resolver. Las tensiones cotidianas y actuales a las que no les vemos solución, tienden a acumularse y "pesarnos" sobre la espalda.

Suele suceder cuando tendemos a hacernos cargo de más cosas de las que somos capaces de resolver, exigencias desmesuradas que tienden a convertirse en problemas al no encontrar la solución correcta o no contar con el tiempo para llevarlo a cabo. La solución está en repartirse tareas, compartir los problemas, hablar para encontrar una salida y no autopresionarnos.

Dolores en la espalda alta

La escritora Ronda Degaust, famosa por sus trabajos de autoayuda, relaciona los dolores en la zona de la espalda alta con la sensación de falta de apoyo emocional. Si padeces dolores crónicos en esta área, puede que estés necesitando un poco de contención o necesitas sentirte una persona querida.

La manera de solucionarlo es frecuentando tu grupo de amigos, generando una reunión familiar o buscar el cariño y las palabras en tu pareja. El amor de las personas que nos rodean es curativo, sana cualquier dolencia emocional. Siempre somos importantes para alguien que nos quiere tal cual somos, debemos buscar un abrazo reconfortante allí.

Dolores en la espalda baja

Los malestares en la espalda baja, se deben a los problemas económicos. El estrés originado por las finanzas, repercute directamente en nuestra zona lumbar. Esto fue confirmado por el doctor en medicina natural Mark Tong.

Es difícil dar una solución en cuestiones económicas ya que depende de una situación muy personal. Sin embargo puedes analizar algunas posibilidades como aumentos de sueldo, cambiar de trabajo, no realizar gastos innecesarios, etc.



Codos

Hablamos de molestias y no de dolores, ya que frecuentemente se trata de una rigidez en esta articulación. Se debe principalmente a una resistencia tenaz a los cambios. También se puede interpretar como un temor a "dejarse llevar" que se traduce en un endurecimiento y tensión en los codos.

Planea menos, arriésgate más, anímate a dejar llevar tu imaginación e intenta acercarte a personas espontáneas que te ayuden a salir de tus propias estructuras.

Dolores en las manos

Las manos nos conectan con el exterior, con el otro. Las usamos para expresarnos de múltiples formas y demostrar nuestro cariño. Los dolores en estas extremidades son signo de no poder expresar, ni conectar con el otro, a través del cariño.

Intenta retomar tu vida social y expresa a las personas que te importan, cuánto las quieres. Esto te ayudará a liberarte y a generar nuevos lazos de afecto. Aunque se trate de familiares o amigos de toda la vida, esto significará un gran cambio en su relación.

Molestias en las caderas

También se trata de una tensión o rigidez, en vez de un dolor en sí. Barbara Clark en uno de sus escritos de autoayuda, explica que las molestias aquí se deben a la incertidumbre frente al futuro. Es el miedo a moverse hacia delante, temor de lo que viene y de tomar decisiones importantes que pueden generar algún cambio futuro.

Intenta aventurarte a nuevas experiencias, oblígate a no pensar y sé consciente que cualquier decisión puede generar algún cambio, incluso la no decisión también. El futuro es algo inminente y cada paso de nuestras vidas es un aprendizaje nuevo.

Dolores en las rodillas

Según Lawrence Michail, el dolor en estas articulaciones se origina en el orgullo. Puede entenderse como un ego tan grande que la persona no es capaz de arrodillarse sin dolor. También entra en juego la vanidad y el amor propio.

Es un excelente ejercicio comenzar a empatizar con el otro, reconocer las virtudes de los demás, sabernos prescindibles y comenzar a actuar con humildad.

Dolores en las pantorrillas

Los dolores en esta zona se originan con fuertes problemas emocionales de celos y resentimientos.

Tómate las cosas con más calma, intenta pensar con la cabeza fría, confía en el otro o replantea tu situación sentimental teniendo en cuenta que las relaciones se basan en la confianza y la libertad.

Dolores en los tobillos

En el campo de la autoayuda y el control del propio cuerpo, se cree que los dolores crónicos centrados en los tobillos se deben a una incapacidad de la persona de recibir placer. Resistirse a los placeres naturales de la vida puede llevarte a una rigidez o dolores en esta zona.

Anímate a dejarte llevar, rompe la dieta, disfruta de tu vida íntima, recibe masajes y permite que los otros te agasajen como mereces.

Dolores en los pies

Los pies son el reflejo de nuestras satisfacciones. El dolor aquí puede deberse a una gran negatividad, producto de una sumatoria de insatisfacciones.

El doctor Adaobi Anyeji recomienda pensar en positivo, agradecer lo que tenemos y disfrutar de los regalos de la vida que parecen pequeñeces: un amanecer, el calor del sol, el color de las flores.


Fuente original en Inglés: http://www.littlethings.com/emotions-effect-on-pain/
Imágenes: Maya Borenstein for Little Things

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