jueves, 18 de junio de 2015

Descubre como cambiaría mágicamente tu vida al sólo ordenar tu casa

Ordenar es mágico. Sobre esta premisa, Marie Kondo construye su método en unas 200 páginas en las que, con todo candor y honestidad, devela por qué se convirtió en una maestra de orden. Ordenar es mágico, principalmente, porque Marie es animista. Esto significa que, en cada objeto que la rodea ella ve vida, una energía que late y que es capaz de transmitirnos amor, confianza y una voluntad de colaborar con nosotros para engrandecer nuestras vidas.

Ser animista es algo que a mi, confieso, me resulta natural. Herencia materna, aprendí a dialogar con los objetos de mi entorno desde muy chiquita. Y no solo reconocerlos como “Cosas” (con C mayúscula, porque si bien no puedo decir que son seres, no se merecen ser llamados meramente cosas, ya que tienen en verdad una energía peculiar), sino también agradecerles por el lugar que  ocupan en mi vida. Antes de leer a Marie, yo ya sabía agradecerle a mi casa, a mi cama y a mi ropa por sus servicios prestados.
Agradecer y reconocer el valor de lo que nos rodea es clave para el método KonMari. El valor no es algo que pertenezca a la Cosa y no se refleja en su precio de venta —como intuitivamente todos sabrán—: ¿Cuánto vale mi ukelele para mi? Claramente, no lo que pagué por él. Es la sumatoria de las experiencias placenteras que compartimos lo que le otorga su verdadero valor en el sistema de valores de mi vida personal.



Limpiar tu casa es conocer tu estilo

Marie cuenta sobre una clienta de su método que deseaba un estilo de vida más femenino, pero su casa no lo reflejaba. Sin embargo cuando Marie le pregunta cómo imagina ese estilo, ella puede describirlo a la perfección. ¿Cuántas veces aceptamos con naturalidad vivir en espacios que no se sienten “como nosotros” solo por no cuestionarlo? Un sofá o una mesa heredada. El cuadro que nos regaló la abuela. El cubrecama que nos heredó mamá y todos esos zapatos y camperas transferidos del placard de nuestra hermana o hermano mayor. Claro, ¿cómo tirarlos? Fueron regalados, transferidos o cedidos con amor. Pero Marie dibuja una línea y señala que el amor de ese gesto no tiene que confundir la irrevocable realidad de que nosotros no elegimos esos objetos. A veces, podemos elegirlos en el proceso de aceptarlos. Pero es una rara casualidad. Por lo general, lo que sucede es que terminamos acumulando “el desecho” de nuestros familiares, lo cual anula categorías sobre las cuales podemos decidir nuestras propias adquisiciones. Nuestro propio estilo.



En el método de Marie, el primer paso es desechar todo lo que “no vibra en nuestras manos con alegría”. Si no nos produce felicidad, ya no es para nosotros. Descubrir esta relación con nuestras Cosas es revelador. Revela nuestra forma personal de ver y construir nuestro mundo, nuestros gustos más auténticos e incluso revela nuestra misión. Cuando descartamos lo que no vibra con nosotros, va surgiendo lo que sí. Al eliminar el “ruido”, nuestra verdad habla.


El verdadero truco para decir adiós


Dejar atrás nuestras cosas es doloroso. A veces más, a veces menos. A veces es porque son objetos costosos o “raros”, otras porque tienen un incalculable valor emocional. Pero en una verdadera limpieza, llegará ese momento en el que diremos “esto no”. A pesar de que somos conscientes de que ya no despierta alegría en nuestras manos, no podremos encontrar el coraje para arrojarlo en la pila de tirar (o donar, o vender, o regalar). El truco –animista— de Marie, consta en agradecer a la Cosa por lo que trajo a nuestras vidas y decirle adiós. Preferiblemente en voz alta.

Es una solución común para lidiar con nuestra angustia el “trasladar” objetos a hermanos o exiliar cajas de memorabilia a la casa de nuestros padres. Pero hay que resistir la tentación de asumir pertenencia por los demás. Si tenemos un objeto costoso o exótico (los más difíciles de descartar) podemos optar por venderlo. Si pensamos que alguien en nuestra familia realmente puede hacer buen uso de él, es mejor averiguarlo sin imponer el objeto o incluso proponer una venta (aunque terminemos regalándolo). Pero de esta manera no habremos anulado la posibilidad de elección en nuestro ser querido. Lo bello de descartar, es que finalmente los objetos remanentes brillarán con el poder de toda nuestra amorosa atención.

Guardar en vertical
En cuanto a los consejos prácticos, el más destacable es el guardado en vertical. Marie señala que apilar objetos causa estrés en los que ocupan la base de la pila. Una remera puede ser plegada muchas veces y no arrugarse en lo más mínimo si no recibe peso sobre ella. El plegado comienza como naturalmente doblamos una remera: desde los costados hacia el centro, formando un rectángulo. Pero luego, continuamos plegando desde la base y el cuello hacia el centro, hasta que obtengamos una forma que se sostiene vertical apoyada sobre un lado. Luego, las remeras se deben ordenar sobre el estante o el cajón dejando los colores oscuros hacia el fondo y los claros hacia adelante. La misma técnica debe aplicarse a las medias y la ropa interior.
También sugiere que los sacos, vestidos y polleras sean guardados de izquierda a derecha, primero los más largos. De esta forma se genera una línea ascendente vertical que atrae armonía. En cuanto a cómo categorizar, rechaza la idea imperante de unificar por colores: la primera categorización es por funcionalidad (partes de arriba, partes de abajo, abrigos, accesorios, etc), la segunda por materialidad y por último, color.


La japonesa deja estos 9 consejos para que puedas ordenar tu casa y tu armario:


1. Ordena y limpia por categoría, no por ubicación.

2. Ordena todo de una vez y en un día. De lo contrario, te parecerá eterno y no terminarás nunca.

3. Toma cada ítem de tu casa y tu armario y pregúntate: ¿Te hace feliz?

4. Dobla tu ropa de manera vertical así podrás ver todas las cosas más fácil

5. No reutilices la ropa para estar en casa. No pienses que puedes dejarte esa camiseta que ya no usas como la parte de arriba de un pijama…

6. Recicla los papeles

7. No guardes regalos porque sientes culpabilidad. Si no te gusto o no lo usas, regálaselo a alguien que lo valore

8. No sigas comprando más cajas para guardar tus cosas, simplifica y deshazte de lo innecesario

9. Empieza por lo que sabes que será fácil deshacer. Esto te permitirá estar más consciente cuando llegue el momento de dejar ir las cosas más valiosas

¡Lo empezaré a tomar en cuenta desde ahora!

Mientras tanto, les dejo también este vídeo de una GoogleTalk con Marie, por si se quedaron con ganas de más. Está en inglés pero aprieten el botón de CC (subtítulos) y luego la “tuerquita” para seleccionar traducción al español, y así obtendrán subtítulos en español.

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Marie Kondo - La vida cambia con la magia de ordenar


Fuente: http://www.happimess.co/?p=779

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