lunes, 13 de julio de 2015

¿Absorbes como esponja la energía negativa de los demás?


Si cada vez que entras en un hospital, en el metro o en una casa sientes que te quitan la energía, que casi te desmayas o te mareas o te da asco, que es como si te quitaran las pilas y luego ya no puedes hacer nada más… es que eres como “esponja”.


Eso es porque eres muy sensible a las energías, es una cualidad, seguramente gracias a esa sensibilidad se te dan muy bien las terapias energéticas, te gusta la espiritualidad y sabes que puedes ayudar a sanar a la gente o al menos a que se sientan mejor que antes.


Lo que no está bien es tú quedarte mal después de estar en contacto con mucha gente o en un lugar donde ha habido sufrimiento. Y peor aún es cuando te quedas mal después de hacer una sesión de sanación a alguien que estaba muy mal.

¿Por qué es negativo todo esto?


Primero porque somos seres sociales y nos viene bien estar con gente. No poder entrar en el metro o en un hospital cuando tienes que visitar a algún familiar no es algo positivo, es algo que te limita y te podría traer problemas con tu pareja si él/ella no lo entiende o con tu familia.

Claro que prefieres ir a “hablar” con un árbol, o estar en la naturaleza, pero limitarte en algo nunca es positivo. Vamos a explicar con ejemplos muy fáciles lo que te está pasando.

  • Cuando alguien está “muy mal” es porque está vibrando en una muy baja frecuencia, vamos a llamarle que tiene una energía muy densa o negativa.
  • Cuando hay muchas personas que están muy mal en un lugar, ese lugar se impregna de esas energías de baja frecuencia.
Por eso hay lugares en los que una persona sensible al entrar ya siente un “bajón”.

La energía de los hospitales


Gente que ha muerto ahí, hay dolor y sufrimiento físico, arrepentimiento (si están sufriendo por algún comportamiento indebido que hubieran podido evitar, por ejemplo un accidente de moto por ir muy rápido, o una fractura por andar borracho, etc.), hay malos rollos por parte de médicos y enfermeras cuando hay “recortes” y trabajan en condiciones injustas y luego está todo el dolor y sufrimiento emocional de los familiares de los pacientes.

Todo ese coktail de energías “negativas” hace que un hospital tenga una energía “horrible” y que cuando tengas que entrar a visitar a algún familiar o amigo salgas hecho polvo.

El Metro / Trenes

Tienen otro tipo de energía, la gente que se sube al metro lleva prisa, normalmente va a trabajos que no le apasionan, a veces han tenido días duros en el trabajo, están nerviosos, tensos, estresados y eso provoca agresividad, así que están irritables y si alguien los mira “feo” ya entran en cólera, aparte hay robos, hurtos, engaños, necesitan estar muy alerta… así que una persona sensible se sube al metro y se baja de mal humor, instantáneamente y sin darse cuenta.

Casas (no la tuya)


En una casa donde hay muchas discusiones, enfermedades, malos rollos, agresividad, pues lo mismo… y aunque ahora no venga al caso… si en una casa así meten un pobre perrito y luego dicen que está muy nervioso y es muy inquieto y molesta mucho, o se enferma mucho…ya entienden al pobre perrito? porque los animales domésticos son TOTALMENTE ESPONJAS, así que ahora los pueden entender mejor.

Entonces ¿qué podemos hacer los esponjas? ¿Ya no salir a ninguna parte? ¿No podremos ser voluntarios de reiki en hospitales porque vamos a salir como para que nos hagan el reiki a nosotros mismos?
No es ser “bondadoso” absorber lo malo de los demás y quedarse mal por ello.

Para empezar todos somos iguales, somos complementarios, sin uno sólo de nosotros el gran TODO estaría incompleto, así que nadie es mejor o peor que otro por ser más sensible.

Una persona sensible con ganas de ayudar y de servir NO PUEDE SER ESPONJA, precisamente porque para ayudar o sanar necesitas trabajar con las energías densas o negativas y transmutarlas en energías positivas… así que vamos a trabajar en ello!

Vamos a visualizar que la energía “negativa” está representada por la obscuridad y la energía positiva está representada por la LUZ.

Si hay una habitación completamente obscura y enciendes una cerilla, qué pasa?

Que aunque sea poquito pero toda la habitación se ilumina uniformemente, no queda un espacio obscuro por aquí, ni una franja oscura por allá, TODO se ilumina; y lo mismo pasaría si encendieras una linterna, una bombilla, etc. O sea que en presencia de la LUZ la obscuridad desaparece instantáneamente, no poco a poco sino de golpe… si iluminas algo la obscuridad desaparece en ese mismo instante.

Ahora vamos al caso opuesto, que pasaría si hay una habitación completamente iluminada y tu la quieres obscurecer, existen las cerillas que obscurecen la luz? y las bombillas obscurecedoras? y las linternas?

En el mundo material o físico no existe nada capaz de obscurecer la LUZ y “como es arriba es abajo y como es abajo es arriba” en el mundo espiritual tampoco existe ninguna obscuridad que pueda seguir existiendo en la LUZ…

Has escuchado miles de veces que nosotros somos sólo energía y como vivimos en la dualidad (en nuestra realidad hay frío y calor, luz y obscuridad, bueno y malo, etc.) pues hay energías positivas y negativas.

Entonces cuando estás enfermo, miedoso, enfadado, agresivo, deprimido, triste, preocupado, arrepentido, etc., estás metido en la energía negativa, en la más densa, o sea todo tu estás vibrando en una frecuencia muy baja, en nuestro ejemplo estás en la obscuridad.

Y cuando estás feliz, confiado, amoroso, sano, alegre, optimista, con ganas de abrazar, de amar a los que te rodean estás metido en la energía positiva, en la más fluida, o sea todo tu estás vibrando en una frecuencia muy alta, en nuestro ejemplo estás en la LUZ.

Si consideramos que el hospital está lleno de energía negativa, que equivale a nuestra habitación obscura, si entra LUZ se iluminará todo y al entrar la LUZ la obscuridad se irá, desaparecerá. Entonces ¿cómo crees que deberías entrar a un hospital? ¿o al metro? y lo más importante no es sólo como deberías entrar, sino cómo deberías permanecer TODO EL TIEMPO en esos lugares.

  • Antes de entrar retírate a solas un momento, en un lugar tranquilo si pudiera ser cerca de un árbol mejor, si vas con alguien le dices que antes de entrar necesitas un momento a solas, si te toma por loco/a es su problema no el tuyo, no estás haciendo nada malo o que te pueda avergonzar, sólo estarás a solas un momentito con los ojos cerrados, piensa que estás haciendo algo por ti mismo/a, para evitar que después te encuentres mal, y eso es tan importante que se merece que le puedas dedicar unos minutos de preparación.
  • Ahora cierra los ojos y toma consciencia de que irás a un lugar que tiene energía más baja que la tuya y que por LIBRE ALBEDRIO decides no permitir que tu energía baje, al contrario, piensa que puedes hacer lo contrario, hacer que la energía del lugar suba al entrar en contacto contigo. Tienes que estar seguro que puedes hacerlo, TODOS PODEMOS HACERLO, SOMOS MUY PODEROSOS, SOMOS LUZ.
  • Cuando seas consciente de ello, respira profundo y siente que te llenas de un poder muy grande, tu propio poder, es como si se te ensanchara el pecho, ahora imagina que en ese gran espacio a la altura de tu corazón hay una vela verde y que decides prenderla con una cerilla y cuando lo haces esa LUZ empieza a tomar fuerza cada vez más y llena todo tu cuerpo por dentro, cada rincón de tu ser queda iluminado, y toma tanta fuerza que traspasa tu piel y hace un halo de LUZ alrededor tuyo.

Cuando te sientes grande, poderoso, lleno de LUZ ya puedes entrar.

Sobretodo recuerda NUNCA entrar con MIEDO (el miedo es la frecuencia más baja que hay, la más densa, la opuesta al amor, la más negativa) y permanecer ILUMINADO y con la creencia de que tú ERES LUZ e iluminas todo a tu alrededor TODO EL TIEMPO y de que es IMPOSIBLE que estando así se te pueda “pegar” ninguna obscuridad, porque en el momento en que la obscuridad entre en contacto con tu LUZ desaparecerá instantáneamente.

Procura bromear (sin herir sensibilidades), ser simpático, optimista, alegre con todos los que tengas que interactuar dentro de ese lugar, si consigues que los demás se rían estarás iluminando todo el lugar y a todas las personas y eso les servirá mucho más que si te pones a llorar en su hombro. Porque los estarás cambiando de “polo” del negativo al positivo, de la obscuridad a la LUZ.

Si en algún momento sientes que desfalleces, pide tiempo para ir al baño y ahí vuelves a cerrar los ojos, a centrarte y a iluminarte y sal poderoso y fuerte otra vez.

Y cuando hagas terapias tienes que estar SIEMPRE iluminado, porque aparte que así te proteges tu y por muy mal que esté la persona tu no te quedarás con nada suyo, siendo LUZ serás capaz de iluminar (sanar) a esa persona y provocar que su obscuridad desaparezca instantáneamente.


Así que en lugar de evitar esos lugares, ¡ilumínalos! tienes ese poder y esa capacidad porque !TODOS LA TENEMOS! y si te gusta servir, ayudar y sanar tienes que hacerlo!! A Mayor poder Mayor responsabilidad no se vale tener la “cualidad” de la sensibilidad y estar metido en un armario, es un desperdicio!!!

¡¡¡Adiós al ser esponja!!! ¡Que no es útil para nadie!

Si quieres aprender herramientas muy efectivas para ayudar, sanar e iluminar todo a tu alrededor, empieza la formación en chamanismo contemporáneo…aquí la agenda.


Autora: Gabriela González

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