martes, 28 de abril de 2015

¿Alicia en el país de las maravillas o un viaje iniciático?


Siempre me fascinó el cuento de “Alicia en el país de las maravillas”, aunque tuvieron que pasar muchos años y una nueva lectura de este cuento y de su segunda parte “Alicia a través del espejo” para comprender  que no se trataba de simples cuentos, ambos encierran entrelíneas un gran simbolismo característico del camino iniciático.

“Alicia en el país de las maravillas” fue escrita en el año 1865 por el escritor Charles Lutwidge Dodgson, más conocido por su seudónimo Lewis Carrol. Este curioso personaje fue matemático por la Universidad de Oxford y posteriormente se ordenó diácono de la iglesia anglicana.
Este libro contiene en si muchos libros a la vez, donde su autor logró plasmar un universo lleno de juegos de palabras, de situaciones imposibles y de acertijos sin fin. Y tras su lenguaje de cuento esconde un crítica demoledora a la sociedad de su época, así como a la vida superficial de la convivencia humana que poco ha cambiado en nuestros días.

Mi búsqueda interior me ha llevado a releer mucha literatura clásica que leí en mi época de estudiante en el colegio (hoy sigo considerándome una estudiante) y que no había pasado de ser una lectura obligada que a veces era muy entretenida y otras aburrida o incomprensible para mí edad. Ahora releída desde esta nueva perspectiva veo todo su simbolismo, las señales  que parecen invitarme a investigar más profundamente. Así que poco a poco fui desvelando los misterios ocultos de muchas de estas grandes obras y hoy voy a compartir algunas pinceladas de esta simbología oculta que  encontré investigando en este cuento de “Alicia en el País de las Maravillas”.

El cuento comienza con Alicia aburrida y con la necesidad de experimentar una aventura, el mundo que le rodea no le despierta gran interés, así es como da comienzo su búsqueda iniciática.

Alicia, cae por una madriguera al interior de la tierra, simbológicamente entra en sí misma. Aparece en una habitación con varias puertas y una llave de oro, este es un símbolo alquímico, Alicia abre una de las puertas, esta está representando a la intuición. La llave representa la iniciación y la sabiduría.

El espejo, la mitología está llena de superficies de agua cristalina, de espejos, de superficies pulidas que representan una forma de viajar a otra realidad.

Alicia se encuentra con una oruga azul, todos sabemos que la oruga se transforma en mariposa. La oruga le indica a Alicia que tomando una seta por un lado podrá crecer y si la toma por el otro lado podrá menguar (los dos lados opuestos, el ying y el yang...). Si analizamos la escena, Alicia vive un "viaje místico" al ingerir la seta, al igual que sucede en los rituales chamánicos de ingestión de plantas sagradas o de hongos, por poner un ejemplo. Por tanto el viaje de Alicia, también es un viaje interior, muy parecido al del chamanismo.

Alicia se encuentra con animales de todo tipo: un conejo, una lagartija, pájaros, etc., etc. cada uno con su simbología particular,  animales toltémicos y que siempre proporcionan un mensaje.

El gato Cheshire, que sigue a Alicia y tiene el don de aparecer y desaparecer a su voluntad y tiene el papel simbólico de ser una especie de consejero o maestro espiritual, aunque sabiendo que el viaje es interior, el maestro no es externo a Alicia, sino que es la voz de su conciencia, su Maestro Interior, su Yo o Ego Superior.

-"¿Podría decirme, por favor, qué camino debo tomar?
-Eso depende de a dónde quieras ir -respondió el Gato.
-Lo cierto es que no me importa demasiado a dónde... -dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa demasiado en qué dirección vayas -contestó el Gato.
-... siempre que llegue a alguna parte -añadió Alicia tratando de explicarse.
-Oh, te aseguro que llegarás a alguna parte -dijo el Gato- si caminas lo suficiente".

El conejo blanco que lleva un reloj en su chaleco que no para de mirar, es el representante de las prisas de la vida moderna, de lo como  utilizamos nuestro tiempo y como lo perdemos.

El Sombrerero y la Liebre de Marzo, en cambio, pertenecen a un mundo en que el tiempo no corre, es eterno.

La reina de corazones "¡que le corten la cabeza!" representando cómo funciona el poder muchas veces, de una manera mecánica y absurda. Representa al absolutismo monárquico, el uso indiscriminado de poder, la crueldad desmedida en sus actitudes. En el mundo interior representaría al ego, que nos tiraniza y nos mantiene representando un personaje.

En el cuento  salen también naipes, que representan a la corte atendiendo los caprichos del ego. Las cartas de corazones  son las que más aparecen. El corazón es el símbolo del sol en el hombre para los alquimistas, símbolo también del amor. ¿A quién sirve el amor? ¿Qué le esclaviza? ¿Cómo liberarlo?

La numerología también tiene cabida en la obra de L. Carrol, por poner algunos ejemplos:

Aparece el 5, número mágico para los árabes y simbólico para la masonería.
Aparece también el famoso 7, número de la creación, de los chakras, el número del conocimiento.
Aparece el 2, la dualidad, lo positivo y lo negativo, el bien y el mal, lo masculino y lo femenino.


Hasta ahora no he tomado nada - protestó Alicia en tono ofendido -, de modo que no puedo tomar más.
- Quieres decir que no puedes tomar menos - puntualizó el Sombrerero -. Es mucho más fácil tomar más que nada.
- Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca
- Oh, eso no lo puedes evitar. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
- ¿Cómo sabes que yo estoy loca?

- Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí.

Lo mejor es que cada uno relea esta magnífica obra y descubra ahora todo el simbolismo oculto y si lo quiere compartir bienvenido sea.

Professional Certified Coach-PCC
Personal, Executive & Leadership Coaching
Consultora Cabalista

Tienes que ver esto también




No hay comentarios :

Publicar Comentario: