martes, 10 de marzo de 2015

La culpabilidad relacionada en niños, cónyuge o amante

Típicas categorías y reacciones productoras de culpa

Culpa filial en niños de todas las edades

Una de las maneras de manipular a un niño por medio de la culpa para que haga algo.


El tipo de mentalidad de "Yo me sacrifiqué por ti", es un productor de culpa sumamente eficiente. Aquí el padre o la madre pueden recordar los momentos difíciles cuando sacrificaron su propia felicidad a fin de que tú tuvieras algo. Cuando te recuerdan tus deudas, tú  naturalmente te preguntas cómo puedes ser tan egoísta. Las referencias a los dolores del parto son uno de los ejemplos de esta actitud productora de culpa. "Sufrí dieciocho horas seguidas sólo para traerte a este mundo." Otra frase muy eficiente es: "Si seguí casada con tu padre, fue por ti". Están tratando de hacerte sentir culpable por la infelicidad matrimonial de tu madre.

La culpa es uno de los métodos más eficientes que tienen los padres para manipular las acciones de los niños. "Está muy bien. Nosotros nos quedaremos aquí solos. Tú ve y diviértete como siempre lo has hecho. No te preocupes por nosotros.," Este tipo de comentario sirve mucho para conseguir que llames por teléfono o vayas de visita a menudo a casa de tus padres. Si le das vuelta ligeramente podrás oír algo así como: "¿Qué diablos te pasa? ¿Acaso te has roto el dedo y no puedes marcar un número de teléfono?,". Los padres enchufan la máquina de la culpa y tú te comportas de acuerdo con ella, vale decir con rencor.

La táctica de "Nos dejaste avergonzados" es también muy útil. O: "¿Qué dirán los vecinos?". Se recurre a las fuerzas externas para hacerte sentir mal por lo que has hecho y para evitar que pienses por ti mismo. La táctica de "Si llegas a fracasar en algo nos dejarás avergonzados" es un ataque de culpabilidad que puede hacer casi imposible tu vida normal después de haber experimentado el más leve fracaso.

La enfermedad de uno de los padres es un superfabricante de culpa. "Has hecho que me suba la presión." Alusiones a que "me estás matando" o "provocando un ataque al corazón" son muy eficientes a la vez que te culpabilizan por todas las dolencias típicas de la vejez. Necesitas hombros muy anchos para poder llevar este tipo de culpa puesto que puede durar toda una vida, literalmente, y si eres muy vulnerable, puedes incluso llegar a sentirte culpable de la muerte de uno de tus padres.

La culpa sexual impuesta por los padres es muy común. Todos los pensamientos o comportamientos sexuales son como campos fértiles para el cultivo de la culpa. "Dios no permita que te masturbes. Eso es malo.," Por medio de la culpa te pueden manipular para que adoptes la actitud sexual apropiada. "Debería darte vergüenza leer esas revistas. Ni siquiera deberías tener esos pensamientos."

La culpabilidad puede estimular ciertos comportamientos socialmente correctos. "¡Cómo puedes dejarme avergonzada ante la abuela hurgándote la nariz en público!" "Olvidaste darle las gracias. Debería darte vergüenza o ¿es que quieres que nuestros amigos piensen que yo no te enseño nada?," No obstante, es posible ayudar al niño a tener un comportamiento social adecuado sin cargarlo de culpa. Una simple y directa explicación del porqué ese comportamiento es indeseable es un método más eficiente. Por ejemplo, si se le dice a Donny que sus interrupciones constantes son molestas y no dejan conversar a los mayores se habrá plantado en él la primera semilla evitando la culpa que acompaña a una frase como la siguiente: "Tú siempre interrumpes, debería darte vergüenza, es imposible hablar cuando tú estás cerca".

Y el sólo hecho de alcanzar la madurez no logra poner fin a la manipulación filial por medio de la culpa. Yo tengo un amigo que tiene cincuenta y dos años. Es un pediatra de origen judío casado con una cristiana. Aún mantiene en secreto su matrimonio por miedo a que si se lo dice a su madre "podría matarla,", lo que en realidad significa que él siente que podría matarla. Mantiene un apartamento aparte con todos los enseres necesarios en una casa con el único propósito de recibir allí todos los domingos a su madre que tiene ochenta y cinco años. Ella no sabe que él es dueño de otra casa donde vive seis días a la semana. Él hace este pequeño juego por miedo y por la culpa que siente al estar casado con una "shiksa". Aunque es un hombre maduro en todos los aspectos y que ha triunfado ampliamente en su propio mundo profesional, sigue bajo el control de su madre. Todos los días la llama desde su oficina y vive con ella la fantasía del hijo soltero.

La culpabilidad asociada a los padres o a la familia es una de las estrategias más comunes para mantener a raya a la gente. Los ejemplos que di más arriba sólo son una pequeña muestra de la infinidad de frases y técnicas que sirven para ayudar al hijo o la hija a escoger la culpa (inmovilidad del momento presente por un suceso del pasado) como tributo a la genealogía.

LA CULPABILIDAD RELACIONADA AL CÓNYUGE O AMANTE

La culpabilidad por el "Si tú me quisieras," es una de las maneras eficaces de manipular a un amante. Esta táctica es particularmente útil cuando uno quiere castigar a su pareja por algo que ha hecho. Es como si el amor dependiera de un tipo de comportamiento determinado. Cada vez que alguien no está a la altura de lo que se espera de él se puede usar la culpa para hacerlo volver al redil. Tiene que sentirse culpable de no amar al otro.

Los resentimientos, los silencios pronunciados y las miradas doloridas son métodos muy útiles para provocar la culpa en los demás. "Yo no te voy a hablar, así aprenderás., O "Ni te me acerques ¿cómo pretendes que te quiera después de lo que has hecho?" Esta es una táctica muy usada en los casos en que uno de los amantes empieza a descarriarse.

A menudo, años después de ocurrido un incidente, uno de los cónyuges se lo recuerda al otro para ayudarlo a escoger la culpa del momento presente. "No te olvides de lo que hiciste en 1951. , O "¿ Cómo puedo tener confianza en ti cuando me fallaste entonces?" De esta manera uno de los miembros de la pareja puede manipular el presente del otro refiriéndose al pasado. Si uno de ellos ha logrado finalmente olvidarlo, el otro puede recordárselo periódicamente y así mantener al día sus sentimientos de culpa por comportamientos pasados.


La culpa es muy útil para conseguir que el partenaire en el amor se adapte a las demandas y normas del otro. "Si tuvieras algo de sentido de responsabilidad, me hubieras llamado." O "Ésta es la tercera vez que he tenido que vaciar la basura, me imagino que simplemente te niegas a hacer tu parte,. La meta? El fin de todo esto? Lograr que uno haga lo que quiere el otro.¿El método? La culpabilidad.

Continuará...

Imagen: Stefanolunardi/Shutterstock

Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 322 Volumén 7: Emociones Inutiles: Preocupabilidad y Preocupación

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