martes, 2 de junio de 2015

Activa la fuente de energía de tu cuerpo con el punto Lao Gong

Los puntos Lao Gong se utilizan en la curación Qi Gong (Chi Kung) como centros de emisión de Chi  hacia otras personas, atribuyéndoles un alto poder de sanación.
Las manos tienen la consideración de receptoras y emisoras de la energía.  Como receptor, el centro de las palmas, donde se halla el punto lao gong, funciona como un radar de energía mediante el cual percibimos en nosotros mismos o en otras personas los vacíos, los fríos, los bloqueos, las inflamaciones en superficie o a distancia del cuerpo energético, de los órganos o de los centros energéticos internos.

En tanto que emisor, el punto lao gong es el más potente de las palmas, pues actúa como un manantial de energía en donde confluyen los tres ríos de los meridianos que descienden a lo largo del brazo: el del pulmón, el del corazón y el del dueño del corazón, éste situado en el centro y confluencia donde se localiza lao gong.


Activar los puntos Lao Gong
Coloque las manos juntas, en posición de oración, delante de su corazón, con los puntos Lao Kung conectados. Separe la manos como unos 3 centímetros. Con la atención puesta en ese espacio dejado entre ambas manos, gire las manos en pequeños movimientos semicirculares, cada una en un sentido, conservando la distancia de esos tres centímetros; es un movimiento similar a rodar una pelotita sin que se salga de las palmas de nuestras manos. ´Repita este movimiento unas nueve veces. Observe los efectos.

Ahora vaya separando sus manos suave, lenta y relajadamente, hasta unos 15 centímetros entre ambas y vuelva a aproximarlas hasta los 3 centímetros, siempre cuidando de que los puntos Lao Kung se mantengan enfrentados. Repita este movimiento unas nueve veces mínimo.

Los ojos los puede mantener abiertos o cerrados. Es fundamental que su atención esté totalmente centrada en ese espacio existente entre las palmas de sus manos.

Lleve sus manos, para finalizar, con esa bola de fuego o chi, a aquella parte de su cuerpo que desee sanar


Conectar ambos puntos Lao Gong.
Ponga su mano izquierda abierta hacia arriba. Coloque el dedo pulgar de la mano derecha, abierta también, sobre el punto Lao Kung de la izquierda, cerrando esta mano sobre el pulgar derecho; gire la mano cerrada sobre el pulgar derecho abrazado, hasta que note que la punta del pulgar izquierdo conecta con al Lao Kung de la mano derecha; cierre la mano derecha ahora sobre los dedos de la izquierda. Busque una postura cómoda quedando las manos entrelazadas con los purgares conectando los Lao kung de ambas manos. Intente la meditación manteniendo la atención en esa conexión de las fuentes de chi.


Extrato del libro: "La gimnasia de la eterna juventud" por Yves Réquéna


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